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miércoles, 21 de noviembre de 2018

La historia interminable de nuestro destete

Hace ya dos meses que comenzamos con el destete . En principio iba a ser un destete progresivo tan solo de lactancia nocturna, pero poco a poco se fue convirtiendo en un destete general. Sabíamos que "progresivo" significaría lento, y así lo fuimos haciendo, con tranquilidad y paciencia tanteando cada día para ver qué toma podía sustituirse por otro tipo de comida o por un juego. Pero lo que nunca pensamos es que nos llevara mucho más de un mes el conseguir el destete por la noche para que la peque durmiera más horas seguidas y al despertarse de madrugada le bastara con beber agua y no reclamara la teta.


Pues bien, han pasado ya dos meses y aún mama 3 veces al día, de las cuales una es antes de dormir por la noche y la otra antes de levantarse por la mañana, pero aún se despierta de madrugada reclamando teta a gritos y sin querer beber agua. Aquello que tan bien nos funcionó cuando estuvimos malas de la garganta hace un mes, sí, eso de hacer que bebiera un poco de agua antes de la teta, ya no sirve. No hay quien consiga que beba agua por la noche. Solo quiere teta, y al no tenerla se duerme, pero no sin antes haber estado un buen rato llorando, gritando, intentando desnudarme, arañándome o dándome patadas en la cama. Sigue durmiendo entre mi chico y yo, así que no es que la dejemos llorar a solas. Nosotros le hacemos caso, le damos mimos, intentamos que se relaje, que comprenda, que duerma... Pero al final acaba rendida y es eso lo que hace que vuelva a dormirse de nuevo. No es bonito, no. Ojalá no tuviera que ser así, pero somos dos partes en esto de la lactancia, ella y yo, y yo no quiero seguir. Así que sí es progresivo, pero no significa que no sea "doloroso" para ambas.

La peque ya bebe leche de vaca casi cada día, y aunque no es mucha (entre 40 y 100ml por la mañana) ya no le hace ascos, y además toma otros lácteos, por lo tanto a un mes de cumplir dos años y con lo bien que está comiendo ultimamente, no me preocupa tanto la lactancia materna en lo que a la parte de alimentación y nutrientes se refiere. Lo que más me aflije es ver cómo se aferra a mi pecho cuando la tiene por la noche, sin querer soltarla aunque ya se haya vaciado y no quede leche por tomar. Y le cuesta mucho más que hace un par de meses soltarse y ponerse a dormir. Hay que distraerle contándole un cuento, diciéndole lo que va a hacer mañana o simplemente acurrucarla entre los brazos evitando que se ponga de nuevo a pelear contra el mundo a oscuras. Lo que sí que ha sucedido en este tiempo es que ahora duerme hasta 6 horas seguidas y en algún momento se puede desvelar levemente para hablar o moverse en la cama y seguir durmiendo.

Me equivoqué con mi pronóstico

En el blog anterior yo comentaba que creía que para cuando cumpliera los 23 meses la lactancia se habría terminado, pero no es así. Seguimos con esas tres tomas cada 8 horas más o menos (a las 22:30, a las 7:30 y a las 14:30). Tan solo en un par de ocasiones ha prescindido de la toma de la tarde para dormir la siesta, y esto ha sido porque a esa hora, después de comer, hemos tenido que hacer algún viaje y entonces se ha dormido en el coche. Supongo que esto me haya ayudado a bajar la producción de leche, pues he llegado a estar casi 15 horas sin lactar, aunque llegada la noche, parecía que un pecho me iba a rebosar. De momento todo marcha bien en ese sentido y aunque acumule más horas de lo normal sin dar el pecho, no he notado ningún malestar  que indique una posible obstrucción mamaria.

¿Qué pasará ahora?

Pues visto lo visto no me atrevo a hacer planes. Me gustaría decir que mi hija cumplirá dos años sin pensar en la teta y que todos seremos felices y comeremos perdices en 2019, pero no puedo asegurar nada. Esto va como va, despacio y con cuidado de no cagarla severamente, porque lo que no deseo es estropear el buen recuerdo que podamos tener ambas de la lactancia materna. Pero eso sí, ya sé que me espera un mes por delante bastante duro. Bueno, a mi y a ella sobre todo, soy consciente de ello, incluso a su padre, porque todas las noches habremos de lidiar con no darle pecho y que se vuelva a dormir tranquila si se desvela, y en eso somos un equipo.

Lo que no se me ocurre es cómo conseguir que se quede dormida para la siesta si estamos en casa. Acabar quitando la toma de la mañana creo que será fácil, directamente no darle y ya está, levantarla de la cama conmigo y ponernos juntas a desayunar otra cosa. Además cuento con que la toma de la noche será la última en desaparecer. Pero, y la de la siesta? De día, espabilada, conmigo a solas en casa, a ver quién le dice que se ponga a dormir y se relaje, jajaja. De hecho es que si hay alguien más con ella no quiere dormir la siesta y si lo hace ya es muy tarde cuando se cansa de jugar, a eso de las seis de la tarde, como nos ha pasado varias veces al dejarla con su abuela. 

Si alguien sabe de alguna forma para conseguir que se duerma tranquilamente la siesta sin pecho, soy toda oídos.

Y ahí vamos, esperando que esto termine, dejando un buen recuerdo en ambas pero sin demasiada angustia de por medio. Qué largo está siendo el proceso, qué duro, y qué difícil, por eso llamo al post de hoy "la historia interminable de nuestro destete".

¿Cuánto suele durar un destete progresivo?

Primer intento de destete nocturno:

Segundo intento de destete nocturno:

Destete completo:

martes, 23 de octubre de 2018

Dejando la lactancia materna

Llevo 5 semanas intentando terminar con la lactancia materna por las noches, y desde hace un par de días puedo decir que lo he conseguido, pero lo que también estoy consiguiendo de paso es terminar con la lactancia de día.

Lo que yo quería o necesitaba es que mi hija durmiera más horas seguidas por las noches, por eso escribí un montón de post sobre el tema y cómo estaba intentando terminar con la lactancia nocturna. Lo que no sabía, o al menos no tenía claro, es que acabaría antes con la lactancia de día que con la de noche, y eso es así porque hace unos días, justo antes de conseguir que mi pequeña no tomara más pecho de noche, solo tomaba pecho de día a la hora de la siesta (se puede ver en el post Dejando la lactancia nocturna (7ma parte)). En estos momentos mi pequeña solo toma pecho por la noche antes de dormir, por la mañana coincidiendo con el cambio de pañal y por la tarde para la siesta.

Este proceso ha sido gradual, pero en la última semana mi pecho se ha acostumbrado muy fácilmente a pasar de estar 7 horas sin lactar a estar 12 horas, como me ha sucedido hoy. Hace tan solo un par de semanas era incapaz de aguantar 8 horas sin lactar de uno de mis pechos (el otro tiene baja reserva de leche ya desde hace mucho tiempo debido a que es del que menos ha mamado siempre). 

¿Cómo lo estoy consiguiendo?

El hecho de que le ofrezca agua siempre antes de mamar ayuda mucho, porque es una niña que va comiendo cada vez mejor, y dentro de los alimentos hay algunos que le dan más sed que otros. Además, como casi todos los niños, suelen tener sed al ir a dormir. Luego la leche del pecho le calma por su sabor, le gusta porque es el alimento que mejor conoce y la succión le relaja para dormirse después. También hay que decir que ya no dejo que se duerma al pecho más que para la siesta, que al ser de día le cuesta un poco más (bueno, en realidad no he probado a dormirla de otra manera). De noche ella ya sabe que después de mamar un rato hay que soltarse y ponerse a dormir, pero antes, cuando mamaba tan a menudo dejaba que estuviera al pecho todo el tiempo que quisiera, y no hablo solo de cuando era bebé, sino de hace tan solo un par de meses.

