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jueves, 24 de mayo de 2018

Cuidados en el cambio de pañal

  Recuerdo que cuando estaba embarazada vi a una youtuber explicar cómo limpiaba ella el culito de su hija y me asombré. De hecho me pareció imposible poder hacerlo como ella contaba y yo me dije que no me complicaría tanto la vida. Esta chica tenía un cesto con muchísimas cosas que llevaba a la cama donde le cambiaba el pañal. Extendía un cambiador sobre el colchón, colocaba encima al bebé y se ponía de rodillas frente a él, y entonces empezaba a sacar cosas. Lo que más me sorprendió fue que llevaba una esponja mojada para limpiarle el culito ¿de cada vez? ¿en serio? y la apoyaba en el cambiador portátil. Me pareció que aquello era algo exagerado e imposible de llevar a cabo en cada cambio de pañal, parecía que lo iba a mojar todo.

Pues bien, a día de hoy puedo decir que nosotros llevamos ya 17 meses cambiando el pañal a nuestra hija y limpiándoselo también con una esponja húmeda cada vez, pues sinceramente cuando el culito va sin las cremas de las toallitas y potingues es cuando más sanito está.

FRECUENCIA DE CAMBIO DE PAÑAL

Los pañales salen caros, es verdad, pero hay que intentar cambiarlos a menudo para que nuestro bebé esté a gusto y no tenga irritaciones en su culito. Cuando nuestra hija era muy bebé y solo lactaba, le cambiábamos el pañal casi después de cada toma larga, pues además como era lactancia materna a demanda solía hacer caca casi al momento de haber mamado. Esto suponía que la cambiábamos entre 8 o 10 veces al día. A día de hoy sabemos cuándo ha hecho caca porque vemos que se esfuerza o porque de repente nos viene un mal olor de su pañal, así que le miramos por un lado a ver si es verdad que lo ha manchado, y si es afirmativo, dejamos lo que estemos haciendo para cambiarla (creo que a nadie le gustaría ir cagado por la vida, ¿no?).

En el caso del pis, cuando son muy bebés viene muy bien usar esos pañales con indicador de humedad. En cuanto se colorea un poquito se le cambia. Cuando ya son un poco más mayores y hacen caca una vez al día o al cabo de varios días se les cambia el pañal cuando ves que ya lo tiene algo hinchado, que suele ocurrir al cabo de 4 horas. Además cuando duermen no suelen hacer pis, pero cuando se despiertan suelen empezar a hacer mucho, como los adultos. Para estos casos yo lo que recomiendo es que si le cambias el pañal nada más que se despierta, revísaselo al cabo de una hora, pues es posible que vuelva a estar bien cargado de nuevo. ;)

NOTA: Es importantísimo cambiar a un bebé en cuanto se haya hecho caca, tenga la edad que tenga.

CAMBIO DE PAÑAL EN CASA

Soy una mujer y mi bebé es niña, luego si algo tengo claro es que el culito y los genitales han de estar limpios y sequitos el mayor tiempo posible. A nadie nos gusta notar humedad en esa zona, y además se pueden desarrollar hongos más fácilmente.

1. Empapador. Durante los seis primeros meses  las cacas de los bebés son numerosas (muchas veces al día) y bastante líquidas, y teniendo en cuenta que las pueden hacer en cualquier momento, incluido el momento de cambiar el pañal, nosotros poníamos un empapados sobre el cambiador. No son baratos, pero son los que mejor empapan las cacas si es que hay algún escape, o en caso de que se le haya salido del pañal y lleve la ropa manchada el empapador recoge mejor esa suciedad y evita que lo vayamos manchando todo. Diría que los cambiadores de un solo uso son más para pis que para caca. Ahora ya es un bebé de 17 meses y solo usamos una toalla sobre el cambiador por si se hace pis, pues se lava y listo. Lo que nunca hemos usado es el cambiador de plástico directamente, pues es muy frío e incómodo para un bebé que está medio desnudo.





















