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miércoles, 7 de agosto de 2019

Operación pañal superada

Estamos muy contentos de poder decir que nuestra hija de 31 meses (es decir de poco más de 2 años y medio) ha dejado ya de usar pañal. Pero debemos reconocer que hace 2 meses no teníamos ninguna confianza en que lo lograra y nos empezamos a plantear que posiblemente no podría entrar al colegio en septiembre. A nosotros ese tema nos daba igual, pero sabíamos la ilusión que le hace ir al cole con el resto de niños.



No creíamos que lo conseguiría

Cuando tan solo tenía 19 meses comenzó a avisarnos con la palabra "caca" de que quería hacer caca, y la poníamos sentada en el váter y hacía sus necesidades divinamente, y aunque la limpiábamos nosotros, cometimos el error de dejar que lo hiciera ella después para que fuera aprendiendo, de tal modo que cogio una fuerte infección de orina. Lo explico más detalladamente en la entrada Infección de orina, estreñimiento, y operación pañal

A partir de entonces no solo dejó de avisarnos cuando quería hacer caca sino que dejó de hacerlo diariamente y pasó a hace sus necesidades solo una vez a la semana, hasta el punto que un día tuvimos que llevarla a urgenciaa porque le dolía la tripa. Tuvo que tomar medicación durante un tiempo y para cuando cumplió 2 años ya comía muy bien puré de verdura y volvio a hacer caca regularmente cada día. 

Fue desde entonces que la caca comenzó a hacerla de pie (con el pañal puesto evidentemente) y no quería que nos acercáramos en ese momento. Le proponíamos alguna vez ir al váter, ya que se sabía que iba a hacer caca por la cara que ponía y cómo se sujetaba a algún mueble, pero siempre nos rechazaba.

Así que no temíamos tanto el tema de que dejara de hacerse pis en el pañal, sino que no sabíamos cómo conseguiríamos que hiciera la caca sentada, en el orinal o en el váter, y evidentemente esto sería un problema para ponerle braguitas y enviarla al colegio. Además no nos decía que tenía caca en el pañal, se lo teníamos que preguntar si olía mal, y eso que ya iba a cumplir los dos años y medio.

Siempre tuvo curiosidad por ir al baño con nosotros

Nosotros nunca le cerramos la puerta del baño cuando íbamos a hacer nuestras cosas, y ya pasados los dos añitos ella ponía mucha curiosidad y preguntaba que qué hacíamos, a lo que de la forma más natural siempre le hemos respondido que estábamos haciendo pis o caca, y ya está. Le enseñábamos que nos teníamos que limpiar después y lavarnos las manos. Y alguna vez le comentábamos que cuando ella quisiera también podría hacerlo como nosotros (de hecho ya teíamos el reductor del váter y un orinal desde el año anterior cuando tenía año y medio).

Así que en lo relativo a la impresión que ella tenía de la caca y el pis, era del todo normal, algo que echábamos de nuestro cuerpo para tirarlo por el váter.

Cómo conseguimos superar la operación pañal

Hablo de que lo conseguimos entre todos porque tanto ella como nosotros, sus padres, tuvimos mucho que ver. Siempre pensamos que sería un proceso en el que habría que implicarse a fondo para comprender en qué punto se encontraba nuestra hija, saber si estaba preparada o no, conocer cuáles eran sus impresiones sobre el cambio que había de producirse, pero sobre todo, estar atentos a las señales que nos indicaran que podía estar preparada para dar el paso, y nosotros debíamos estar ahí acompañándola en todo momento.

La operación pañal como tal duró dos semanas, que fue el tiempo que pasó entre que le pusimos por primera vez braguitas para estar por casa y que comenzó a salir a la calle sin pañal y a pedir hacer pipí en cualquier sitio cuando tenía ganas. Pero en realidad el proceso en sí duró un poco más. En resumen esto fue lo que hicimos:

  • 2 semanas proponiéndole rutinas de ir a hacer pipí en casa
  • 2 semanas proponiéndole hacer pipí de vez en cuando fuera de casa.
  • 2 semanas con braguitas en casa y pañal en la calle y para dormir
  • a partir de entonces braguitas durante todo el día y pañal solo para dormir 

No se trata de una fórmula exacta, sino de lo que fuimos haciendo según la íbamos viendo preparada para dar un pasito más. Hicimos recuento de cómo transcurrió su progreso y este es el tiempo que nos llevó cada paso, en total 4 semanas de preparación y 2 semanas de acción. Si debiera dar una recomendación al respecto sería: no des un paso adelante si tu hijo no quiere o no da muestras de quererlo intentar. Es decir, ante todo no hay que obligar al niño a hacer algo que no quiere. Nosotros esto lo teníamos muy claro con nuestra hija, pues en los próximos 3 meses tendrá ya bastantes cambios grandes en su vida, como es la entrada al cole y la llegada de un hermano.