Ella comienza a relacionar el afecto y el estar conmigo dada de la mano, las caricias y las palabras suaves por la noche y la oscuridad de la misma con el hecho de dormir, de intentar relajarse, acurrucarse y cerrar los ojos para dejar que le invada el sueño y se duerma. Poco a poco se va olvidando de que la responsable hasta ahora de ese efecto era la teta de mamá. Tanto es así que después de dejar que se quejara un poquito esta noche y no ofrecerle el pecho, ha dormido muy bien y por la mañana, al despertarse para levantarse de la cama no me ha pedido teta. Me ha extrañado muchísimo, pero se ve que ha descansado mucho mejor que otras veces. Antes, en cuando se desvelaba un poquito pedía teta. Ahora la noto cómo se mueve en la cama y cambia de postura, gime un poquito algo fastidiada supongo por el despertar pero no viene a mi a pedir mamar. Como he dicho, tan solo en una ocasión esta noche se ha llegado a incorporar en la cama y pedirme leche, pero le he ofrecido agua y no ha querido, y tampoco ha insistido mucho que al poco rato se ha tumbado y ha seguido durmiendo.

Mi hija tiene ya 22 meses y entiende bien las situaciones, y eso ayuda a que comprenda que la leche de mamá comienza a gastarse y que si tiene sed tendrá que beber otras cosas, y si tiene mimos  tendrá que recurrir a los abrazos sin teta. No creo que llegue a los 23 meses con lactancia, ya que mi pecho es muy pequeño y si ya se empieza a acostumbrar a estar hasta 12 horas sin lactar, no tardará en dejar de producir leche. Lo que sucede con los pechos pequeños es que producen igual cantidad de leche que el resto, pero su capacidad de almacenamiento es mucho menor y por lo tanto han de lactar con más frecuencia. Si esa frecuencia baja mucho estaríamos hablando de una producción muy baja de leche, tan baja que solo almacene lo que quepa en un pecho pequeño después de 12 horas, o sea, muy poco. Por lo tanto, no tardará en dejar de producir leche.

Consecuencias del destete

La primera consecuencia que he notado claramente es el cambio en mi ciclo menstrual. Ovulo muhco antes en le ciclo y mi fase lútea ha aumentado considerablemente.

Este ciclo está siendo especialmente raro y habrá que esperar a que termine para saber qué día ovulo y de cuántos días es mi fase lútea, pero hasta entonces me atrevo a adivinar que ha cambiado tanto que creo que ovulé el día 11 de ciclo (el mes pasado lo hice el 16) y que la fase lútea podría llegar a ser hasta de 16 días (el mes pasado fue de 13) porque es como eran mis ciclos cuando me quedé embarazada.

Creo que esto es así porque no he tenido ningún test de ovulación positivo entre los días 12 y 14 de ciclo y la temperatura basal durante esos días era bastante alta, llegando a ser de 36.95 ºC el día 15 de ciclo, por lo que se supone que tuve que ovular antes.

Los colores de la gráfica 1 indican cuándo esperaba ovular este ciclo, o sea el día 16 de ciclo como el mes pasado, pero si nos fijamos en la subida de temperatura del día 15 de ciclo, fijo que ya ovulé antes.

Gráfica 1
Entonces la gráfica que indica cómo debe de ser este ciclo, teniendo en cuenta que el mes pasaod la fase lútea fue de 13 días es la gráfica 2, siendo un cilo corto de tan solo 23 días:

Gráfica 2
Pero por otra parte, si consideramos que la fase lútea me está aumentando mes tras mes y que este ciclo he tenido un cambio muy grande en el día de ovulación (siempre y cuanod haya ovulado, está claro) la gráfica que podría indicar cómo será este ciclo es la gráfica 3, con un ciclo de 26 días, igualito al ciclo a los ciclos que tenía justo antes de quedarme embarazada:

Gráfica 3


Espectativas

Tengo muy claro lo que deseo y lo que es mejor para mi hija y para mi. Teniendo en cuenta que cuanod di a luz pensaba en dar el pecho solo hasta el año de edad y luego destetar para poder hacerme una mamografía y volver a quedarme embarazada en el futuro, estoy contenta con poder haber llegado hasta aquí y haberle dado la e¡mejor leche que podía a mi hija al menos hasta los 22 meses. Por otra parte, llevamos buscando quedarnos embarazados de nuevo unos cuantos ciclos, y ahora será algo más sencillo por lo que a la fase lútea se refiere. Por otro lado yo ya tengo 40 años de edad y no tengo todo el tiempo del mundo para darle un hermanito a im pequeña, así que el tiempo vuela.

En este mes en que mi hija cumplirá los 23 meses estoy segura que terminará la lactancia materna, y aunque me da pena no haber llegado hasta los 2 años, sé que lo he hecho bien, y que el destete no está siendo traumático para ninguna de las dos y que nos ayudará a disfrutar del tiempo también de otra manera, con abrazos y besos sin la teta de por medio. 

No echaré de menos esos momentos en que mi hija no me veía a mi, a su madre, sino que solo veía unos pechos cargados de su oro blanco más preciado y que necesitaba deborar. No echaré de menos las noches sin dormir ni los dolores de espalda por estar dando pecho cada media hora. No echaré de menos el no poder hacer las tareas que necesito o cuidarme un poco más.

Sí que echaré de menos las miradas de mi niña  mamando en mi regazo, o el consuelo tan grande que podía aportarle levantando tan solo la camiseta, pues la teta hace que un niño deje de llorar casi al instante después de un golpe, una caída o un trauma por un susto que haya llevado.

Ahora me tocará trabajar más la faceta de madre sin tetas y hablar más con ella, mirarle a los ojos cuando esté a mi lado, cerca de mí, y abrazarla para que vea que mis brazos siguen siendo su cobijo.

Primer intento de destete nocturno:

Segundo intento de destete nocturno:

Destete completo:

miércoles, 17 de octubre de 2018

Dejando la lactancia nocturna (7ma parte)

Llevo un mes intentando destetar a mi pequeña por la noche y a la vez intentando que duerma más horas seguidas. Está siendo de forma gradual,tal y como recomiendan, y he de decir que aunque hemos tenido algún "percance" por el camino, está funcionando bien, de forma que ya duerme las 5 primeras horas seguidas.



Las dos primeras semanas

Casi todas las primeras noches fueron iguales. Tal y como comentaba en el post anterior Dejando la lactancia nocturna (6ta parte) primero mamaba de un pecho, luego le ofrecía el otro, y después de una media hora le decía que había que dormir. Se quejaba y comenzaba a danzar por encima de la cama tirándose encima de mí, a veces llorando y otras riendo. Después de un rato así le contaba un cuento y/o le daba la mano y acababa relajada y dormida a mi lado. Así que poco a poco comenzaba a comprender que no era necesario tener la teta dentro de la boca para pillar el sueño.

Se despertaba varias veces por la noche y aunque le ofrecía agua, unas veces la aceptaba de buen grado y otras no, así que al final tenía que darle el pecho y en breve volvía a quedarse dormida. Por lo tanto comenzaba a aceptar dormir sin teta pero el destete nocturno total parecía del todo inviable y muy lejano.

Tercera semana

La cosa mejoró. Siempre seguía la misma rutina: primero un pecho, luego el otro y después a dormir, así que preferí comenzar a explicárselo cada noche antes de apagar la luz, ya que a estas alturas lo entiende perfectamente y por la experiencia de las dos semanas anteriores sabe de sobra lo que va a pasar cuando estemos a oscuras. Un mes después aún sigo haciéndolo así:

-  Mira, escúchame (esto he de hacerlo porque una vez que está tumbada en la cama ya pide su teta como sea y no atiende), vamos a dormir, vale? Primero una teta, después la otra y después a mimir. (y entonces es en el "mimir" cuando ella muestra que me entiende perfectamente y pone su mano sobre la oreja haciendo el gesto de dormir).

Entonces apagaba la luz, la acomodaba a mi lado y le ofrecía un pecho, el más alejado de ella. Cuando lo había vaciado dejaba unos minutos para que se distrajera y entonces le ofrecía el otro, que al ser el más próximo a ella me era más fácil retirárselo suavemente de la boca si se quedaba dormida. Ella cambiaba de buen grado al ver que se le acababa la leche del primero. En total la dejaba al pecho unos 20 minutos o media hora, lo justo que veía que necesitaba para relajarse y cuando le decía, "venga suelta, que vamos a dormir" comenzaba a soltarse ella sola y a darse la vuelta en sentido contrario a mi y a dormir en aquel mismo instante. Aunque varias veces la he sentido destapándose y moviéndose hasta coger la postura, pero nunca más de 10 minutos. La cosa iba mejorando, solo un par de días se quedó dormida enganchada al pecho yel resto ya fue consciente de que lo que iba a hacer era dormir.

