miércoles, 6 de abril de 2022

MES 6: Segunda analítica y test de la glucosa

 Semana 25 (segundo embarazo) 


Me he hecho la extracción de sangre para la segunda analítica y también la prueba de la glucosa o de O’Sullivan. El jugo azucarado que hay que tomarse estaba casi congelado y me costó mucho terminarlo, no por el dulzor y estar en ayunas sino por lo frío que estaba. Se agradece que te lo pongan fresquito pero este se pasaba. El bebé no se movió nada en toda la prueba de la glucosa (recuerdo que E no paró quieta), pero no me asustó porque es muy tranquilo.


Dentro de 2 días me dan los resultados, pero la verdad es que no creo que me salga diabetes gestacional. Aunque lo que estoy esperando con nervios es la analítica para saber si sale la toxoplasmosis, que espero que no, porque al no salir en la primera analítica, si saliera ahora es que lo habría cogido durante el embarazo y eso pondría en riesgo seriamente al bebé.

El primer pinchazo para el test del azúcar fue bien pero en el segundo vi perfectamente cómo tras el pinchazo se me abultaba y amorataba mucho la zona. Cuando me quité la tirita en casa lo pude comprobar bien: tenía un moratón enorme y también una seria hinchazón. Me había reventado la vena y no me dijo nada en el momento, qué rabia!


Hematoma 5 días después de la extracción de sangre

Resultados de la segunda analítica

Todo ha salido bien. El nivel de glucosa de la primera analítica (en ayunas) era bajo y después del jugo azucarado y esperar una hora seguía bajo también. Además ha salido negativo para la toxoplasmosis.

Estos son algunos de los resultados importantes o con * porque se salen del intervalo. El próximo día nos ayudará a interpretarlos el ginecólogo.

HEMATOLOGÍA:
  • Eritrocitos: 3.62 (4-5.20)* x1012/L
  • Hematocritos: 0.356 (0.360-0.460)* L/L
  • Hemoglobina corpuscular media: 34.2 (26.0-34.0)* pg
FUNCIÓN TIROIDAL
  • Srm-Tirotropina (TSH) 1.398 (0.490-4.670) mUI/L
FUNCIÓN PANCREÁTICA: Srm-Tolerancia a la glucosa (50g de glucosa p.o.)
  • Srm-glucosa (0min) 69 (0-110)mg/dl
  •                                   3.83 (0-6.11)nmol/l
  • Srm-glucosa (60min) 88 (75-140)mg/dl
  •                                   4.88 (4.16-7.77)nmol/l
SEROLOGÍA
  • Anticuerpos contra toxoplasmosis: no se detectan

Nombre del bebé:

Mi madre ya empieza a presionarme con que le ponga nombre al bebé, pero sabemos que tenemos aún varios meses por delante para hacerlo y no me estresa. La verdad es que teníamos varias opciones de nombre que nos gustaban y hemos ido descartando porque hemos conocido a algún niño llamado así o hemos escuchado cómo alguien bromeaba con el nombre.

Pero al fin hemos decidido uno y se lo hemos comunicado a E, pero como no acaba de aprendérselo aún tenemos margen de tiempo para cambiar si encontramos otro que nos guste más.

Síntomas:

Me cuesta mucho mantener una rutina de sueño porque al ser verano cada día hacemos actividades diferentes y aunque cenamos entre las 20:00 y 20:30 luego estamos tan cansados que nos cuesta ponernos a recoger para ir a la cama.

Empiezo a notar estreñimiento. No mola nada notar presión en esa zona durante horas y luego ir al baño y no conseguir nada ni empujando con todas las fuerzas.

Casi no tengo pelo en las piernas, y es muy guay porque estamos en verano y me paso el día de corto. Pero este calor hace que a penas salga a caminar. No es que no me apetezca, es que realmente no puedo, no tengo fuerzas. Cuando llevamos a E al parque me sofoco tanto que no saldo de debajo de un árbol. Y me paso todo el rato sentada. Me siento gorda, pesada, fofa, flácida y me temo que esto vaya a peor porque el dolor del glúteo no se va. Intentaré salir a caminar de noche o ir a nadar y por supuesto hacer ejercicios de suelo pélvico con la pelota de fitness.

Empiezo a notar un pinzamiento en el glúteo izquierdo (donde tuve la falsa ciática en el embarazo anterior) así que igual debería comenzar a hacer ejercicios de Kegel.

Ya me cuesta levantarme si me agacho hasta el suelo, por eso estos días intento cuidarme y evito tomar comidas insanas como la mantequilla y la bollería. Incluso intento cenar como una persona normal, jajaja y no dejarme llevar por esa saciedad que calma mi ansiedad, así que no como de más, en todo caso no me privo de la fruta.

Los golpes del bebé en la barriga no son demasiado molestos. No noto que se gire y se mueva demasiado sino que golpea. Lo malo es cuando lo hace sobre mi vejiga. Pero me encanta que cada día se mueva un poquito más.

Tengo muchas ganas de conocerle.


25 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 59.2kg (no he engordado y creo que es por empezar a comer más sano)



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MES 6: Comienzan las contracciones de Braxton Hicks

 Semana 23 (segundo embarazo)

Cansancio general

Están siendo días horrorosos en este embarazo. Me siento cansada y mal en general. Si friego o hago alguna actividad e pie no aguanto mucho y he de ir a tumbarme casi inmediatamente.

El bebé se mueve. Cada vez lo noto más a menudo, supongo que porque va creciendo y haciéndose más fuerte para golpear mi barriga, pero no es muy activo a lo largo del día. Solo se mueve cuando a mi alrededor hay silencio y llevo varios minutos tumbada.


 Semana 24 (segundo embarazo)

Contracciones de Braxton Hicks

Por otro lado creo que comienzo a notar contracciones de Braxton Hicks. No son tan fuertes como las recordaba pero sí muy incómodas porque se me endurece toda la barriga y se me hace difícil caminar. Más de una vez me han venido cuando iba a orinar y se convierte en una sensación extraña y desagradable.

La hermana mayor

Mi hija E sigue cogiéndome la barriga cada día y dándome besos y abrazos diciendo: “te quiero bebé” pero cuando le preguntas por su nombre dice “tuhermanito”, es muy divertido.



Visita con la matrona

He tenido visita en el Centro de Atención Primaria con la matrona para rellenar el historial para tenerlo preparado el día del parto y llevarlo al hospital. Estuvimos hablando 1 hora y se quedó bastante sorprendida de que para mi anterior parto, el de E, nadie leyera el “plan de parto”. Por ejemplo ella es partidaria de que el cordón umbilical se deje latir antes de cortarlo, lo que supone dejar al bebé unido a la placenta y esta dentro de la mamá durante 3 minutos. En los 2 primeros minutos el bebé recibirá el 80% de la sangre y en el tercer minuto poco más.

También nos dimos cuenta de que no me habían apuntado para el curso de preparación al parto (que aunque haga menos de 3 años que tuve a mi otra hija, me parece importante y muy interesante refrescar la información referente a un recién nacido y sus cuidados).


Síntomas:

Me cuesta dormir por la noche por el calor y porque no cojo postura. Además me pica mucho toda la piel.

Estamos en julio y empieza a hacer mucho calor, además he engordado mucho, puede que lleve unos 9kg de más y me siento fatal. No solo me fatigo, que además se me reseca la nariz cada noche, no aguanto mucho de pie y me estorba la barriga de verdad (está tan grande como cuando estaba de 7m en el anterior embarazo). Todo se me hace un mundo y cuando tengo que lidiar con E, agacharme para cogerla y cambiarle el pañal, convencerla de esto o de lo otro, sentarla en la trona para comer… me estreso porque me veo sin fuerzas para hacerlo.