NOTA: Antes de ir a cambiar el pañal mojamos una esponja en agua calentita, la escurrimos y la llevamos al cambiador.

2. Retirada del pañal sucio. Hay quien coloca el pañal limpio debajo del culito del bebé antes de retirarle el sucio, pero nosotros no lo hacemos así, para eso está el empapador o la toalla. Nos gusta cerciorarnos de que tiene el culito bien limpio y seco antes de ponerle el nuevo pañal. Lo que hacemos es desabrochar el pañal sucio, y si hay caca la arrastramos un poco con el pañal para quitar lo que podamos de una sola pasada (siempre hacia atrás) y quitamos el pañal. Si tiene mucha caca, no nos da tiempo a cerrarlo bien en este momento pues hay que sujetar los pies de la pequeña para limpiarle bien el culito por detrás, así que lo dejamos apartado y cerrados para que el bebé no meta el pie dentro sin querer (sí sí, mamás primerizas, eso pasa... jajaja que a medida que van creciendo se mueven y retuercen mucho).

3. Limpiamos. Si hay caca cogemos una  toallita húmeda y limpiamos los genitales, el culito y los glúteos manchados con cuidado y siempre de delante hacia atrás. A veces basta con una toallita, otras incluso hemos de utilizar tres o cuatro. Entonces es cuando la limpiamos muy bien con la esponja limpia y húmeda que habíamos dejado preparada. La tenemos sobre un recipiente de plástico abierto para poderla transportar del baño al dormitorio sin mojar nada. Si vemos al cambiar el pañal que solo había hecho pis entonces la limpiamos directamente con la esponja, es decir, que las toallitas húmedas solo las usamos para quitar "lo gordo".

Toallitas húmedas, esponja humedecida con agua y toalla de felpa para secar
 
NOTA: Al final del cambio de pañal, y sobre todo si ha habido caca, enjabonamos y aclaramos de nuevo la esponja y la dejamos secar al aire.

4. Secamos. Y aquí va una diferencia con muchos padres, y es que nosotros no le ponemos el pañal nuevo hasta que no comprobamos que tiene el culito bien seco. Para ello tenemos una pequeña toalla de rizo o felpa (el pack de 10 unidades de IKEA cuesta tan solo 3.5€ y tienen hasta un cordón para colgar) con la que le secamos muy bien genitales y culito. Además a ella le agrada un montón pues en ese rato siempre le decimos cosas bonitas, o nos ponemos a cantar, para que no se aburra de estar tumbada.

NOTA: Cambiamos esta toalla cada día.

5. Pomada. Nosotros no le ponemos pomada por regla general. Solo le aplicamos una pequeña película muy fina en caso de que le veamos alguna rojez o alguna escocedura, cosa que ha pasado en contadas ocasiones, normalmente coincidiendo con la salida de algún diente o que había comido alguna fruta nueva. Con un poquito de pomada nada más, y solo sobre la rojez que le veamos, si es que hay alguna, se consigue que el culito vuelva a estar sano y "feliz" al día siguiente. No es que sea una niña de piel fuerte, pues siempre la salen granitos o rozaduras en otras partes del cuerpo, pero creemos que gracias a mantener siempre el culito más o menos seco, sobre todo en el cambio de pañal, ha sufrido poquísimo de culito irritado. Cómo será que a día de hoy aún usamos el tubito de crema que nos dieron de muestra en una canastilla!! Vamos, que no hace falta gastar grandes cantidades de crema porque no sirve de nada echarla para prevenir. Estas cremitas son más bien para curar y  como se previene es manteniendo el culito de nuestro bebé seco y cambiándole a menudo de pañal.