Pero eso no fue todo, pues además comenzó a dormir entre 4 y 5 horas seguidas y cuando se despertaba me pedía teta, claro, y al no negársela se dormia casi inmediatamente. Lo malo es que a partir de ese momento ya comenzaba a pedir pecho cada hora o dos horas hasta que me levantaba de la cama.

Por otra parte, de día comenzó a aguantar mejor sin tomar tanto pecho. Le daba por la mañana (a eso de las 9) y la levantaba de la cama a desayunar cereales y ver la tele mietras yo desayunaba. Luego le daba los dos pechos para que se durmiera la siesta entre las 14 y las 16 horas, y al final del día le volvía a dar para dormir como he explicado, a eso de las 22:30 horas. Por lo tanto estaba consiguiendo espaciar bastante las tomas del día y la única franja horaria en la que no podía conseguir destetarla era entre las 3 y las 9 de la mañana.

Cuarta semana

Pero llegó un virus a la familia y la cuarta semana tuvimos un percance: la niña tenía dolor en la garganta y necesitaba beber casi de continuo, lo cual incluía las noches, y por lo tanto dejó de dormir esas benditas 5 horas seguidas que venía durmiendo hasta el momento. Fue una semana muy larga porque me dio la impresión de que habíamos retrocedido y que volvería a aumentarme la producción de leche y por tanto no aguantaría tantas horas de día sin darle el pecho como venía haciendo los últimos días. A demás del pecho le ofrecía mucha agua, porque de vez en cuanodo tosía. Pensé entonces que el pecho de noche, si mamaba tantas veces, poco podía aliviarle la garganta pues no daba tiempo a cargar el pecho con una cantidad suficiente de leche. Desde entonces, cada vez que se despertaba de noche para pedirme teta comencé a ofrecerle agua priemero. Ella no lo aceptaba, solo quería teta, pero es una niña de casi 22 meses y entiende muchas cosas, y entre ellas empezó a entender cuando le decía que primero bebiera agua que después le daba teta. Pues oye, de esta forma no solo conseguí que bebiera más agua, cosa que necesitaba para su garganta, sino que el tema de mamar se lo comenzó a tomar de forma más relajada. Eso sí, en ningún caso me perdonó la teta después del agua, es decir, que nunca se quedó lo suficientemente satisfecha solo con el agua como para ponerse a dormir y siempre me pidió teta después, pero al menos ya no la cogía con ansiedad.

Actualmente

A dos días de cumplir 22 meses puedo decir que hemos conseguido de nuevo una rutina nocturna bastante buena. Nos acostamos entre las 22:00 y las 22:30 horas, le explico que primero tendrá una teta, luego la otra y luego a dormir.

- Pero antes de apagar la luz has de beber un poco de agua (y así lo hace)

Entonces apago la luz, le doy un pecho, (10 minutos) luego el otro (otros 10 minutos o hasta que veo que está relajada, aunque no dormida) y la suelto diciendo "ahora a dormir". Se gira hacia el otro lado y se queda relajada pero despierta. A veces dice alguna cosa en voz alta, pero no hago caso y al poco ya la siento dormir. A todo esto he de decir que en ningún momento yo soy capaz de dormirme sin saber que ella está ya dormirda, y a veces he de estar pendiente de taparla porque se gira y se sale de la cama o se pone al revés, lo cual no ayuda demasiado a mi descanso, pero muchas noches he podido dormir también esas 5 horas que me han sabido a gloria y he notado cómo he comenzdo a descansar mejor por las noches. También, el hecho de que mi chico no duerma con nosotras permite que yo me pueda mover con más libertad y así no cojo dolor en la espalda haciendo contorsionismos entre mi hija y él.

Nuestra pequeña y muy pocas veces se pone a bailar por la cama como hacía al principio o se queja para no dormir. Si es así es porque ese día puede que haya dormido una siesta demasiado larga y además bastante tarde, o sea  que es culpa de su padre y mía y por lo tanto he de aguantarme.

Se despierta de nuevo alrededor de las 5 horas, que las duerme seguidas, pues a penas se mueve por la noche, y entonces vuelve a demandarme teta. Se incorpora en la cama y me llama. A veces hasta me pide que encienda la luz diciendo "lú, mamá, lú". Entonces miro la hora y si han pasado menos de 4 horas intento que vuelva a dormirse, pero si han pasado cerca de 5 horas, enciendo la luz e inmediatamente me sonríe pidiendo teta. Yo cojo el agua y le digo que vale, pero primero que beba agua. Madre mía!!! Suele beber unos 50ml de agua del tirón, lo que indica que la pobre se ha despertado de sed de verdad. Entonces la tumbo de nuevo y le ofrezco un pecho solo (el que más lleno tenga) y hago igual que a la hora de acostarnos, la suelto y le digo que a dormir. No rechista, se gira y sigue durmiendo. Dura así unas dos horas o dos horas y media normalmente, que casi coincide con el cambio de pañal que le hace su padre antes de irse a trabajar, así que le vuelvo a dar pecho y vuelve a quedarse otro par de horas o tres durmiendo hasta que le vuelvo a dar de nuevo alrededor de las 9 de la mañana para levantarla de la cama.

En resumen, la rutina que estamos siguiendo y que nos funciona basante bien es la siguiente:
22:30 Agua, teta y a dormir
03:30 Agua, teta y a dormir
06:30 Cambio de pañal, agua, teta y a dormir
08:30 Agua, teta y arriba todo el mundo!
14:00 Agua, teta y a dormir (aunque la siesta sí que se la duerme al pecho)

Esperemos seguir así y conseguir que E. se vaya destetando progresivamente. Ojalá comience a quedar satisfecha solo con el agua cuando se despierta de madrugada y le baste con tomar teta para domir la siesta, antes de acostarse y como desayuno antes de levantarse. Así poco a poco vamos espaciando también las tomas de día y bajando la producción de leche, cosa que me interesa para que el destete sea progresivo para ambas, para ella para que se acostumbre poco a poco y no sufra y para mí para que el pecho no se me congestione. 

Espectativas

Mi deseo es conseguir que se destete por completo dentro de unos dos meses, cuando cumpla dos años, lo cual parece que suele suceder muchas veces aunque no se haga nada para conseguirlo, pero en nuestro caso no creo que sea demasiado fácil porque nuestra hija no toma leche de vaca ni de fórmula, no le gusta, solo toma yogures y la leche de su mamá, así que nutricionalmente hablando lo mejor para ella es que mame más tiempo, pero por otra parte yo quiero volver a quedarme embarazada y sé que bajando la frecuencia de las tomas y bajando la producción de leche tengo más posibilidades ya que la fase lútea se me puede alargar un poco más (hace unos eses la tenía de tan solo 9 días) y en ello estamos (enlace al post Aumento progresivo de la Fase Lútea).

Sé que en lo que me tengo que mantener firme es en conseguir que beba agua siempre antes de tomar el pecho, así calma mejor su sed (siempre va a poder beber más agua que leche que pueda ofrecerle), se agarra a la teta sin ansiedad y relaciona la "sed" con el "agua" mejor que con mi teta. También he de ser muy constante en el horario para que mi pecho se vaya acostumbrando a pasar siempre las mismas horas sin amamantar y la producción vaya bajando progresivamente. No debo darle el pecho si no es para dormir, así que debemos ir siempre con un botellín de agua y algo de comer para ella cuando salimos de casa. Esperemos que poco a poco vaya durmiendo más horas seguidas y cuando despierte de madrugada le baste con beber agua sea quien sea quien se la de y pueda volver a dormirse. Lo que deberemos trabajar en el futuro es conseguir que duerma la siesta sin que sea mamando, y ya más adelante conseguir que desayune algo que no sea teta y le baste un cuento leído por papá para ir a dormir (jajaja qué idílico me parece...)

Primer intento de destete nocturno:

Segundo intento de destete nocturno:

Destete completo:



jueves, 20 de septiembre de 2018

Dejando la lactancia nocturna (6ta parte)

Hace ahora 8 meses que intentamos dejar la lactancia nocturna, pero después de varias semanas acabé con una obstrucción mamaria y no pudo ser, tuve que volver a poner al pecho a mi pequeña continuamente para que el problema no fuera a más y eso incluía las noches. Así que todos aquellos momentos de lloros y sufrimiento que pasó E. cuando nos separábamos al ir a dormir no sirvieron de mucho.