Y ya cuando he de salir a la calle con la niña me quema mucho el sol, no tengo sed y me noto desfallecer en medio de la calle. Así que mi chico y yo hemos decidido que se encargue el de la peque por las tardes y la saque al parque mientras yo me quedo en casa fresquita. Realmente esto me hace sentir mal porque me siento torpe y aún me quedan más de 3 meses de embarazo por delante.

Este cansancio que empiezo a arrastrar, ¿estará relacionado con mis 41 años de edad? ¿Con no estar acostumbrada al deporte? ¿Con haber dejado de nadar? ¿Con los 9kg que llevo ganados? ¿O que el calor me está afectando realmente?


24 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 59.9kg






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martes, 15 de marzo de 2022

Resultados de la biopsia de mama

Dos semanas después de la biopsia sí que se empezó a ver en la piel color amarillento, así que el hematoma se exteriorizó. Aún me molesta en alguna zona interior.

Urticaria por ansiedad

Es una larga espera y he tenido que ir al médico porque me ha brotado una urticaria por los hombros que se me empieza a extender por toda la espalda. Me han recetado antihistamínico y una solución cutánea de furoato de mometasona para echarme sobre las manchas ya que en horas de picarme lo que sí que se notaba es que era una dermatosis escamosa y necesitaba de mucha hidratación. A las 24 h de comenzar con el tratamiento empecé a notar una mejoría terrible y las manchas se fueron apagando y dejaron de estar tan enrojecidas.

Pues bien, después de 15 días muy nerviosa y con bastante ansiedad, preparándome para lo peor, intentando comer bien y entrenar mi cuerpo para lo que pudiera venir… al fin me llaman de mi ginecólogo para darme cita y hablarme de los resultados de la biopsia. Pero me pongo más nerviosa que nunca y no sé qué pensar pues me citan a las 3 horas de la llamada. ¿Será tan urgente? ¿Y por qué han tardado tanto en llamarme? Y encima voy a tener que ir sola con el peque.

Me dan los resultados

Cuando me atiende el ginecólogo lo primero que me pregunta es si tengo yo también los resultados, evidentemente no, porque no he querido llamar al hospital para preguntar ya que si me decían aún no me iba a poner muy nerviosa. Prefería que fuera mi propio ginecólogo el que me lo contase todo.

Pero no sé si se lo había leído o no pues estaba bien callado delante de mí. Solo me dijo: Si te citamos hoy es que todo ha ido bien. Qué quería decir con eso? Que si tardan mucho tiempo es que todo va bien? Alguna amiga me había hablado de esa posibilidad…

Entonces se quedó un rato leyendo los papeles y no me contaba nada. Hasta que al final no me pude contener y pregunté: ¿“Entonces?” A lo que él me respondió: “Entonces te haremos seguimiento. Te pediré una mamografía para dentro de un año”.

Sabéis cuando tenéis muchas ganas de llorar de alegría pero no queréis y os duele por dentro? Pues eso me pasó a mi. Recuerdo que cuando me dijeron hace 6 años que las microcalcificaciones que tenían no indicaban nada malo, me abracé a la enfermera y me puse a llorar. Pero mi ginecólogo es muy seco, cortante y poco dado a expresar emociones, así que me tuve que tragar las lágrimas que querían salir, porque además tenía a mi hijo pequeño conmigo y no quería asustarle.

A continuación me hice la revisión ginecológica de rutina y aprovechó a palparme los pechos y notar la dureza que me molestaba, pero no le dio importancia suponiendo que al ser la zona de la biopsia es normal que esté así, pero sí que se dio cuenta de que el pecho se me había puesto amarillo por fuera. De todas formas según él estaba todo correctamente y bastaba con vernos dentro de un año.


Esto es lo que decían los resultados de la biopsia:

Datos clínicos: grupo de microcalcificaciones BIRADS 4A

Descripción macroscópica: coloración blanquecina y rojiza de 15x14x2mm.

Descripción microscópica: parénquima mamario con numerosos lobulillos grandes con moderada inflamación linfoplasmocitaria y algún eosinófilo. Algunos de los lobulillos muestran cambio secretor y otros cambios atróficos con fibrosis e inflamación. Se identifican microcalcificaciones distróficas agrupadas en 2 de estos lobulillos involucionados. Los conductos excretores se encuentran ligeramente dilatados, ectásicos y muestran también leve inflamación crónica en la pared, sin hiperplasia ni atipia. Estroma fibroso con focales cambios de hiperplasia estromal pseudoangiomatosa. Se observan algunos fragmentos de pared de cavidad quística simple no inflamada, y alguna pequeña colección de macrófagos espumosos. No se observa ninguna distorsión arquitectural.

Diagnóstico: Mama sin evidencia de malignidad. Parénquima mamario con leve inflamación crónica lobular, focal cambio secretor, cambios involutivos y ectasia ductal. Microcalcificaciones agrupadas a lobulillos atróficos.

Comentario: Los cambios histológicos observados pueden ser todos atribuidos a cambios involutivos post lactancia materna. No se observa hiperplasia epitelial ni ningún signo sospechoso de malignidad en la muestra. Se ha seriado repetidamente la muestra para identificar las microcalcificaciones.



Una semana después de saber que no tengo cáncer vuelvo a asustarme

Después de obtener los resultados de la biopsia y mostrar que lo que tengo está relacionado con la lactancia materna, me relajé mucho. Pero justo 3 semanas después de la biopsia, o sea hoy, me noto húmedo el pezón y no es porque me haya salido una gota de leche como suele pasarme desde que dejé la lactancia hace 3 meses y medio, sino que mancho la camiseta de un color oscuro. Así que me aprieto ligeramente el pecho como para extraer una gota de leche y veo que entre todos los poros del pezón unos tienen gotitas de leche y un par de ellos de sangre.



Así que llamo a la planta de radiología donde me hicieron la biopsia para comentarlo. Me confirman que es una complicación que se temían que pudiera pasar al hacer la extracción tan cerca a la areola. Pero como no es urgente me citan para dentro de una semana y hacerme una ecografía y ver qué es lo que pasa. Hasta entonces me recomiendan no extraer nada del pecho y dejarlo estar. Así que toca esperar de nuevo.  


Post anteriores:

Microcalcificaciones tras dos lactancias

Biopsia de mama por microcalcificaciones

Aquí cuento cómo me localizaron las primeras microcalcificaciones hace 6 años: 

Mamografía antes del embarazo


Y aquí cuento lo que viví al hacerme la mamografía estando embarazada:

jueves, 24 de febrero de 2022

Biopsia de mama por microcalcificaciones

 Dos semanas después de que me localizaran las nuevas microcalcificaciones en el pecho, vengo a contar cómo ha sido el procedimiento a seguir.

Como ya expliqué en el último post al respecto (Microcalcificaciones tras dos lactancias), me localizaron un grupo de microcalcificaciones en el pecho izquierdo en la zona periareolar externa (justo detrás de la areola). Por antecedentes familiares y por el aspecto que presentaba no querían dejarlo pasar y hacer controles semestrales, sino evaluar cuanto antes.

El primer diagnóstico fue:

categoría BI-RADS 4a, o de baja sospecha de malignidad, pero dados los antecedentes familiares se recomienda una biopsia por estereotaxia del grupo de microcalcificaciones inespecíficas para descartar con seguridad malignidad antes de continuar con los controles habituales.