La pomada extendida a toquecitos cunde muchísimo 
6. Pañal limpio. Entonces ponemos el pañal limpio y listo. No hay más, aunque sí que es importante usar pañales que tengan buena absorción y qe le sean cómodos a nuestro bebé. Ya hace tiempo escribí un post sobre lo que opino de diferentes pañales:
Comparativa de pañales: Dodot-Deliplus-Moltex-Carrefour-Aldi


CAMBIO DE PAÑAL EN LA CALLE

En la calle no disponemos de esponja, pero el resto lo hacemos igual. Llevamos preparado todo lo necesaro de forma que nos abulte poco en un bolso o mochila y así nos apañamos mejor al llegar al cambiador con el bebé en brazos. A parte en la bolsa llevamos siempre un par de pañales más y ropa de muda por si hiciera falta cambiarla.






1. Empapador. Cuando era muy bebé llevábamos un empapador por lo que conté en el apartado anterior, pero a día de hoy llevamos un cambiador desechable de Mercadona, que ocupa muchísimo menos. Además también llevamos un pequeño cambiador de estos blanditos (el que venía en el bolso de la silla de paseo) para que apoye la cabeza más que nada, para que cuando la tumbemos en una superficie dura esté más cómoda.

 


2. Retiramos el pañal sucio

3. Limpiamos con toallitas húmedas. Yo uso paquetes pequeños con cierre hermético de plástico, así duran más tiempo húmedas.

4. Secamos con una toalla de rizo pequeña. Hayque recordar ponerla a lavar al llegar a casa y cambiarla por otra. También se puede usar una manopla de baño de estas que son de felpa.

5. Aplicamos pomada si es necesario. Nosotros en el cambiador portátil llevamos otro tubo de muestra.

6. Ponemos el pañal limpio

HIGIENE EXTRA

Si la niña se ha hecho caca en algún momento del día, por la noche la bañamos bien y procedemos de la misma manera en el cambio de pañal, es decir, cuando esté el culito seco miramos a ver si necesita un poco de pomada en alguna zona (lo normal es que no necesite nada) y le ponemos el pañal limpio, pero nunca le echamos crema corporal (body milk) por lo genitales porque puede irritar. Solo un poquito por los glúteos y nada más.

TODO LO AQUÍ COMENTADO ESTÁ BASADO EN MIS OPINIONES Y EXPERIENCIA

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jueves, 1 de febrero de 2018

Elección de la trona y de la hamaca

Escribo esto cuando nuestra pequeña tiene ya 13 meses pero creo que como se trata de una compra necesaria para el futuro hay que ir barajando todas las posibilidades antes de necesitarla y hacer una compra cara sin haber pensado bien la elección. A nosotros nos la regalaron antes de que naciera nuestra hija, pero la elegimos nosotros mismos. Teníamos claro que en el futuro necesitaríamos una trona para dar de comer a nuestra hija y entre nuestros deseos estaba el que la trona fuera cómoda para el bebé, segura, y que se pudiera usar el mayor tiempo posible, al menos hasta que la niña alcanzara a la mesa sentada en una silla normal.

Al ir a buscar una trona de estas características nos dimos cuenta de que hay una infinidad de modelos en el mercado con multitud de diseños más o menos coloridos o bonitos, pero que todas podían servir y eran funcionales para lo que nosotros creíamos que necesitaríamos.

Lo primero de lo que nos dimos cuenta es que había muchas tronas que eran simplemente un asiento que se ata a una silla, que nos parecieron para niños mayores, y otras muchas con bandeja y patas y que se podían usar a partir de los 6 meses. Pero es que también vimos otras pocas que podían usarse a partir del nacimiento. ¿Desde el nacimiento? ¿Cómo es eso? Pues porque son convertibles en hamaca, es decir, que hay una posición del respaldo, la más inclinada, en la que puedes colocar a un bebé de más de 3 kg (o 3.5kg según el modelo) sujeto con un arnés de 5 puntos y un reductor adaptado.