Dejando la lactancia nocturna
Dejando la lactancia nocturna (2da parte)
Dejando la lactancia nocturna (3ra parte)
Dejando la lactancia nocturna (4ta parte)
Obstrucción mamaria por dejar la lactancia nocturna
Retomando la lactancia nocturna (5ta parte)

Hace unos días vi un vídeo de Gemma-Ma en el que habla de cómo destetó a su hija por las noches. Gemma habla de por qué lo hizo, y aunque no tiene que dar explicaciones a nadie (pues la lactancia es una cosa entre dos personas, mamá y bebé, y si no funciona para uno tienen todo el derecho a querer dejarlo) sus razones han hecho que me sienta muy identificada con ella. Desde que E. introdujo otros alimentos a su dieta las noches han sido peores que cuando era muy bebé, pues pide pecho a todas horas, pero es muy grande para colocarla medio dormida a mi lado correctamente para mamar, y al final, si me ha pedido entre 4 y 8 veces no he podido descansar casi nada.



La técnica que yo seguí cuando intenté dejar la lactancia nocturna por primera vez fue la que siguió otra youtuber Mamá Ingeniera y en la que es necesario la ayuda de tu pareja. Se trata de que la mamá deje de colechar con el bebé y la persona que se quede haciéndolo le ofrezca agua cada vez que se despierte y reclame a mamá llorando. Como muestro en los post anteriormente citados, lo intentamos, y aunque a veces funcionó (al menos porque nuestra pequeña llego a dormir seguido toda la noche, pero yo no) parece ser que era demasiado pronto para destetar a nuestra hija de noche, ya que es muy demandante y con sus 13 meses aún necesitaba de pecho casi a todas horas, por eso, al "obligarme" a estar unas 7 horas sin darle el pecho tuve la obstrucción mamaria.

En cambio, ahora nuestra pequeña come mucho mejor y cena muy bien casi todas las noches. Pero lo más importante es que ahora entiende de verdad lo que le dices. Sabe lo que es "de noche" y lo que  es "de día", sabe lo que es dormir, lo que es tener sed y querer agua o no, sabe lo que es hablar bajito... es decir, sabe y entiende con sus 21 meses muchas más cosas que hace 8, evidentemente. Por eso es ahora que me doy cuenta de que además de que antes no estaba preparada para destetarse de noche, aunque papá le hablara de mamá, ella no entendía. Mucha gente dice que a partir del año entienden de sobra lo que les quieres decir, pero eso solo pasa con cosas cotidianas y relajadas, no en un estado de estrés por separación al que le sometemos en este tipo de destete nocturno.

Por eso, al ver a Gemma tratar el destete desde otro enfoque nos animamos a intentarlo de nuevo. Esta vez consiste en explicarle cada noche a la pequeña que nos vamos a dormir, pero sin que la mamá deje de colechar con ella. Lo que nosostros hemos decidido es que mi chico se vaya a dormir a otra habitación para que pueda descansar ya que al final nunca le niego el pecho a mi pequeña por la noche para que no le despierte a él, que es el que madruga más.  Antes de ir a dormir le doy el pecho todo lo que quiere, sentada en la cama o en el sofá pero con la luz de la mesita encendida. En cuanto se suelta la tumbo a mi lado y le digo que vamos a dormir, que todo el mundo está dormido y ella y yo debemos dormir también porque es de noche y es lo que se hace. Protesta un poco pero acaba tumbada a mi lado. Se nota esa madurez en ella, esa intención en querer entenderme y respetar mis palabras. Se ve cómo quiere hacerme caso y confía en mi, sabiendo que estoy junto a ella y que aunque no le doy el pecho para que coja el sueño, no me voy de su lado.

Llevo 3 noches haciéndolo y la verdad es que me sorprende lo bien que lo está llevando. Claro que ya no mama como antes, porque come mejor, pero aún soy capaz de sacarme unos 120ml de leche cada 7 horas (que no creo que sea poco) porque ante cualquier cosa que le haga quejarse, aburrirse o simplemente tener sed o hambre, pide pecho, y yo de día casi nunca se lo niego (a veces intento distraerle con otras cosas, sobre todo cuando pide por frustración o aburrimiento, que vea que le presto atención, que estoy con ella, pero que no sea necesario el comodín fácil de la teta).

Vamos a por su almohada de dormir la siesta (que es una almohada de cuna, es decir de esas muy bajitas) y cuando apago la luz y consigo que se calme (pues el mero hecho de estar a oscuras sin la teta en la boca parece que le estresa un poco) yo permanezco tumbada en la cama, y ella, a veces sentada a mi lado, otras tumbada, se me queda mirando, así que le hablo y le cuento una especie de historia absurda pero que está funcionando, porque entiende (que conste que no bajo la persiana del todo, sino que dejo que entre un poquitín de luz siempre para poder controlar en todo momento en qué lugar de la cama está y que no se caiga o haga daño). Algo así es lo que le susurro:

- Mira, ves la ventana? (ella asiente con la cabeza o dice sí) es de noche, lo ves? Al otro lado de la ventana está la gatita de la vecina y sabes qué hace? está durmiendo. Y el perrito de Juana (una amiga nuestra) también está durmiendo. Y papá está durmiendo ya, porque es de noche. Y tu muñeca está durmiendo, verdad? (a lo que contesta que sí, porque en cuanto le ponemos el pijama le decimos que acueste a su muñeca y le de un beso de buenas noches, y así lo hace, por eso sabemos que entiende perfectamente lo que es irse a dormir, acostarse...), y mamá y E. van a dormir también. Y las ovejas, cómo hacen las ovejas?(y a veces me contesta y otras no) beeeehhh, pues ellas también están durmiendo, por eso hay tanto silencio, porque todo el mundo está durmiendo. La vaca está durmiendo también, y los conejos... (y así los animales que se me ocurran hasta conseguir que se tumbe y se relaje). Vas a dormir con mamá? sí? Venga, ponte a mi lado y vamos a dormir (a veces consigo taparle las piernas, pero otras, por el mero hecho de intentarlo se vuelve a poner gruñona y he de desistir). Quieres que te de la mano? Nos damos la mano para dormir? (a lo que suele contestar que sí).

Entonces, después de soltarle este rollo nos quedamos las dos tumbadas dadas de la mano y en silencio, pero yo soy totalmente consciente de que ella está muy despierta pensando en lo que está sucediendo cada noche desde hace un par de días. Para ella es totalmente nuevo eso de dormirse sin estar mamando. Comienza a dar vueltas y a moverse buscando la postura. A veces me suelta la mano y se acurruca al lado contrario mío pero al poco vuelve a buscarme. Y así se tira una hora de reloj. Entonces, cuando se ha cansado de "intentar" hacer lo que yo le he dicho, dormir, y no poder, vuelve a quejarse e intentar incorporarse de nuevo. Es entonces cuando volvemos a señalar la ventana:

- A ver, ves la ventana? dónde está? (y la señala) es de noche, lo ves? y todo el mundo está durmiendo. Y mamá y E. van a dormir también, y van a soñar, quieres? (y suelo verla en la penumbra sonreír). Vamos a soñar que estamos en un castillo, con un vestido muy bonito, de qué color? ("asul", susurra ella, imitando el tono de vos en el que yo le estoy hablando). Sí, un vestido azul, y estás bailando, y jugando con los gatos, y cantando. Vamos a cerrar los ojos y vamos a soñar...

Y en pocas palabras más con mucho "cariño" y mucho "estoy aquí" o "vamos a dormir" acaba venciéndole el sueño.

Al cabo de 2 horas más o menos se suele despertar reclamándome, pero en lugar de pedir "teta" como antes, dice "mamá" y si con un "estoy aquí, dame la mano" no se consuela, entonces le ofrezco agua. En esto soy bastante insistente. Si no quiere me dirá todas las veces que "no" enfadada, pero si quiere, a la segunda o tercera vez que se lo ofrezca aceptará el agua y pegará un buen trago, y se volverá a dormir. La siguiente vez que se despierta por la noche suelen ser las 4 o 5 de la mañana y entonces, según me note yo los pechos le doy de mamar o no (de momento le he dado de mamar estas tres noches tan solo una vez a esta hora más o menos) y se vuelve a dormir. Luego a eso de las 7 ya viene su padre, mi chico, y se la lleva a cambiarle el pañal antes de irse a trabajar, y entonces sí que le doy el pecho, los dos. Y no es que se despierte solo ese par de veces, en la realidad tiene muchos microdespertares pero intento tranquilizarla con palabras o acariciándole la cabeza o la mano hasta que vuelve a relajarse y no dejar que me alcance la camiseta con sus manos y busque debajo su tan preciado medio de relajación, mi pecho.