Otras características de las microcalcificaciones halladas es que son redondeadas y puntiformes, inespecíficas. Además no se observaban distorsiones de parénquima mamario. Sí que hay una dilatación ductal retroareolar bilateral pero sin nódulos intraductales, Vamos, que no se identifican nódulos y las axilas están bien.

A la semana del hallazgo

Lo primero que me solicitaron fue hacerme una proyección mamaria, o sea una nueva mamografía, pero esta vez realizada por las personas que me fueran a hacer la biopsia en el hospital, para estudiar cómo hacerla. Lo que se sacó en claro este día es que el problema, según me dijo la técnico que me atendió, era que el grosor de pecho conseguido al presionar la mama era escaso debido al pequeño tamaño del seno, y la localización de las micro tras la areola dificultaría la biopsia porque esta, la areola, no la deberían tocar o se dañaría. No sé exactamente qué pasaría, pero en todo momento le dio mucha importancia al tema.

Lo que me dejó claro es que el problema al final era de ellos y no mío. Yo solo tenía que despreocuparme por el procedimiento, que ellos harían todo lo posible por llevar a cabo la biopsia como fuera, pero no me podían asegurar que lo consiguieran. En ese caso habría que buscar otra opción para analizar las microcalcificaciones.


A las dos semanas del hallazgo

Bien madrugada, recién duchada y con el alma en un puño tuve que ir al hospital sola a hacerme la biopsia. Se suponía que el procedimiento duraba 2 horas, lo cual a mi me asustaba bastante, porque, si se trata de anestesiar la zona, agujerear, sacar un trozo y cerrar... No era demasiado tiempo?

Al entrar a la sala de radiodiagnóstico todo cobró sentido. Primero estuve a solas con la misma técnico del otro día buscando la mejor postura para llegar al lugar dónde debían hacer la extracción.

Lo primero fue probar sentada, y cuando ya tuve bien colocado el pecho la médico se negó, porque pasaba un capilar o vena (no entendí bien) y además estaba demasiado cerca de la areola. así que decidieron tumbarme y ponerme de lado para acceder al seno por el lateral exterior.

Fue bastante agobiante estar con una mascarilla ffp2, respirando flojito para no mover el pecho, tumbada al borde de la camilla y pegada a la máquina, mientras me hacían radiografías para ver si conseguían la posición correcta para intervenir. Cerré los ojos e intenté relajarme.


Biopsia

Finalmente la médico dio el visto bueno. Aunque el grosor del pecho era de tan solo 17.5mm podría intentarlo.

Noté los pinchazos de la anestesia, muchos, alrededor de toda la zona. Posiblemente esto fue lo que más me dolió porque me anestesió muy lentamente. Y luego comenzó a intervenir. No vi nada, pero escuché cómo decían "estamos dentro" y me sorprendí porque no noté nada.

Luego me sujetaron antes de avisarme que oiría como un descorche de botella, que no me asustara "PAM!" e inmediatamente me preguntaron que si me había dolido: "no he sentido nada" susurré. Se supone que este es el momento en que colocan la aguja y la cámara en las coordenadas correctas, donde quieren biopsiar.

Seguidamente me hicieron las extracciones (son varios cortes los que se van haciendo) y entonces me dijeron que me iban a lavar con suero. Madre mía! Eso sí que me picaba! Sentía una quemazón! y quería intentar relajarme de nuevo pero no podía. Me costaba respirar. Necesitaba una buena bocanada de aire, poder abrir bien las costillas.

Entonces lo que pasó fue una pequeña urgencia. "Apártala corre, apártala hacia atrás". Me sacaron de estar encajonada en la máquina y acercaron la camilla a la pared mientras la técnico me presionaba el pecho con una gas. Me colocaron boca arriba. Esta sangrando mucho. Pero no me asusté, en realidad vi que estaban alerta pero tranquilas. Me miré y el otro pecho desnudo lo tenía cubierto de sangre. "No mires, que eso ya te lo limpiamos luego".

Entonces estallaron mis nervios y comenzó a temblarme todo el cuerpo. Me pusieron una manta y me dieron conversación, lo cual me ayudó muchísimo a relajarme de nuevo. Realmente no me dolía nada, solo estaba asustada, o estaba liberando toda la tensión acumulada en forma de temblores.

Después de presionar un buen rato echaron un vistazo y me avisaron de que era superficial. No obstante calculo que entre las dos técnicos que estaban allí estuvieron presionándome el pecho entre 20-30 minutos. Al menos a mi me pareció una barbaridad para ser superficial, pero ya me habían comentado que las hemorragias y moratones en la mama se curan muy mal.

Después de limpiarme y cerciorarse que no sangraba nada me pusieron 3 puntos de aproximación y una gran gasa adherida al pecho. Me pude levantar y me pusieron frío en el pecho para marcharme.


Imagen reflejada en el espejo (pecho izquierdo)

Tras la biopsia

Me pusieron frío en el pecho y me pude ir. Pero las indicaciones para ese día y los posteriores eran importantes:

1. Aplicar frío local una hora después de la biopsia  y después durante el resto del día, 10 minutos cada hora hasta acostarme. Intentar no hacer esfuerzo con el brazo del lado de la biopsia.

2. Dejar el vendaje compresivo 24horas y no ducharme hasta entonces.

3. Aplicar betadine o chorhexidrina una vez al día hasta ir a la revisión (que sería dos días después).

4. Tomar 1g de paracetamol para el dolor y después dosis de 500g cada 6h (si persistía el dolor, evidentemente).

5. Llamarles si sangraba o me dolía excesivamente, o si no acudir a urgencias.

6. Asistir al control 48h después para ver la herida.

En casa

Cuando me quité el frío del pecho me comenzó a doler pero también a escocer. Sentía mucho ardor dentro del pecho, así que decidí tomarme el analgésico. No me hizo mucho, pasé todo el día poniéndome frío cada hora,, que me consolaba un poco, pero al retirarlo volvía a notar la quemazón.

Esa noche dormí sola para evitar golpes de mi hijo pequeño en el pecho.

En cambio al día siguiente (que es hoy) he estado bastante bien. Me he duchado por la mañana y me he quitado la venda y he podido ver que la herida tiene buen aspecto, el pecho está blando y nada enrojecido ni amoratado. Así que por esa parte estoy contenta.

Una cosa que quiero recordar y que me hizo sentirme positiva en aquel momento (no olvidemos que cuando vas a una biopsia es para confirmar o descartar cáncer) fue que la médico me dijo muy serena y convencida que la lactancia materna protegía el pecho y que las micros estaban en una zona, tan próxima al pezón, que tenían pinta de ser restos de la lactancia.

Hasta qué punto podía ser esto cierto no lo sé, pues conozco alguna persona que ha tenido cáncer de mama justo después de varias lactancias. Pero me gusta aferrarme a la idea de que sea un depósito debido a los 50 meses de lactancia materna que he tenido, porque no me sirve de nada pensar en lo peor  antes de tiempo. Eso solo me quita días de alegría. Y los 10-15 días que tarden en darme el diagnóstico los quiero vivir en paz. Hace tan solo 3 meses que dejé de lactar y quiero pensar que de verdad ha sido algo bueno.


Mañana tengo la revisión, así que con lo que me digan editaré este post:

Tuve la revisión de la herida de la biopsia 2 días después y todo parece ir bien.