Trona y hamaca

Todo el mundo nos recomendaba que compráramos una hamaca para cuando naciera el bebé, porque así lo podríamos tener en cualquier parte de la casa con nosotros y de forma segura, pero no nos convencía. E. nacería en diciembre, en una época de mucho frío, y no nos gustaba la idea de tener a un bebé recién nacido tan cerca del suelo, porque como bien sabéis las hamacas son muy bajitas, supongo que para darles estabilidad y seguridad. Además nos parecía muy incómodo tener que andar agachándonos para atenderla, ya fuera para dejarla o cogerla, y menos aún teniendo en cuenta que le daría lactancia materna a demanda, lo que suponía que yo iba a estar haciendo sentadillas todo el día. Pues bien, la idea de que la trona se hiciera hamaca nos encantó, porque podríamos tener al bebé tumbado y seguro a una altura más considerable del suelo. La búsqueda se acotó entonces radicalmente y según el diseño de las patas y la amplitud de la bandeja encontramos 2 modelos que nos gustaba y entre los que elegir una: la Polly Magic y la Polly Progres5, ambas de Chicco.

Trona Polly Progres5 vs. Trona Polly Magic (ambas de Chicco)

Cosas en común:
- De 0 a 3 años
- Se convierte en hamaca
- El asiento es el mismo (blando, impermeable, grande y con la misma forma)
- La bandeja extraíble es la misma (amplia y se quita la cubierta para limpiarla)
- Arnés de 5 puntos y separapiernas rígido
- Reposapiés regulable en altura e inclinación (3 posiciones)
- Plegable y con ruedas delanteras
- Apoyabrazos abatibles
- Altura regulable en 8 posiciones

Diferencias:
- Precio: Magic: 180€; Progres5: 200€
- La Magic incluye el reductor para bebé para la función de hamaca, la Progress5 no (Precio del reductor: alrededor de 20€)
- La Magic trae una barra de juegos colgantes para la función de hamaca.
- La Magic solo la hay en colores lisos, la Progres5 tiene estampado de dibujos.
- La Magic tiene un cestillo portaobjetos, la Progres5 no.
- Respaldo reclinable: Magic: 3 posiciones (ahora la hay de 4); Progres5: 4 posiciones.
- La Magic no tiene el asiento extraible para la función de elevador para cualquier otro tipo de silla de casa, mientras que la Progres5 sí.

Pues bien, para nosotros fue muy fácil decantarnos por la Magic, ya que una de las razones por la que queríamos este tipo de trona era por su función de hamaca, y como además traía ya el reductor de bebé, cosa que la Progres5 no que encima era más cara (la progres5 acababa saliendo por más de 220€ con el reductor, que aunque nos la regalen es algo a tener en cuenta) podíamos tener dos cosas en una: trona + hamaca.

Trona ANTILOP de IKEA

En vistas de que en la casitta del pueblo no teníamos nada para que E. se sentara a comer cuando cumpliera 6 meses, compramos la trona más famosa de Ikea, la ANTILOP, con la bandeja y el cojín reductor para la espalda. Nos costó todo unos de 20€, así que estaba genial para usarla ocasionalmente. 

LA REALIDAD

La peque usó mucho la trona Polly Magic de Chicco en su función de hamaca los 4 primeros meses de vida, con los juguetitos y todo lo que traía colgando, pero llegó un día en que ya se aburría de estar sentada y prefería estar incorporada jugando con otras cosas, así que la dejamos de usar hasta que comenzamos con la alimentación complementaria.

Primera experiencia con papillas:
El primer día que probamos a darle de comer algo diferente al pecho, sacamos la trona de nuevo, le quitamos el reductor y colocamos la bandeja para apoyar el cuenco con la papilla. Uff! Qué mala experiencia, la niña parecia atragantarse con las arcadas así que fuimos a sacarla corriendo de allí y fue una odisea porque con la bandeja instalada y el arnés de 5 puntos bien ajustados tardamos bastante. Hay que decir que la niña vomitó y no pasó de un susto.

Primera experiencia con BLW:
Le preparamos unos bastones de sandía sin pepitas pero la niña era aún tan pequeñita que no alcanzaba a agarrarlos en aquella bandeja enorme y que encima le quedaba casi a la altura del cuello. O sea, muy mala experiencia, al menos para ella, porque estaba impotente al no alcanzar la comida y no ser capaz de atinar a metérselo en la boca, pues los brazos quedaban rígidos hacia arriba apoyados sobre la bandeja.