Creo que de esta manera, y como esto siga así de bien, podré conseguir que E. mame solo antes de dormir y al volver del cambio de pañal que le hace su padre por la mañana, y pasar la noche sin darle el pecho y despertándose tan solo un par de veces. Ojalá!! Porque lo que estamos seguros es que ella duerme mejor y más seguido cuando yo no le doy el pecho, o cuando no estoy a su lado, ya que por la mañana, si le doy de mamar a eso de las 7-7:30, ella puede dormir del tirón hasta las 10 u 11 de la mañana, sobre todo si yo ya me he levantado y queda sola en la cama.



Llevamos 3 noches... A ver si de esta vez lo conseguimos! Aunque también es cierto que no parece tener mucho mérito a estas alturas, pues casi todos los niños se destetan fácilmente o por su propia iniciativa alrededor de los dos años, y a E. le quedan tan solo 3 meses para cumplirlos. Pero como es tan demandante y come tan poco de otras cosas comparado con el resto de niños de su edad, que para ella la leche materna es parte fundamental de su alimentación y el único medio de relajación que ha conocido para descansar, por eso nos parece meritorio conseguir que deje de mamar durante 7 horas seguidas sin quejarse, y as, yo poder dormirlas del tirón algún día, ya que si se despierta por sed también su padre podrá atenderla.

Primer intento de destete nocturno:

Segundo intento de destete nocturno:

Destete completo:

martes, 27 de febrero de 2018

Obstrucción mamaria por dejar la lactancia nocturna

Comenzamos la cuarta semana dejando la lactancia nocturna muy bien, tan bien que el primer día de esta semana la niña durmió 7 horas seguidas, y eso que no nos lo esperábamos, pues cuando le dí el pecho de noche antes de acostarla a penas mamó. No hacía mucho que había tenido una toma, a la hora de cenar, pero mi pecho izquierdo estaba bastante lleno. No obstante, no me lo vació. No sabía por qué, tal vez es que estaba muy cansada y se quedó profundamente dormida al poco rato. Yo le pasaba el pezón por los labios a ver si volvía a engancharse, pero nada. Así que la acostamos y lo que ya dije, se durmió 7 horas seguidas.

En cambio a mi me tocó acostarme tarde de nuevo, esta vez porque al tener bastante leche en ese pecho lo mejor era vaciármelo para poder pasar la noche tranquila y no tener que levantarme a las 4 de la mañana a hacerlo. Normalmente no me cuesta sacar leche si el pecho está muy lleno, y aunque no lo tenía demasiado hinchado, sí que lo notaba algo dolorido y con muchas ganas de vaciarlo. Me puse el sacaleche y no había manera de que saliera ni una sola gota. Me masajeé un poco y noté una zona en la parte inferior del pecho que estaba muy dura y al tocar me dolía mucho. Lo primero que pensé es que debía apretar ahí para vaciarlo, pero cada vez que lo intentaba me dolía más. Además me fijé que el pezón no tenía forma cilíndrica sino cónica y parecía taponado. El sacaleche no terminaba de hacer bien la succión.

Me relajé, respiré, y me masajeé suavemente el pecho antes de volver a ponerme el sacaleche. Esta segunda vez empezó a salir un poco pero con bastante dificultad, gota a gota. El pezón seguía teniendo una forma rara y empecé a preocuparme. Hace un mes que me notaba un ganglio en la axila del otro pecho, y además en este es en el que me habían localizado las microcalcificaciones hace dos años. Comencé a tener miedo. Cuando nació E. solo pasé por tener un poco de obstrucción un día, pero al vaciar el pecho se me ablandaba por completo y me dejaba de doler, vamos, que más que una obstrucción era la congestión típica de los primeros días de lactancia materna. Esta vez no era así. Estaba notando un bulto muy duro y muy bien definido en la parte inferior de la mama y que me dolía tan solo con el roce. Después de mucho esfuerzo conseguí sacar 50ml de leche, pero aunque el pecho quedó blandito, la dureza seguía en el mismo sitio y me dolía igual que al principio. Dormí fatal, porque me dolía y porque me estaba rallando pensando en todo lo malo que podía ser...

A la mañana siguiente, o sea, al cabo de 7 horas, cuando se despertó la pequeña, tenía el pecho hinchado de nuevo y notaba igualmente la dureza y me seguía doliendo. Mamó mejor que la noche anterior, el pezón tenía de nuevo su forma natural y la niña me vació el pecho muy bien, pero siguió quedando igual, blandito por todas partes menos por donde me dolía. Decidimos ir a urgencias. La zona estaba colorada pero era de masajearme para intentar ablandarla y no me sentí con fiebre, luego no creía que fuera una mastitis.

En urgencias me vio una matrona, me palpó y me dijo que todo apuntaba a una obstrucción mamaria. Debía poner más a menudo a la peque al pecho y masajearme la zona para intentar ablandarla. También me recomendó darme con el agua de la ducha bastante caliente. Yo había leído que si hubiera riesgo de mastitis el calor lo empeoraría, pero sí es cierto que antes de poner al bebé a mamar es recomendable calor en la zona para que la leche salga con más facilidad. No obstante, algo que no estaba haciendo era poner frío entre toma y toma para bajar la inflamación y calmar el dolor, cosa que sí hice la otra vez y me vino estupendamente. En esta ocasión preferí tomarme un ibuprofeno. También me recomendaron dar de mamar en la postura de la loba, es decir a cuatro patas, y así hice antes de acostarnos por la noche, aunque el fundamento de esta postura es que la niña apoye su barbilla sobre la zona que está hinchada y así vaya presionando y facilite la salida de la leche, pero mi hija ya no se pega del todo a mi pecho para mamar, así que aunque lo hice, no sirvió de mucho, porque de hecho la zona donde se suponía que yo tenía la obstrucción era precisamente la zona que está siempre a la altura de su barbilla cuando mama en mis brazos.



Intenté estar distraida todo el día para no pensar en lo peor, y no dejar más de 3 horas entre toma y toma. Por el mismo motivo decidimos que debería ir a dormir con mi chico y la niña de noche para darle de mamar a la pequeña más a menudo. No notaba mejoría. Tenía claro que si a las 48 horas seguía igual debería ir a urgencias de nuevo.

A los dos días, y después de estar dos noches dándole de mamar a menudo a nuestra hija el dolor remitió. La dureza no estaba tan firme pero se seguía notando fácilmente. Tuve paciencia y no volvimos a urgencias. Al final durante ese día el pecho se me ablandó más. Al cabo de 72 horas ya no me dolía nada, ni siquiera cuando lo tocaba y el pecho parecía estar como siempre, aunque no blando del todo en esa zona. Ahora ya no sé si siempre he tenido esa zona más dura que el resto del pecho, es de hace poco, o se me ha quedado así desde la obstrucción.

Ya hemos pasado 3 noches seguidas durmiendo juntos y no sabemos si hemos ido para atrás en el proceso que estábamos llevando a cabo para que la niña se durmiera varias horas seguidas sin depender del pecho, y esta noche será la cuarta porque aunque yo ya estoy mejor, tenemos visita y no puedo dormir en la cama de invitados. Ya veremos si podemos retomar la rutina que comenzábamos a tener y la niña vuelve a ser capaz de dormirse sin mi. Respecto a mi pecho, está claro que tuve la obstrucción mamaria por pasar varios días con un periodo de 7 horas al día sin vaciar el pecho. Se me acabó el "chollo" de dormir 7 horas seguidas (cosa que en 3 semanas solo conseguí una vez) y voy a tener que levantarme de madrugada a vaciarme el pecho o bien a darle de mamar a la pequeña.