La herida exterior ha cicatrizado muy bien y tiene una postilla bien seca y formada. Por otro lado no se aprecia hematoma alguno en el pecho. Eso sí, yo me noto una dureza interna que si me toco un poco me duela, así que suponemos que el hematoma es solo interior y ahora toca esperar a que se cure. En estos días solo he necesitado en total 2g de paracetamol para el dolor. Pero me han aconsejado que siga aplicando frío de vez en cuando.

Próximo post: Resultados de la biopsia de mama


Aquí cuento cómo me localizaron las primeras microcalcificaciones hace 6 años: 

Mamografía antes del embarazo


Y aquí cuento lo que viví al hacerme la mamografía estando embarazada:


martes, 15 de febrero de 2022

MES 5: Ecografía conformacional (21+1)

Semanas 21 y 22 (segundo embarazo)

Hoy hemos tenido la ecografía conformacional, posiblemente la más importante del embarazo. Nos estábamos temiendo que el ginecólogo hiciera como en el otro embarazo que me miró muy deprisa. Pero podemos decir que nos ha sorprendido porque ha sido muy diferente. No solo ha mirado cada pare del feto detenidamente que además nos lo ha ido explicando.


Y aunque en principio ver el bebé era lo menos importante para mí, nos llevamos una bonita imagen de su perfil. ¡Dios mío! Qué cosa más bonita! Tiene la cabeza muy redondita y la nariz respingona. Hemos visto las cuatro extremidades, el corazón y el cordón umbilical, y todo está en su sitio y en perfectas condiciones. Tiene sus dos riñones, los dos pulmones, el estómago y el cerebro en buen estado general.


Hemos salido muy contentos. El próximo paso será ponerme la vacuna de la tos ferina, analítica de sangre del segundo trimestre, analítica de glucosa (para comprobar que no hay diabetes gestacional), e ir al CAP a apuntarme a un curso de preparación al parto si es que lo hay cerca de nuestra casa, pues estoy decidida a hacerlo de nuevo. Aunque ya “sepa” criar un bebé, no está de más reciclarse y no quiero que ninguno de mis hijos sea menos que el otro.

Volveré al ginecólogo dentro de 4 semanas y luego viajaré 900km para visitar a mi familia.

Síntomas:

Y al fin cumplo los 5 meses de gestación. Al bebé lo noto de vez en cuando pero sobre todo de noche, cuando nos vamos a dormir, que es cuando puedo estar más pendiente de sentirlo apoyando la mano sobre el vientre. Es bastante sutil dando patadas, aunque a veces se mueve fuertemente. Sé que está ahí y que está bien, pero a lo largo del día a penas lo noto. Si acaso alguna vez cuando voy sentada en el coche.

Tengo ya una barriga considerable, yo diría que es como la que tenía a los 6 meses en el anterior embarazo (lo he comprobado revisando fotos), pero lo más alarmante es que ¡he engordado 8kg! Pero ¿Dónde están? Porque tampoco noto demasiado cambio en la talla de la ropa. No me noto los muslos especialmente anchos por ejemplo. Creo que a estas alturas solo había engordado 5kg en el embarazo de E. Estoy algo asustada al pensar en cómo quedará mi cuerpo después del parto si sigo engordando a este ritmo, pero no por el volumen o el peso, sino porque si la barriga me crece mucho después tendré flacidez y al adelgazar y volver a mi constitución delgada puede que me quede un pellejo en el abdomen. Siempre será el problema de la flacidez el que me preocupe físicamente, nada más. Mi abdomen marcado y plano de toda la vida a tomar por saco, jajaja, menos mal que la causa, o sea mi hijo, lo merece con creces y con que él nazca sano y fuerte me da igual lo demás. Sé que cuando me vea la barriga fea le miraré a él y se me pasará la tristeza.



22 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 58.1kg




NUESTRA BÚSQUEDA DE EMBARAZO (primer embarazo)


MES 5: Empieza a notarse la barriga

Semana 19 (segundo embarazo)

Estoy notando que me pasa como en el embarazo de E en esta época, que estoy tan bien que apenas escribo porque no veo que tenga cosas importantes que contar. Solo decir que un amigo nuestro nos hizo hace unos días unas fotos muy chulas a los tres y fueron las que usamos para anunciar este embarazo en redes sociales.

Estoy muy torpe y olvidadiza. Cada día se me olvida llevar una cosa a la piscina. Se me caen las cosas de las manos como si nada. Pero lo más gracioso es que mi chico está igual que yo.

Este fin de semana ya compramos cositas para el bebé como bodies y algunos conjuntos. Tengo ganas de abrir las cajas de E para ver lo que nos puede servir y lo que no.


19 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 56.8kg




Semanas 20 (segundo embarazo)

De compras.

Estamos comprando ya mucha ropa para el bebé pero solo de la talla 9-12M porque ahora todo lo que hay en tienda es de verano, y nuestro hijo nacerá en otoño. Pero hay bastantes cosas que podrá heredar de su hermana. Eso sí, le hemos comprado unos bodies de recién nacido para la primera puesta y que además son iguales que los que usó su E cuando nació.

Una de las adquisiciones que más ilusión me ha hecho ha sido la nueva bolsa para el hospital, que guardaremos cuando sea mayor para meter la ropita de recuerdo, como hicimos con nuestra peque. Otra de las cosas que compré estos días fue un fular de porteo para llevar al pequeñín bien pegadito a mí en pleno invierno. Necesitaré llevarle conmigo cuando vaya a buscar a mi hija al colegio.

Feto

El bebé se mueve. Lo noto todos los días, sobre todo al acostarme. Pero parece muy tranquilo. Me da un par de golpes, se gira un poco, y ya está. No parece guerrero y espero que siga así, moviéndose cada día y continuamente, pero dejándome descansar de noche y no produciéndome una falsa ciática como en el otro embarazo.

Nuestra hija

Nuestra pequeña sigue enamorada de mi barriga. A veces me obliga a levantar la camiseta para darme besos y decir “te quiero bebé”. Luego apoya la cabeza y se acurruca como abrazándole. Además se vuelve loca cada vez que ve un bebé o un niño más pequeño que ella por la calle. Ojalá siga así y de verdad se quieran y se respeten toda la vida. Sé por experiencia que tener hermanos es una suerte, pero hay que saber cuidarlos y espero que ellos lo hagan siempre, aun en la distancia, como mi hermana y yo.

Síntomas:

He dejado de engordar, al menos no engordo al ritmo que lo estaba haciendo, y creo que es debido a que me molesta menos la dentadura y por ende como menos bollería y empiezo a poder masticar la fruta. Además han subido las temperaturas y me apetece la fruta a cualquier hora.

Mañana cumplo las 20 semanas y tengo más peso que en el otro embarazo pero no me preocupa el peso en absoluto, sino la flacidez, pues al estar tanto tiempo en casa no hago nada de ejercicio. Ni voy a nadar ni puedo ir a caminar, recordemos que cuido de mi hija yo en casa, hasta que empiece el colegio dentro de unos meses. Así que voy a pedirle ayuda a mi chico, porque esto tiene que cambiar.

Llevo ya dos semanas con dolor en el coxis y desconozco si tendrá que ver con el suelo pélvico, pero la verdad es que cuando me inclino hacia atrás, al levantarme del suelo por ejemplo, me duele muchísimo.

Aún nos queda algo más de una semana para la ecografía más importante del embarazo: la ecografía conformacional del segundo trimestre. Tengo entre nervios y ganas porque llegue el momento, no tanto por ver de nuevo al momento, sino por saber que está bien, que está sano, que no sufre, que crece, que madura y que todo seguirá bien en sus órganos hasta que nazca.