Total que estuvimos varios días probando con distintos alimentos. Las papillas pasamos a dárselas sin ponerle la bandeja (intenatr dárselo, pues nunca llegó a comerlas) pero para el resto de alimentos que preparábamos para que ella los cogiera con la mano, a la pobre se le hacía imposible porque la bandeja le quedaba demasiado alta y ella con los brazos mal colocados y muy incómoda. Decidimos traernos la trona de Ikea que teníamos en el pueblo para casa, y oye, cómo mejoró la cosa! La niña alcanzaba perfectamente a casi cualquier zona de la bandeja. Además era mucho más fácil de limpiar la de Ikea precísamente por ser toda ella de plástico rígido, y el reductor se desenfunda y se lava muy bien en la lavadora. Para limpiar la Magic, con tantos recovecos, es mucho más complicado, sobre todo en esata época en la que los niños lo tiran todo fuera y lo manchan tanto por todas partes. Lo malo? Pues que no es una trona para estar demasiado tiempo sentada, pues aunque el reductor es blandito, este cubre solo la espalda y el bebé está sentado directamente sobre el asiento de plástico.

A día de hoy la niña tiene 13 meses y mide unos 75cm pero sigue usando la trona de Ikea para comer, pues aunque la de Chicco es muchísimo más cómoda, el arnés de 5 puntos le molesta, se agobia y encima la bandeja le sigue quedando muy alta, demasido cerca de la cara. Supongo que para niños que son más tragones les venga bien porque así hay menos recorrido entre la comida y la boca, pero nuestra pequeña se agobia mucho tan "incrustada" entre el asiento y la bandeja y si de principio ya se sienta con pocas ganas a comer... Y si fuera para darle nosotros la comida con cuchara, pues genial sin bandeja, pero es que esta niña solo come lo que puede coger ella con la mano. 


Diferencia al guardarlas


Diferencia entre las bandejas


En verde la altura del asiento respecto el suelo, y en rojo la altura de la bandeja respecto al asiento

No nos arrepentimos de la elección de la trona Polly Magic, porque la ha usado mucho como trona de bebé y en cuanto crezca un poquito más será la que use para comer, ya sea con la bandeja o sentada a la mesa con nosotros. Ya queda menos, pues comienza a comer de forma más ordenada y no tira tantas cosas al suelo y estamos deseando usarla, pero la que debe estar cómoda es ella.

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sábado, 21 de octubre de 2017

Mes 6. Preparamos el dormitorio del bebé

Durante este mes hemos estado mirando los muebles y las cosas que creemos que son más básicas y necesarias para el cuarto del bebé. Lo hemos pintado completamente de blanco y hemos decidido ir a IKEA para amueblarlo porque no queremos gastarnos demasiado, ya que sabemos que la utilidad de la cuna y el cambiador es limitada, porque los bebés crecen y dejan de usarlo muy pronto.


MUEBLES PARA EL DORMITORIO

Al principio yo estaba totalmente convencida de que necesitaría una minicuna o incluso una cuna colecho. Pero cada vez que veía los precios desorbitados para una cosa que se usa solo durante unos meses me echaba para atrás. Lo que teníamos claro es que queríamos que el bebé tuviera su propia cuna y no metérnoslo en la cama tan chiquitín. Eso sí, aunque tenga su propio dormitorio, pensamos poner la cuna al lado de nuestra cama hasta que veamos que duerme bien y podemos pasarlo a su habitación.

Nos gustó la serie STUVA, en blanco y abedul. He de decir que desde el principio quisimos huir del rosa y de los colores fuertes o chillones para los muebles. Preferimos un dormitorio de tonos neutros y bastante unisex (quién sabe si después de una niña algún día tengamos un niño...). Queríamos la cuna y el armario, pero pensamos que también nos vendría bien una cómoda, para tener más almacenaje por ejemplo para pañales o la ropa que fuera para poner más adelante. 