Quedan 3 noches para terminar esta cuarta semana. La primera de ellas tendremos que dormir todos juntos y las otras dos veremos cómo se nos da volviendo a dormir separados... Esperemos que la niña no se haya "acostumbrado" de nuevo a dormir con la teta en la boca toda la noche y su padre pueda calmarla como hacía últimamente sin necesitarme a mi. Lo que sí que hemos comprobado es que si estoy yo en la cama se despierta muchas más veces, busca mi pecho para engancharse y luego no mama, como si lo único que quisiera fuera comprobar que estoy ahí. Pero mi chico es capaz de calmar a la peque con su voz y acariciándola en muchas de esas ocasiones, incluso aunque yo esté en la cama con ellos, oeri eso sí, dándoles la espalda y sin hacer nada de ruido.

jueves, 22 de febrero de 2018

Dejando la lactancia nocturna (4ta parte)

Llevamos ya dos semanas en que mi chico y la niña duermen juntos en nuestro dormitorio y yo me voy al de invitados. La pequeña se duerme al pecho normalmente y la acostamos sin que se entere, pero otras veces no acaba por dormirse y se la tiene que llevar mi chico a la cama despierta. Es entonces cuando empiezan los lloros pero en muchas ocasiones cesan pronto y acaba dormida. Cuando se despierta a mitad de la noche se queja y se vuelve  a dormir, pero no siempre es así y se convierte en una noche dura para mi chico que no puede descansar. Otras, en las que solo se despierta una vez él me ha confirmado que han dormido bastante bien. Por mi parte tengo insomnio, me acuesto tarde y me duermo más tarde aún, porque siempre me pongo a darle vueltas a la cabeza a cosas malas. Ahora estoy preocupada por la aparición de un ganglio en una axila, que no se ha ido en un mes.

Noche 15:
Se había dormido la siesta por la tarde, y nos acostamos a eso de la 1 de la mañana, pero al llegar la noche durmió seguido hasta las 8 de la mañana.

Noche 16: 
No fue posible que durmiera la siesta. Se durmió a las doce de la noche pero a las 3 de la mañana ya estaba despierta, y luego a las 4, y a las 6... A las 8 ya me la trajo mi chico para que le diera de mamar.

Noche 17:
Se durmió una buena siesta en casa de los abuelos, pero no salió a pasear. Le costó bastante dormirse, lo hizo a las 00:30. A la 1 ya estaba llorando. Después se despertó un montón de veces más durante la noche.

Noche 18:
Se durmió la siesta de tarde y estuvimos paseando y de compras. Le costó mucho dormirse, casi media hora con berrinche pero pasó la noche bastante tranquila, despertándose solo un par de veces para beber un poco de agua.

Noche 19:
Se durmió al pecho pero al levantarme para llevarla a la cama se despertó. Lloró y gritó mucho antes de dormirse pero no más de 10 "eternos" minutos. Pobrecita. De noche se despertó varias veces pero bebía agua y se volvía a dormir.

Noche 20:
Cometí el error de dejar que se durmiera profundamente en mis brazos mamando, pues al acostarla se despertó y tuvimos 10 minutos de lamento. Durmió casi toda la noche seguida. Fue una buena noche.

Noche 21:
Cambiamos el modus operandi: la niña se durmió en mis brazos mamando mientras veíamos una película. No queríamos que pasara lo que otros días, que se pusiera a llorar cuando la fuéramos a dejar en la cama, además aún no tenía el pijama puesto. Fui yo la que la llevé entonces al cambiador para prepararla para dormir. Me miraba entreabriendo los ojos para controlar que no me separaba de ella. Una vez con el pijama puesto, aún sobre el cambiador, vino mi chico y ella se volvió a dormir suspirando tranquila. Entonces yo me marché y él la cogió cuidadosamente en brazos y se la llevó. No se despertó al meterla en la cama.

Llevamos 3 semanas y aún nos sentimos algo perdidos con este tema. De día la niña coge muchas rabietas y no sabemos si las noches sin mamá tendrán algo que ver. A veces se presenta delante de mí y se pone a chillar como una loca. Además se ceba en sus propios gritos, como si le gustase escucharse, pero acaba llorando, e incluso tirándose al suelo. Parecen rabietas de niña mayor, pero ella tiene tan solo 14 meses!! Qué le pasará por la cabeza? Es normal? Sentimos que quiere atención las 24 horas del día. Pocas veces se pone a jugar sola. Y eso que de 7 de la mañana hasta que la acuesto no le niego el pecho. A lo sumo, de vez en cuando, lo que hago es distraerla porque me da la impresión de que se aburre con los juguetes muy pronto y entonces se pone mimosa y busca teta como consuelo, pero no para mamar. Además al distraerla y alargar el tiempo entre tomas hace que yo consiga almacenar más leche en los pechos y saciarla mejor cuando la pongo a mamar, y se le nota lo agusto que se queda, feliz y sonriente. En cambio cuando no tengo mucha leche, con el pecho casi vacío, comienza a apretar los dientes o a succionar con el consiguiente dolor que me causa, y no me apetece tener que soportar eso. Claro, cuando me lo hace y la aparto o le digo que no se le muerde a mamá... otra rabieta! Y me tengo que aguantar con el escozor en el pezón y volver a ponerla al pecho o cambiar al otro para que se calme.

Desde hace semana y media se nos hace muy difícil dejarla durmiendo la siesta en la cuna. En cuanto la apoyamos se despierta y se pone de pie para quejarse. No vemos llegar el día en que la podamos acostar despierta en algún sitio para que duerma, porque no deja que la tumbemos. En cuanto lo hacemos, se pone de pie inmediatamente y se queja. Siempre es lo mismo: la apoyamos boca arriba, se gira, se pone a cuatro patas, se incorpora, se pone de pie y se queja agarrada al borde de la cuna y tambaleándose medio dormida. He dicho ya que se pone de pie y se queja? jeje Pues eso... No somos capaces de relajarla si no es con el pecho.

Haré un análisis de estas tres semanas a ver si podemos sacar una conclusión para saber cuándo duerme bien y cuándo no. Yo por mi parte puedo decir que ya no me despierto en toda la noche a no ser que note el pecho muy hinchado y deba sacarme leche. Pronto tendremos que hacer un viaje en el que tengamos que dormir los tres en la misma cama... ¿Seremos capaces ed abordarlo? Uff!

Dejando la lactancia nocturna ...................3 primeros días
Dejando la lactancia nocturna (2da parte).. primera semana
Dejando la lactancia nocturna (3ra parte)... segunda semana
Dejando la lactancia nocturna (4ta parte)... tercera semana
Obstrucción mamaria por dejar la lactancia nocturna.... cuarta semana
Retomando la lactancia nocturna (5ta parte)......segundo mes


Segundo intento de destete nocturno:

Destete completo:
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jueves, 15 de febrero de 2018

Dejando la lactancia nocturna (3ra parte)

Comenzamos con la segunda semana para intentar que nuestra pequeña de 13 meses duerma unas 7 horas o más seguidas, o que al menos pueda pasar esas horas sin mamar, así yo podré descansar algo más que lo que he podido hasta ahora noche tras noche. El método que estamos siguiendo es el de dormir separados: la niña con su padre en nuestra habitación, colechando como siempre, y yo en otro dormitorio. La semana pasada vivimos varias situaciones muy diferentes. Hubo dos noches horribles en que a penas dormimos y una que fue increíblemente perfecta en la que la pequeña durmió 7 horas seguidas. 



Hemos decidido que yo no le volveré a dar el pecho en la cama para que cuando se vaya a dormir no lo relacione con mamar, ya que en estos días lo que sí que hemos podido ver es que es capaz de dormirse sin tener que estar enganchada al pecho, aunque casi siempre quejándose. Entonces le daré de mamar en su dormitorio (en el que pretendemos que algún día sea capaz de dormir solita, donde está su cuna y donde se echa alguna que otra siesta de vez en cuando) y cuando me vacíe los pechos, se haya dormido o no, la llevaré a la cama con mi chico y yo me iré al otro dormitorio a dormir. A mí no me importa darle el pecho para que se duerma, pero lo que no quiero es que lo pida sistemáticamente o relacione "cama" con "teta" y cada vez que se despierte lo reclame o llore y se estrese porque no tiene su querida teta, y para eso lo mejor es que se acostumbre a dormir unas cuantas horas seguidas, o al menos eso pensamos.