20 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 57.4kg

lunes, 14 de febrero de 2022

Microcalcificaciones tras dos lactancias

No me gusta volver a este blog de esta forma pero sé que he de hacerlo, por lo que pueda pasar, bueno o malo, para contarlo, para recordarlo.

Resumen:

Febrero de 2016: me localizan microcalcificaciones en el pecho izquierdo. Como tengo antecedentes familiares de cáncer de mama me piden revisión a los 3 meses.

Abril 2016: me quedo embaraza. Debemos posponer la revisión para cuando me encuentre en el tercer trimestre de embarazo.

Octubre 2016 (séptimo mes de embarazo): revisión mamográfica devela que son microcalcificaciones benignas.

Se me solicita que la próxima mamografía la haga a los 2 meses de dejar la lactancia materna.

Lactancia materna: 25 meses.

Enero 2019: termino con la lactancia materna. Pido cita para hacer mamografía en marzo.

Febrero 2019: me vuelvo a quedar embarazada. He de posponer de nuevo la mamografía para cuando termine con la lactancia materna.

Lactancia materna: 25 meses.

Noviembre 2021: termino con la lactancia materna y pido cita para mamografía en febrero del 2022.

Febrero 2022: Al fin puedo hacerme la mamografía de revisión. 5 años y medio después de concluir que las microcalcificaciones que tenía eran benignas me localizan otras en otra zona del mismo pecho. Esta vez aparece una agrupación que quieren estudiar con detenimiento.

Pues bien, de momento solo sé hasta ahí. No se sabe si con las lactancias maternas se movieron las microcalcificaciones primeras, o si estas de ahora aparecieron a consecuencia de la propia lactancia materna, o si se trata de otra razón. El problema es que cualquier agrupación de microcalcificaciones hay que estudiarla bien porque muchas veces esconden algo malo entre ellas, es decir, células cancerígenas. Y eso es lo que vamos a hacer.

Dentro de 2 días me harán una proyección del pecho, que parece ser una mamografía más precisa para ver mejor una zona concreta a estudiar, y dentro de una semana una biopsia. Luego esperar 2 semanas a que mi ginecólogo y la doctora que me hace el seguimiento de las mamografías se reúnan y entonces será ya el ginecólogo el que me lleve el caso. 

Recordemos que las mamografías intentan ver precisamente estas lesiones alrededor de zonas cancerígenas y que por lo tanto, cualquier cosa que esté fuera de lo normal hay que estudiarlo. Como bien me dijo la doctora que me estudió esta mamografía, se podría esperar a hacer una revisión dentro de unos meses, pero sería un sinvivir y no tiene sentido esperar habiendo antecedentes de cáncer de mama en mi familia. Así que lo mejor es biopsiar cuanto antes para si hay algo cogerlo bien a tiempo.

Estoy esperanzada y muerta de miedo a partes iguales. La sensación que tengo es que esto es una llamada de atención a cuidarme más, y me lo he tomado muy en serio. Toca hacer ejercicio más a menudo y comer mejor, más fruta y menos guarrerías. Está claro que ya sea benigno o maligno lo que tengo ahí, el cuidarme no está de más y siempre es buena opción. Pero es que además, si me va a tocar luchar contra un cáncer quiero hacerlo con fuerza y lo mejor es empezar a prepararme ahora. 


Jolines, que tengo 44 años, una hija de 5 y un hijo de 2!! Si no me cuido ahora y lo doy todo para que puedan disfrutar de una mamá durante mucho tiempo, entonces sí que les habría decepcionado!

Aquí cuento cómo fue la biopsia: Biopsia de mama por microcalcificaciones


Aquí cuento cómo me localizaron las primeras microcalcificaciones hace 6 años: 

Mamografía antes del embarazo


Y aquí cuento lo que viví al hacerme la mamografía estando embarazada:

viernes, 20 de septiembre de 2019

MES 5: Ecografía de las 17 semanas

Semana 18 (segundo embarazo)

Entramos en el quinto mes y espero poder sentirme mejor anímicamente ya que se supone que he terminado con todas las revisiones dentales hasta que me ponga de parto o un poco más adelante.

Llevo ya varias noches seguidas que sí que noto las pataditas del feto, incluso alguna vez de día. Se nota tan bien que hasta mi chico ha podido al fin sentir sus movimientos. He de decir que últimamente estoy muy contenta con él porque me ayuda mucho en casa cuando llega de trabajar. Ojalá dure, porque queda mucho embarazo por delante y lo que viene después, con una niña de casi 3 años y un bebé, será toda una aventura.

Ginecólogo (17 + 2)

Vamos con muchas ganas por ver al pequeño, pero sobre todo por saber lo que pesa o mide aproximadamente pues a estas alturas ya pueden empezar a calcularlo mejor.

Hemos estado muy tranquilos en el ginecólogo y salimos con un buen sabor de boca. Hemos podido ver muy bien al feto, se ha movido poco, pero lo justo para que el ginecólogo mirara lo que tenía que mirar. A nosotros nos ha parecido entrañable que intentara acurrucarse y hacerse una bolita. El tamaño sigue saliendo un poco más grande de lo que corresponde a su edad gestacional (ha salido 17 semanas + 5 días cuando en realidad estoy de 17 +2), pero esto no significa nada, ya que con E. nos pasó lo mismo hasta que al final del embarazo se estancó un poco en el peso. Creíamos que le iba a medir el fémur pero no fue así, el tamaño aún solo lo proporciona la medida de la cabeza, por lo tanto puede haber errores de cálculo. Lo más divertido de hoy ha sido verle perfectamente los genitales, pues nunca imaginamos que en la primera mitad del embarazo se vieran tan claramente por ecografía. Estamos contentos, porque su corazón va bien, está engordando y yo también vuelvo a hacerlo.



Lo cierto es que ha sido una consulta muy rutinaria y no ha hecho más que pesarme a mi y mirar al feto. Pero estos controles habituales te dejan más tranquilo, sobre todo tras haber tenido tantas dudas de por qué mi barriga había disminuido de tamaño la semana pasada.

Síntomas:

18 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 55.7kg




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jueves, 19 de septiembre de 2019

MES 4: Extracción de un implante dental. Primeros movimientos fetales

Semana 16 (segundo embarazo)


Visita al dentista

He vuelto al dentista para revisar el implante que se mueve y aunque ya no es para tanto ni me duele al masticar el dentista ha empezado a tirar y a moverlo de un lado para otro y ha podido comprobar que es el propio perno el que se ha soltado del hueso y no el contacto entre él y el tornillo de la funda. Así que finalmente me da la mala noticia que no deseaba escuchar. Ha de extraerme el implante entero por riesgo de infección al no estar bien anclado o por riesgo de atragantamiento con él si se suelta.

Esta vez no me libro de la anestesia pero me ha ido poniendo muy poquita y sin epinefrina ni derivados. El perno ha salido completamente y hemos podido ver que tan solo una pequeña zona del mismo estaba recubierta con algo de hueso, el resto se había soltado, parece ser, hace tiempo.  Me siento muy triste, con muchas ganas de llorar. No he llegado a la mitad del embarazo y he perdido dos piezas dentales. No quiero mostrar mi tristeza delante de nuestra hija para que no tema al dentista, pues en unos meses irá ella a hacerse una revisión.



Me siento mal por el bebé, porque creo que le he fallado al tener que usar anestesia y además me han dicho que dentro de 15 días he de volver para que la cirujana me extraiga la raiz del otro lado, la que tengo rota y cementada, y también será con anestesia, probablemente mucha más que la de esta vez, y quién sabe si tendré que tomar antibióticos...