Una de nuestras dudas al elegir el interior del armario era si poner una o dos barras para perchas, ya que vamos a tener una niña y eso supone tener que colgar bastantes vestidos. Al final decidimos quedarnos con una barra solo, porque a poco que creciera ya no cabría la ropa de largo y tendríamos que quitar la otra barra.

 En cambio a la hora de elegir el cambiador no nos gustó el diseño del stuva porque una vez abierto no es fácil acceder a los cajones que hay debajo, así que compramos otro que es bastante sencillo y combina bien, el GULLIVER. Sus dimensiones eran ideales para poner una colchoneta de cambiador de esas bien gorditas que vienen para las bañeras de pie. En nuestro caso compramos una de Naf-Naf que mantenemos con el plástico hasta que nazca la pequeña. 

Colchoneta cambiador de Naf-Naf





No recomiendo el cambiador SNIGLAR, por muy barato que sea (25€), pues solo mide 72cm de largo, 10cm menos que el de gulliver. Además parece menos estable.




Si dicen que un bebé suele nacer con 50cm* de largo, y que a los 6 meses miden de media ya los 68cm*, pues como que no merece la pena ni gastarse esos 25€ si no lo vas a usar más que unos pocos meses y después tampoco va a tener mucha utilidad como estantería, pues solo tiene una balda debajo. Por eso en mi opinión es mejor comprar uno más grande, que puedas usar al menos hasta que el bebé camine, a eso de los 12 meses aproximadamente que miden más o menos 76cm* y aún no pesan tanto para poder subirles al cambiador y caben en él. Si fuera por razones de espacio yo directamente no compraría un cambiador y usaría mi cama para cambiar al bebé, cosa que supongo que tendré que hacer de todos modos entre el año de edad y los dos años, o hasta que deje de usar pañales.


Para la cuna nos gustó que tuviera cajones abajo, para poder aprovechar más el espacio. No sé aún qué meteremos: zapatos, mantas, pañales... ya se verá. Otra cosa que miramos al elegirla es que tuviera dos alturas para el colchón, una más arriba para cuando aún sea muy bebé y apenas se mueva y otra más baja para cuando ya sea capaz de sentarse sola e incluso ponerse de pie. Y además de eso, nos gustó que una de las paredes se pueda quitar para hacer las veces de cama bajita para cuando sea algo mayor y no le guste estar encerrada en la cuna, así podrá acostarse solita, o al menos salir y entrar de la cama con seguridad. Me da miedo pensar que quiera saltar hacia fuera por encima de los barrotes para salir, así que si no podemos evitar que se escape de la cuna, al menos que pueda salir con seguridad. Estas cunas miden 120cm de largo, suficiente para que puedan dormir perfectamente los niños hasta aproximadamente los 4 años en que miden alrededor de 105cm*.

(*) Las medidas de los niños según edad que pongo es el promedio que da la OMS, está claro que hay niños que son más pequeñitos y otros más altos, pero hasta que no nazca nuestro bebé y no vaya creciendo solo podemos pensar que puede ser como la media. Luego ya se verá.

OTRAS COSAS QUE HEMOS COMPRADO PARA EL DORMITORIO

  • Faldón cuna LEN (IKEA)
  • Protector de cuna HIMMELSK chichonera (IKEA)
  • Cortinas blancas MATILDA (IKEA)
  • Alfombra azul de estrellas HIMMELSK 133x160 (IKEA)
  • Cestos almacenaje cambiador ÖNSKLIG (IKEA)
  • Colchón cuna VYSSA SKÖNT (IKEA)
  • Cajas marrones para cambiador NANIG (IKEA)
  • Cajas gris y verde para armario  SLÄKTING (IKEA)
  • Lámpara azul para mesa LAMPAN y bombilla LEDARE de 3W (IKEA)
  • Marco de fotos turquesa FISKBO de 30x40 (IKEA)
  • Juego de luces en focos LED ELYS blanco (Leroy Merlin)
  • Perchas rosas y azules pequeñas (TOYSRUS)