Fui anotando cómo ha transcurrido cada noche antes de acostarme, por la mañana y luego la conclusión que esa noche de prueba merece:

Noche 8:

  • Hoy E. ha podido relacionarse con muchísimos otros niños en una fiesta de carnaval, así que tiene mucha información nueva que procesar sobre el mundo, jeje, a ver si eso le facilita el sueño... Ha cenado bien y se ha ido a la cama con papá después de que yo le diera el pecho. La he dejado dormida en nuestra cama y me he ido al otro dormitorio. 
  • Creo recordar que solo la escuché una vez de noche, aunque mi chico me dijo que fueron tres en total, pero de cada vez solo se ha estado quejando unos pocos minutos y volvio a caer dormida al poco rato. 
  • Parece que vamos mejorando.

Noche 9:

  • Hemos hecho como ayer. Lo que ha destacado en el día de hoy es que E. ha comido, merendado y cenado muy bien! Le he dado el pecho antes de acostarla y cuando la he posado en la cama con su padre ya estaba dormida. 
  • Yo solo la oí despertarse una vez en toda la noche, a eso de las 4 de la mañana pero el padre me dijo que fueron dos veces aunque no se quejó mucho. 
  • Espero que sea verdad que lo estamos logrando!!

Noche 10:

  • Estamos en plenas fiestas de carnaval y nos hemos ido tarde a la cama. Además la niña ha estado mamando mucho durante todo el día e incluso antes y después de cenar hasta la hora de dormir, tanto que no he sentido hinchados los pechos en toda la tarde. Además ha comido, merendado y cenado muy bien, mejor que nunca. Pero hasta la 1 de la mañana no se ha quedado dormida al pecho y entonces la he acostado con su padre. 
  • Se despertó solo una vez durante la noche, a eso de las 5 de la mañana, y en poco se volvió a dormir hasta las 8 que s cuando me la trajo su padre al otro dormitorio para que le diera el pecho. 
  • Ojalá siga con esta rutina y pronto pueda yo volver a dormir con ellos, o incluso mejor aún, lograr que duerma toda la noche seguida en su cuna, que será el siguiente paso.

Noche 11:

  • Después de mamar no se dormía pero mi chico se la ha llevado a la cama para probar, a ver si él lo consegue. Al final he tenido que volver a darle el pecho hasta que se h quedado frita en mis brazos, y dejarla al lado de mi chico dormida a eso de la 1 de la mañana, a ver si esta noche duerme seguidas esas 6 horas que quedan para que mi chico se levante para ir a trabajar. 
  • Buah! Qué bien he dormido esta noche! Me costó, porque a las 2:30 aún estaba despierta, pero no me he enterado de nada más hasta las 7 que me ha traído mi chico a la peque para mamar. Pero ohhh él no durmió casi nada, pues la niña se ha despertado cada hora a partir de las 4 de la mañana. Dice que lo que ha hecho cada vez que despertaba es quejarse un poco y volverse a dormir, pero claro, mi chico no ha podido dormir muy bien.
  • Espero que no se repitan muchas noches como esta.


Noche 12:

  • Esta vez no se ha quedado dormida mamando, pero después de estar un buen rato con su padre lloriqueando un poco ha caído rendida. No la hemos acostado demasiado tarde. 
  • Lo cierto es que solo la escuché una vez en toda la noche, y yo he podido dormir bastante bien después de todos estos días sola en la cama, pero el padre se ha levantado muy cansado. Pobrecito mío, no solo se había despertado una vez sino varias a partir de las 5 de la mañana. 
  • Él me dice que no me preocupe, que intente seguir descansando unos días más durmiendo sola en otra habitación, que yo he estado durmiendo mal durante más de un año y si le tiene que tocar a él ahora no pasa nada. Ay! Cuánto le quiero!


Noche 13:

  • Hemos estado de cena con la familia fuera de casa, así que hemos llegado tarde. La niña ha mamado bastante pero no se ha quedado dormida, tal vez porque se había echado una buena siesta en el coche de regreso a casa. Aún despierta la hemos acostado al lado de mi chico, y como era de esperar, al verme marchar de la habitación se ha puesto a llorar, pero después de unos minutos ha parado.
  • Creo que a la 1 de la mañana estaba ya dormida. Yo sí que he dormido del tirón, y me ha sentado muy bien. Y mi chico no se ha quejado. No me ha dado detalles de cómo fue la noche pero sí que ha comentado que no ha estado mal y que ha podido descansar. La peque se ha despertado muy poco. 
  • Unas cuantas noches así y podremos decir que estamos progresando.


Noche 14:

  • Última noche de esta semana. Hoy han vacunado a E. pero estaba muy activa, no tenía fiebre y hemos cenado todos muy pronto, así que nos hemos puesto a ver una película. Eso sí, casi nada más empezar la pequeña reclamó "teta" y como tarde o temprano se la iba a dar igualmente, me la acurruqué conmigo y se durmió, eso sí, sin soltarme. Estuvo media hora en un pecho y otra media hora en el otro, pero en este empezó a apretar con los dientes dormida. Qué dolor! Por más que la soltaba, volvía a engancharse y a apretar. Al final hemos dejado la peli a medias y mi chico se la ha llevado a la cama entre lloros. Supongo que esté algo sensiblera por la vacuna, así que hemos quedado que si pasa de la media hora y sigue así me iré con ellos a dormir para darle más pecho y que se relaje. 
  • Finalmente se durmió y pudimos acostarnos tranquilos, aunque mi chico me ha definido la noche como "dura". No he preguntado más. Para mí también ha sido dura, y mucho. Eran las 2 de la mañana y no me había dormido. Me palpé los pechos y volví a encontrar el ganglio que me noté hace un mes en el pecho "limpio" o sea en el que no tengo microcalcificaciones y por lo tanto del que no me hicieron mamografía cuando estaba embarazada (por lo tanto la última mamografía en este pecho me la hice hace 2 años). 
  • Estoy preocupada, así que iré al médico cuanto antes para que me lo miren, y rezaré porque la lactancia materna no sea un estorbo y no me obliguen a dejarla. Si no, no sé qué voy a  hacer, porque esta niña come más bien poco a parte de la teta...

Dejando la lactancia nocturna ...................3 primeros días
Dejando la lactancia nocturna (2da parte).. primera semana
Dejando la lactancia nocturna (3ra parte)... segunda semana
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jueves, 8 de febrero de 2018

Dejando la lactancia nocturna (2da parte)

En la primera parte de esta "saga" de post "Dejando la lactancia nocturna" contaba el por qué quiero, queremos y necesito acabar con la lactancia nocturna al menos durante 6-7 horas al día y cómo nos fueron las tres primeras noches. Hoy recuerdo cuando E. era aún muy bebé y veía siempre un montón de información por todas partes sobre cómo dejar la lactancia nocturna pero nunca vi necesario leerlo. Incluso recuerdo que me hubiera parecido cruel y egoísta por mi parte si lo hiciera, aunque nunca juzgué a quién lo hacía, porque si decidía lactar con todo el amor del mundo y luego se arrepentía, sus razones tendría. Pero en mi interior me hacía varias preguntas ¿Por qué iba a dejar de darle lo mejor a mi hija solo porque sea de noche? Ella no sabe qué hora es. ¿Por qué iba a ser tan egoísta y buscar la manera de intentar dormir nosotros toda la noche seguida? El bebé lo que necesita es mamar y estar con sus padres.



Pues bien, ahora, después de estos casi 14 meses de lactancia materna, lo entiendo todo. Ya sea por necesidad de la madre: porque deba ir a trabajar más o menos descansada y espabilada por la mañana, porque se le acumula el cansancio de muchas horas sin dormir; o ya sea porque ella quiera: porque ya no disfrute de dar el pecho, o porque le duela; y sobre todo si el bebé ya no es tan bebé y comienza a alimentarse debidamente con otro tipo de alimentos, llega un momento en el que toda mujer "desea" destetar de noche a su hijo. Y digo "desea" entre comillas, porque toda madre que decide lactar lo hace de verdad porque es su deseo, pues no es una necesidad de ella, ni mucho menos una obligación, y lo hace con todo el amor del mundo pensando en su bebé, por lo tanto el día que ella "desea" dejar de hacerlo seguro que es por un montón de razones, o bien una sola, vale, pero suficiente como para dejarlo, y no es de criticar, así como aquella madre que decide desde un principio darle al hijo leche de fórmula. Opciones hay, y mientras sean saludables para nuestros bebés y para nosotras, bienvenidas sean. 