Sé que es el segundo trimestre en el que recomiendan hacer lo debido sobre la dentadura (revisiones y extracciones) cuando estás embarazada porque el feto está ya formado y a partir de entonces solo ha de madurar órganos y engordar. Peoro para mi mis hijos son lo primero y quiero evitar en todo lo posible que mi "mala " salud les repercuta a ellos. Si me llego a dejar el implante podría haber tenido una infección durante estos meses de embarazo y no enterarme hasta haber sido demasiado tarde, cuando ya fuera peligroso para el feto. Y por eso me la he quitado, por prevención (2000€ tirados a la basura que me ha durado menos de 10 años). El agujero que me ha quedado es menos probable que se infecte. Al parecer se crea un inmenso coágulo dentro que luego se reabsorve y ya está.

Movimientos fetales

Hace unos días me parecio notar  algo de movimiento dentro el útero así que cada noche o cada siesta me gusta ponerme las manos en la barriga y comprobar si noto algo. Pero creo que aunque sea el segundo y digan que se suele notar antes, a E. la noté en la semana 16+6 y era muy movida en las ecografías, este bebé tiene pinta de ser muy tranquilo, por lo que no me extrañaría que tardara más en sentir sus golpes y movimientos.

Pero, llegó la noche en la que sí he sentido los movimientos del feto! Sentí las burbujas cruzando y luego un golpecito bien claro bajo mi mano, y no, no eran gases, jajaja. Esto reconforta. Está ahí y lo siento, hay cosa más bonita? Qué ganas de notarlo sin tener que poner la mano, ver la barriga moverse por fuera y que le hablemos toda la familia.


Semana 17 (segundo embarazo)


Cambios en la barriga

Siento cómo el volumen de la barriga me ha bajado considerablemente y creo que es porque voy muy bien al baño, tal vez demasiado bien. Al hacerle el comentario sobre mi pequeña barriga a mi chico se ha pregocupado, así que ya estamos deseando que llegue el día de ir al ginecólogo. Además he pasado 2 días que no he sentido nada al bebé en la barriga. Ya sé que es demasiado pronto, y que por haberle sentido sutilmente la semana pasada no significa que lo vaya a sentir todos los días, no al menos hasta pasadas las 20 semanas, o incluso las 24 que es lo más general. Pero claro, yo me preocupo.

Cada noche creo obsesionarme un poco con el tema de los movimientos fetales, pero es que con paciencia, y al cabo de varios minutos, suelo acabar sintiendo algún golpecito dentro, y es que me encanta... Además me da algo de penita que mi chico aún no pueda notar las pataditas del feto, ya que es bastante tranquilo y cuando se mueve es algo muy sutil. De todas formas, durmiendo con nuestra hija entre nosotros dos también se hace bastante difícil encontrar la manera de que ponga la mano sobre mi vientre y esté varios minutos eseperando algún movimiento. Todo llegará.

Síntomas:

17 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 54.9kg
Contorno pecho: 83cm
Contorno barriga (por el ombligo): 84cm
Contorno cadera: 97cm


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miércoles, 18 de septiembre de 2019

MES 4: Graves problemas con la dentadura y peligro de infección

Semana 15 (segundo embarazo)


Estoy muy preocupada por mi dentadura. Se me ha soltado la funda de una muela y creo que la he apretado tanto con los dientes y la lengua que ahora me duele al masticar. Además también se me mueve el implante molar que tengo al otro lado de la boca, y eso sí que asusta de verdad porque tengo miedo de haber perdido hueso alrededor del tornillo. Realmente me temo lo peor, que me tengan que quitar las dos y encima coger una infección en el embarazo. Espero que el dentista no tenga que hacerme una radiografía, y en ese caso pueda tomar todas las medidas de protección necesarias (delantal y collarín de protección). Lo que sí debo hacer es solucionarlo cuanto antes pues además paso dolor en toda la boca al masticar y solo las cremitas y la bollería me saben bien, las verduras y las carnes que hay que masticar se me hacen un suplicio.

Visita al dentista: 

Me han tenido que quitar la muela que tenía la funda suelta, bueno, la muela no, la propia funda en sí, con sus tornillos y todo. El dentista me limpió e intentó volverla a cementar y colocarla pero fue imposible. Al parecere la raiz está rota  y no se puede recolocar. Habrá que quitarla y poner un implante cuando ya haya dado a luz. No se me ha roto porque sí, se me ha roto por el bruxismo que tengo que está haciendo que el diente se me deshaga por dentro y pierda firmeza.



De momento se queda así, la raiz limpia y llena de cemento pero sin muela. Respecto al implante el dentista considera que eso que se mueve es demasiado. Al principio pensó que podría ser el cemento que se había soltado y entonces sacaría la corona y la volvería a colocar. Pero no ha podido ser. Pasó luego a pensar pues que era cosa del contacto entre tornillos, que hubiera algo de juego. La semana que viene volveré para ver si puede acceder a ellos taladrando la muela y sin anestesia.

Yo no estoy convencida del todo de quitarme el implante. Es como si tuviera la sensación de que la encía está sensible y en fortalecerse todo mejorará. Él habla de quitármelo por miedo a que un día se suelte y me lo trague, pero lo que yo no quiero es quitármelo ahora y que las muelas contrapuestas crezcan hacia arriba y no me quede hueco para un nuevo implanate dentro de 8 meses cuando ya haya tenido el bebé. Al final todo es por culpa de mi bruxismo.

De todo lo que cuento lo que más temo es provocar una infección con tanta intervención en el dentista, o tener la infección por dejarlo pasar y no hacer nada. No es el mejor momento para que me pase esto, en medio del embarazo y además recién entrada en el segundo trimestre, aún es demasiado pronto para andar con anestesias y radiografías.

Síntomas:

Llevo ganado 1kg de más a estas alturas que en mi anterior embarazo. Supongo que sea normal, ya que hace poco más de 2 años que nació mi hija y para el útero es más fácil agrandarse y adaptarse al nuevo estado que cuando era primeriza.

15 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 54.4kg



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martes, 17 de septiembre de 2019

Comienzo del colegio sin periodo de adaptación

Pongámonos en situación: el colegio al que va mi hija de 32 meses no tiene en su plan de estudios un periodo de adaptación para los más pequeños, se empieza un lunes, se va toda la semana de 9 a 17h hasta el viernes y punto. Alternativas? Puedes llegar a las 8:45 y quedarte con el niño hasta las 9, o bien llevártelo a comer a casa de 12:30 a 15:30 la primera semana.

El primer día que van es el primer día que ven a sus profesoras y su aula, vamos, que no les conocen de nada.

Y ahora es cuando cuento cómo ha sido esta primera terrible semana de comienzo de colegio para nuestra hija, para ir sacando todas esas conclusiones que muchos ya adivinábamos de lo que puede ocurrir y ocurre con demasiada frecuencia por la falta de un periodo de adaptación.

PRIMERA SEMANA DE COLEGIO

Día 0. Tres días antes de empezar el colegio decido acercarme allí con mi hija para llevar ya sus pertenencias y que ella conozca al menos el aula y dónde tendrá que dejar cada cosa. Estamos solo 10 minutos, pero está ilusionadísima. Ha llevado incluso su mochila aunque no es necesario, porque tendrá que llevarla y traerla cada día, vamos, que ya parece que se pone en situación, y se marcha muy contenta con ganas de volver.

Día 1. La llevamos su padre y yo. Nos toca esperar un poco fuera del colegio y se la ve muy emocionada. Ya le hemos contado en casa que ha de quedarse todo el día, comida y siesta con los demás niños, pero parece que no le importa. Al llegar al aula es ella misma la que se quita la mochila y quiere ponerse ya mismo la bata.

Lo primero que nos ha llamado la atención es que tal cual se ha preparado se la han llevado al fondo del aula de forma que hemos tenido que ir hasta allí para despedirnos de ella. Estaba muy feliz.

A la salida seguía risueña y una de sus maestras ha dicho sorprendidísima que "superbien" refiriéndose a que le llamaba la atención que es una niña que no ha ido a la guardería nunca y precisamente ha sido una de las pocas en no llorar al quedarse allí todo el día.

La niña, al verme, ha venido muy tranquila hacia mi, pero no se ha puesto a contarme cosas sobre lo que ha hecho, a quienes ha conocido o lo que ha comido, y he tenido que irle preguntando yo poco a poco sobre cada cosa.

Respecto a la comida, el primer plato no se lo ha comido, así que su dieta ha sido bastante escasa: un poco de pan con queso por la mañana y luego unos pocos macarrones y sandía. Así que a la hora de merendar en el parque conmigo ha devorado todo lo que le había llevado y además ha bebido muchísima agua. Se ve que no tienen la bebida a su alcance ni nadie está detrás de ellos para que  beban durante la comida.

Quiere volver mañana.

Día 2. Llueve muchísimo y la llevo yo al cole caminando con el paraguas nuevo. Está tan ilusionada de volver que lo va gritando por la calle "voy al coleeeee". Se vuelve a quedar supercontenta allí, tanto que casi se le olvida darme un beso y despedirse de mi.

Su cara a la salida ya no es la de ayer. La noto apagada y seria, lo cual es de extrañar, con las ganas que tenía de volver al colegio. Sigue sin contarnos qué tal lo pasa o qué cosas hace y somos incapaces de averiguar por qué está tan seria. Al final de la tarde ya comienza a contarnos que ha llorado 2 veces. Una de ellas porque quería beber de su taza de plástico y no la dejaron (al día siguiente supimos que la taza ha de pedirla a lo largo del día si quiere agua y que en las comidas solo se puede usar el vaso de cristal, así que como era la hora de comer le negaron beber agua en la taza de plástico que lleva su nombre, y al parecer esto no se lo habían explicado).

El otro motivo por el que lloró ha sido también durante la comida. Las profesoras nos comentaron que les llamó la atención que ella no quisiera patatas como el resto de niños y la presionaron para que las comiera, hasta se las llegaron a chafar en el plato, a ver si así... Y claro, no sabían que a ella no le gustan las patatas, y el hecho de chafárselas y embadurnarle el plato la estresó.

Para colmo se ha mojado los pantalones al ir al baño por no habérselos bajado bien antes de sentarse en el váter y la han tenido que cambiar. Aunque esto no creo que le haya molestado demasiado.

Otro día más que devora la merienda y cena tanto como si estuviera muerta de hambre.

Aún así, con su cara tristona, quiere volver mañana al colegio.

Día 3. Va con ganas al cole, de nuevo gritando por la calle con su padre y conmigo "voy al coleeeee". Cuando entramos en el aula una de sus profesoras nos comenta las razones por las que lloró ayer (el tema de la taza de plástico y el de las patatas) y es entonces cuando nuestra pequeña empieza a poner pucheros y le comienzan a salir manchas rojas en la cara típicas de cuando quiere llorar, y nos sorprende porque nunca ha llorado fuera de casa o en un entorno de niños, pero la tranquilizamos diciéndole que ya pasó, que ya saben lo que tienen que hacer, nos despedimos y se queda con una de las cuidadoras, aunque nos mira muy seria. En tres días ha cambiado mucho su cara al entrar en el colegio.

A la salida nos cuentan que sí que se quedó llorando cuando nos fuimos, le preguntamos por qué y fue nuestra propia hija la que nos dijo que "porque no estaban papá y mamá".

Además lo ha debido de pasar muy mal todo el día y con hambre pues de almuerzo le pusieron una magdalena (a ella no le gusta la bollería, y ya dijimos que el día  que tocara le traeríamos fruta) y eso que no tocaba ese día, así que se quedó sin almorzar. A medio día solo comió algo de arroz integral, y el postre ni lo probó porque era yogurt natural azucarado, y ella los come sin azúcar, por suerte no le gustan los de sabores ni azucarados, y no vamos a intentar cambiar esa costumbre tan sana en ella, no?

Vamos, que la pobre pasó mucha hambre y cuando me vio en la puerta salió corriendo hacia mi, cosa que no había hecho los otros dos días. Me agarró muy fuerte y solo quería estar en mis brazos.

Como va siendo habitual, ha merendado muchísimo y también ha querido cenar mucha cantidad y de todo lo que había.

De noche ha llorado en sueños, suponemos que por alguna pesadilla. Incluso ha llegado a despertarse y sentarse en la cama a llorar angustiada.

Día 4. Ha madrugado sin problema, pero esta vez he preferido no despertarla diciéndole que vamos al cole, me da la impresión de que si lo hubiera hecho así se habría hecho la remolona.  Pero al vestirla me ha preguntado directamente que dónde íbamos, y al saber que era al colegio se ha puesto triste y recelosa. La hemos llevado papá y mamá en coche, y al bajar ya se ha puesto a llorar en la calle y a decirnos claramente "no quiero ir al cole" varias veces seguidas, todo el trayecto que hay que caminar desde el coche hasta el colegio. Al entrar en el aula empezó a sofocarse llorando y angustiada se enganchaba a mi pidiéndome ir a casa conmigo. Mi chico tenía que irse a trabajar y me quedé yo más rato con ella para calmarla, pero no surtía efecto, era incapaz!

Después de 15 minutos en mis brazos intentando hablar con ella aún estaba angustiada, cada vez más, y parecía entrar en bucle, así que tuve que decidir llevármela a casa. No podía dejarla sufrir de aquella forma pudiendo evitarlo, y eso que unas de las maestras me dijo que no lo hiciera o se aprendería el truco de llorar para que no la deje allí en el futuro. ¿Qué truco? me pregunto yo...  La niña está mal, habrá que hacerle caso, no? No voy a permitir que se resigne porque sí, y menos en el estado al que había llegado la pobre.

Según hemos salido del colegio le ha cambiado la cara y se la veía contenta. De verdad que yo empezaba a alucinar con el cambio de comportamiento, pues hace tan solo 3 días era la niña más risueña que atravesaba aquellas puertas.

En casa me pedía tele, pero evidentemente se lo he negado, lo que sí que no debería pensar es que ir a casa con mamá es la fiesta padre. "Mamá tiene muchas cosas que hacer en casa, mucho trabajo. Si quieres jugar puedes jugar con lo que quieras o puedes ayudarme".  Al momento me ha pedido mimos y ahí sí que  no me puedo negar "cariño, mimos todos los que quieras". La he cogido en mis brazos, nos hemos tumbado acurrucadas en el sofá y a los 5 minutos se ha quedado dormida.  La he dejado dormir todo lo que ha querido (más de hora y media).

En el colegio me dieron la opción de llevarla por la tarde, a las 15;30, cuando los niños despiertan de la siesta, a ver si se quería quedar esa hora y media antes de salir de clase, y así hemos hecho. De camino hacia allí ha ido bastante bien, mucho más serena que esta mañana, y le he prometido que me quedaría fuera del colegio a esperarla leyendo. Ella sabe que no miento y que lo hago tal cual lo digo, pero que yo no podía quedarme con ella dentro del aula. Ha entrado a su clase muy tranquila y con media sonrisa en la cara. Se ha despedido de mi y se la ha llevado una profesora. Y yo, que soy mujer de palabra, me he quedado leyendo fuera.