Ahora soy yo misma la que escribo un post sobre el tema, y no es que haya buscado ayuda en la Red para saber cómo proceder, pues realmente no me he puesto a indagar en Internet para ver si encontraba todos aquellos post que hablaban de ello. Solo me he fijado en una chica que lo hizo de una manera y en un momento en el que toda la familia parecía estar preparada para ello, y era durmiendo el bebé con el papá en un dormitorio y la mamá en otro (Gracias Mamá Ingeniera por contar tu experiencia). El papá ha de estar preparado para pasar la noche casi sin dormir y tener la paciencia suficiente para soportar los lloros del pequeño, pues se va a quejar, y mucho, sobre todo al principio, pues le están quitando su chupo de por la noche, su leche tibia de madrugada y el calorcito con la barriga de mamá. La madre ha de estar preparada para escuchar ese llanto sin hacer nada (de hecho hay quien reocomienda que use tapones para los oídos) y debe poder soportar bastantes horas con los pechos cargados de leche, e incluso tener con qué extraerla en caso de que el pequeño consiga dormir al final más horas de las que la madre soporta el pecho hinchado. Y el bebé debe estar bien alimentado durante el día de forma que no necesite alimento de noche, y que sepa beber agua, para que no pase sed. Será duro para los tres, pero sobre todo para el bebé, eso está claro, y aunque no es el método Estivill, a veces nos lo puede recordar, porque todo lo que sea hacer que el niño llore, nos duele, pero hay que pensar que en esta ocasión no está solo, está con papá, con sus brazos, sus besos, sus mimos, su protección y cuidado.

Cuarta noche:

La noche anterior E. había conseguido dormir 7 horas seguidas!! Así que mi chico estaba de subidón. Se había arriesgado a pasar mala noche incluso teniendo que trabajar al día siguiente, pero había salido bien. Así que procedimos igual. Le di el pecho a la niña antes de acostarnos y cuando estaba ya adormilada y se soltó me fui de la habitación. Pero esta vez se quedó llorando mucho tiempo. De hecho la noche no fue nada bien, E. se estuvo despertando muchas veces. Yo misma la pude escuchar desde el otro dormitorio. La suerte es que en cuanto la peque caía dormida mi chico era capaz de quedarse dormido también inmediatamente, y pudo descansar algo, lo que pasa que no de forma seguida como estaba acostumbrado (bienvenido a mi mundo de estos últimos meses, jeje). Por la mañana yo ya tenía los pechos bastante hinchados y me trajo a la pequeña conmigo y le di de mamar y quedamos durmiendo juntas. Pero bueno, no estábamos contentos. Yo a penas dormí, mi chico a penas descansó, y la peque lo pasó bastante mal.

Quinta noche:

Después de una noche tan mala como la anterior nos esperábamos lo peor, pero había que hacerlo, eso sí, intentaríamos irnos a dormir un poco antes. El padre la bañó y la llevó a nuestra cama, entonces me reencontré con ella y le di el pecho, todo lo que quiso, aunque yo no me sentía muy hinchada, hasta que se soltó para jugar (por desgracia no siempre se queda dormida con el pecho a la primera, a veces mama, juega y ya luego vuelve a mamar y duerme). Entonces me levanté y me marche de la habitación y ella comenzó a quejarse y llorar. Al llegar yo al otro dormitorio la seguía escuchando quejarse pero estuvo así menos de 10 minutos, por lo que supuse que se había quedado dormida casi inmediatamente. De madrugada sí que la escuché llorar al menos dos veces. Al día siguiente mi chico me contó que aquella había sido la peor noche de todas. El pobre no debió de descansar nada porque la niña se estuvo despertando cada dos por tres. Hubo momentos en los que quiso agua y bebió tan ricamente, otros en los que no se dormía ni paraba quieta en la cama. Fue una noche movidita. Por mi parte, tampoco yo dormí seguido, pero me desperté solo un par de veces. Eso sí, cuando mi chico se levanto para ir a trabajar yo tenía uno de los pechos que me iba a explotar así que le cambió el pañal a la niña y me la trajo corriendo a la cama. Oh qué alivio! Se debió de beber unos 200ml de leche entre los dos pechos y calló dormida de nuevo un par de horas. El error que cometimos esta vez fue dejar que E. mamara lo que quisiera toda la tarde e incluso antes y después de cenar, con lo cual lo que le pude dar antes de ir a la cama no fue mucho. Es mejor que yo esté unas 6 horas sin darle el pecho para que tenga gran cantidad de leche para beber justo antes de irse a dormir.

Sexta noche:

Después de decirme mi chico que la anterior noche, la quinta, había sido la peor de todas, intentamos hacer las cosas mejor en lo que se refiere a entretenimiento y alimentación de la pequeña durante el día, por si eso tenía que ver. De tarde la llevé a la piscina, que tanto le gusta y así se movía, y al llegar a casa, a eso de las 18:30 le dimos de merendar. Después me la acurruqué y le dí de mamar todo lo que quiso, que no fue poco (me dejó seca) con vistas a no volverle a dar más hasta que no llegara la hora de ir a dormir. Luego estuvo jugando y paseando por casa de arriba a abajo. Le dimos de cenar  a eso de las 20:00 y después se puso a jugar de nuevo mientras cenábamos nosotros dos. Me pedía teta de vez en cuando pero conseguía distraerla con algo y si tenía sed acababa siempre bebiendo agua de su taza de aprendizaje. A las 22:30 me la llevé a la cama para darle el pecho y ver si conseguía que se durmiera. Bingo! A las 23:00, después de haber mamado durante 20 minutos de los dos pechos y quedar bien saciada (pues ya los tenía bastante hinchados) cayó dormida como un cesto. Se acostó entonces mi chico con ella y yo me fui al otro dormitorio. A las 3 de la mañana ya la estaba escuchando yo llorar, y estuvo así casi hasta las 5, que es cuando fui a por ella para llevármela conmigo y ponerla a mamar, porque no era cuestión de que mi chico se pasara la noche entera sin dormir. Cada noche estaba siendo peor y no sabíamos qué hacíamos mal? Intentábamos acordarnos de qué pasó exactamente la tercera noche para que la pequeña durmiera 7 horas seguidas. Qué hicimos de especial esa vez? Pero no lo sabemos.

Séptima noche:

Después de un buen baño y una buena cena la peque estuvo jugando alegremente por casa sin dar demasiada guerra. En el momento de ir a la cama tampoco se quejó demasiado, y menos mal, porque yo aún no podía ir a darle el pecho para que se durmiera. Eso sí, estuvo quejicosa unos minutos y se durmió al lado de su padre, sin mamar!! Así que me preparé para lo que podía ser una madrugada intensa para mi pecho, pues no lo vaciaba desde las 19:30. Cuando me fui al dormitorio de invitados, donde llevo una semana durmiendo yo sola, me llevé el sacaleches por si la peque no se despertaba y yo debía levantarme para vaciar los pechos. Pero fue coger el pijama y mi chico me avisó de que fuera a darle la teta. Y así hice, fui para allá corriendo, antes de que E. se desperezara demasiado y me vació los pechos, estuvo mamando unos 20 minutos y siguió durmiendo al lado de su papá. Me marché silenciosa de nuevo al otro dormitorio rezando porque aquella noche fuera como la tercera, es decir, que la niña durmiera de corrido las 7 horas que quedaban para que mi chico se tuviera que levantar para ir a trabajar. Oh! sería estupendo! 7 horas!! Al final no fue así. Otra noche en la que E. no duerme seguido. Pero al menos esta vez solo se ha despertado unas tres veces y no se ha quejado más de 10 minutos cada una, así que tampoco ha ido del todo mal. Mi chico ha podido descansar y yo... Bueno, yo como solía hacer antes, porque he sentido cómo se quejaba de noche y a mi me cuesta más volver a coger el sueño cuando me despierto.

Con esto cerramos la primera semana intentando que la niña se acostumbre a dormir del tirón, o al menos vaya aprendiendo a dormir sin teta por la noche y yo pueda descansar un poco más, aunque aún tengo la asignatura pendiente de dormir yo del tirón esas 7 horas benditas que mi chico se queda solo con la peque. A ver qué tal nos va este fin de semana que entra y el resto de días!