A la salida estaba contenta y se lo ha pasado bien ese raro que ha estado allí.

Día 5. Llevamos desde ayer recordándole que el menú de hoy le va a gustar mucho y va a comer muy bien. Aún así nos dejan llevarle un plátano para que no pase hambre como el otro día, por si acaso les ponen algo dulce que no le guste. Se ha levantado bien de la cama pero al irnos de casa me ha vuelto a decir algo temblorosa que no quería ir al cole. A punto de llorar hemos entrado en el aula, pero no le ha caído ni una sola lágrima. Hemos estado 15 minutos colocando sus cosas, poniéndole la bata y mirando los juguetes que tienen por allí.

Al momento de marchar se me abrazó muy fuerte y no me soltaba, entonces rompió a llorar y no dejaba que me despidiera. No quería darme un beso, como si así pudiera evitar que me marchara. Yo no hacía más que recordarle que hoy comería muchas cosas ricas que a ella le gustan pero no había manera. Hasta que vino su maestra y me la arrebató de los brazos, se la llevó al fondo del aula diciendo "venga, ya está".  Me sentó fatal, como si viviera un secuestro. No estaba tan angustiada como ayer, se le pasaría, seguro, hoy iban a hacer muchas actividades divertidas y no pasaría hambre, pero no nos dieron opción a despedirnos. Vi cómo se alejaba con los brazos extendidos hacia mi por encima de su maestra llamándome y llorando. Qué pena, madre mía, qué mal me sentí.

Mi único consuelo era saber que luego lo pasaría muy bien, y que al día siguiente ya no había clase. Pero no tenía consuelo para ella, sabía que se estaba llevando la peor parte.

Me quedé tras la puerta del aula mirando de reojo por la ventanita a ver si se le pasaba el llanto, pero nada. En ese momento apareció el director del colegio y aproveché para hablar con él. Lo primero que dijo fue "lo pasan mal hasta que se adaptan", y entonces se me pusieron los ojos como platos. De verdad que este señor piensa que eso es forma de adaptarse? Que si dejan de llorar un día es por adaptación? Así que me tuvo que oír y le dije unas cuantas cosas al respecto: que eso no era adaptación, que deberían dar la opción de estar unas pocas horas cada día, de que estuviéramos los padres con ellos y dejaran vernos relacionar con las maestras. Que cogieran confianza del lugar bajo nuestro respaldo, etc.
Y él me preguntó muy seguro de sí mismo: "Me aseguras que si hacemos una semana de adaptación como dices al lunes siguiente no llorará ningún niño?".
A lo que mi respuesta fue rotunda y contundente: "Lo que te puedo asegurar es que llorarían menos niños y además durante menos tiempo. Y eso está demostrado".
Pero claro, se unió una madre y me soltó "No es justo que unos niños puedan hacer adaptación y otros no".
Y claro, el director se sumó diciendo "Es que entre los padres se liaría una buena".
Pero como no me puedo callar, seguí diciéndole que lo que deberían hacer es dar la opción, pues estoy segura de que habría padres que moverían cielo y tierra para poder acompañar a sus hijos en estos días si lo ven necesario, y si no ellos, al menos sí un pariente o alguien que el niño conozca y le de confianza.

En medio de esta conversación noté cómo se habría la puerta y uno de los niños intentaba salir de allí llorando, no me dio tiempo a verle, pero parecía mi hija. En cuanto se volvió a cerrar la puerta me asomé por la ventanita de nuevo y efectivamente había sido ella, que ahora iba corriendo al fondo del aula donde estaban lo demás.

A la salida ha ido mi chico a buscarla, y se ha puesto contentísima!!!! Yo me he quedado en el pasillo esperando. Salio bastante bien, porque jugó a muchas cosas que le gustaban pero sobre todo porque sabemos que no pasó hambre, y además le dieron medio plátano del que había llevado en la mochila por si acaso. No le hemos querido dar demasiado bombo a que mañana es fiesta y no va al cole, tampoco queremos fomentar el sentimiento de "vaya mierda de lunes a viernes, quiero que sea sábado" eso ya lo vivirá de más mayor. Además ahora solo van a relacionarse, interactuar y aprender cosas para niños de 3 años, queremos que sepa apreciarlo como algo bueno y que entienda que ahora ya en casa con mamá se aburriría más (es ella la que nos solicita continuamente hacer cosas con otros niños).

Pero sigue sin contarnos realmente lo que hace en el colegio, y seguimos pensando que eso es muy extraño, porque para ella, cualquier pequeña novedad es motivo de habar y hablar sobre ello todo el día.


Conclusiones

Ha sido una semana de esas que empiezan muy bien y acaban en picado con un sentimiento horrible de culpa por nuestra parte y supongo que de gran pena y decepción por la de nuestra hija.

Ya conocíamos la carencia de periodo de adaptación en esta escuela, pero es que en las demás de la zona donde vivimos tampoco hacen adaptación de ningún tipo. Lo que sí que hemos descubierto es el trato que se les da a los niños, y eso que es la escuela más recomendada para los de maternal, pero parece que los tratan como siempre se ha hecho, con disciplina para cumplir unas normas y regañándoles cuando se supone que hacen algo mal.

Están acostumbrados a los lloros, y piensan en que ya se les pasará y punto, que se acostumbran a que han de pasar allí el día. Nosotros no pensamos igual. Creemos que el lloro es la manifestación de algo más importante, y sobre eso es sobre lo que habría que trabajar. Los niños no dejan de llorar a esta edad porque se adaptan, sino porque se resignan, y si no que se lo digan a nuestra hija, con las ganas que comenzó el colegio y lo mal que lo está llevando para no querer ir pocos días después.

Respecto a los menús parece que están acostumbrados a que la mayoría de niños comen dulce y además les gusta, y pretenden que sea nuestra hija la que se adapte y acabe comiendo como los demás en lugar de conseguir que los niños coman todos más fruta como la nuestra. Además no les lavan los dientes o hacen que se los laven, pues lo llegaron a intentar y vieron que los cepillos de dientes acababan pasando por los váteres y perdiéndose por ahí.

Y no solo eso, que encima los menús están diseñados para todos igual, es decir, comen lo mismo los de primera enseñanza que los de maternal, y casi lo mismo que los de secundaria y bachillerato, lo cual no es nada lógico tampoco.

Estos días nos han dejado tristes y agotados. Solo nos queda seguir mimando mucho a nuestra pequeña y entregarnos a tope con ella durante el fin de semana. Ojalá pudiera hacer eso que dicen de traérmela de 12:30 a 15:30 a casa  a comer conmigo, pero me es inviable, porque habría de hacerlo yo caminando estando embarazada de 7 meses y medio por un camino con cuestas muy empinadas que ya sufro dos veces al día en subir, y la peque no tendría tiempo de dormir siesta. Y para cuando nazca su hermano será aún menos posible porque no podría salir tantas veces de casa con un bebé recién nacido con el frío que hace por aquí. Suerte de quien lo pueda hacer, aunque tampoco es gran cosa, pues cuando lo pasan peor es al dejarles allí. Nuestros pequeños no piensan en cómo será su día, solo recuerdan el cómo fueron los días anteriores y si no estuvieron a gusto en un sitio no querrán volver y mucho menos quedarse solos con gente que a penas conocen porque son personas que han visto por primera vez hace tan solo unos pocos días.

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