Mes de preparación: le enseñamos las rutinas

Si hay algo que todos solemos hacer es ir al baño antes de acostarnos o de salir de casa, por lo tanto esto fue lo primero que le enseñamos. E. iba a cumplir dos años y medio, hablaba perfectamente y era capaz de expresar lo que quiere o le gusta y lo que no. Comprobamos que muchas noches ya no mojaba nada el pañal al dormir, lo cual significaba que comenzaba a estar preparada hormonalmente para retener la orina y cambiar el proceso que sigue nuestro cuerpo mientras dormimos y que evita que tengamos ganas de orinar de noche. Así que coincidiendo con el principio del verano y el buen tiempo le fuimos proponiendo hacer pipí en el váter antes de poner el pañal de la noche para dormir o de hacer la siesta, pero no siempre tenía ganas, y de hacer pipí en el váter cuando se despertaba. Como al levantarse de la cama sí que tenía ganas se fue acostumbrando y en poco tiempo lo añadió a su rutina de la noche (bibi de leche, lavar dientes, hacer pipí en el váter, poner pañal y mimir) y en la de la mañana (despertarse, pipi en váter, cambio de pañal, bibi de leche).

También le fuimos proponiendo hacer pipí en el váter antes de salir de casa, sobre todo si notábamos que tenía el pañal seco, a lo que aceptaba unas veces y otras no.

Cuando llevaba ya un par de semanas con estas rutinas en casa comencé a preguntarle si quería venir a hacer pipí conmigo cuando estábamos en algún restaurante fuera de casa. Como cualquier distracción es buena para los niños cuando no tienen sus juguetes, siempre aceptaba y acababa haciéndolo de buen agrado. Creo que para ella era como un ritual divertido sobre todo por lo de lavarse las manos y secarlas en los secadores de los baños públicos. Otras veces le apetecía porque veía que los hijos de nuestras amistades se lo pedían a sus padres, entonces ella también se apuntaba a la "excursión al baño". Además encontramos que algunos centros comerciales tienen baños especiales para niños y hace mucho más cómoda la labor de sentarles en el miniváter o limpiarles después. Eso sí, nosotros tuvimos que aprender a abrocharle el pañal de pie, cosa que hasta entonces no habíamos hecho porque nos parecía bastante tedioso y no confiábamos en que quedara bien cerrado (siempre usábamos cambiador), pero ella comenzó a poner de su parte y hasta en eso nos empezó a ayudar, sujetando el pañal mientras se lo abrochábamos.

Coincidiendo que estábamos de vacaciones le compramos un orinal nuevo y empezó a preferir hacer pipí en el orinal mejor que en el váter. No sabíamos si eso era bueno o malo, pero entendimos que le daba mucha más libertad, pues empezó a querer ser ella la que se bajara el pantalón y quitara el pañal.

El gran paso fue que empezó a decirnos que tenía pis aunque llevara el pañal puesto para que la lleváramos al orinal o al váter y hacerlo allí. Pero la caca seguía haciéndola de pie con el pañal puesto y tampoco nos avisaba de que lo había hecho para limpiarle el culete.

Decidimos quitarle el pañal para estar en casa

Llegaron los días más calurosos del año y un día, sin pensármelo demasiado y ya que comenzaba a pedir siempre por hacer pis en el orinal, le propuse a E. quitarle el pañal y ponerle unas braguitas por la mañana, según le quitaba el pañal de la noche, que no había mojado nada. Eso le gustó. En ningún momento le hablé de que era cosa de mayores, o que debía dejar de usar pañal para ir al cole. Así que estuve varios días dejándole en braguitas por casa y poniéndole el pañal para la siesta y para salir de casa. Eso sí, para la calle llevamos siempre con nosotros toallitas húmedas de wc y un reductor de wc plegable que nos costó 10€, que hace que el ponerle en los váteres públicos sea más higiénico y ella esté más cómoda. Basta con darle un lavado al llegar a casa y listo.

 




También ha sido importante tener a su disposición braguitas bonitas o con sus personajes preferidos, para que ella elija por la mañana cuales se quiere poner.

El primer día hizo varios pipís en el orinal, pero por la tarde se le escapó en las braguitas y tuvimos que cambiarle dos veces. Y la caca la hizo de pie en las braguitas. Le expliqué que ahora había que cambiar de nuevo de bragas y que para la próxima vez que avisara si podía y lo hacía en el orinal.

Al tercer día se puso a hacer pipí en el orinal y del esfuerzo, sin querer, le salió la caca, así que se quedó asombrada, jaja, pero vino muy bien, porque supo que lo puede hacer sin problema sentada.

Al quinto día comenzó a decirnos que tenía caca, le dijimos que fuera al orinal y fue sola, se bajó las braguitas y se sentó, lo malo es que luego solo le salía pis. Al final del día nos pidió el pañal, y se lo pusimos porque creímos que lo pedía por la seguridad que le daba para hacer caca, pero no hizo nada. A la noche, nos pidió de nuevo caca en el orinal y con bastante esfuerzo consiguió hacerlo!! 

Al séptimo día es ella misma la que me pidió hacer pipí en el orinal al despertarse por la mañana. Se va sola al baño para sentarse al orinal y solo me avisa si hace algo para que vaya a limpiarle. No ha vuelto a mojar más braguitas desde el primer día. Aunque suele aprovechar a hacer la caca cuando acabamos de llegar de la calle en el pañal que lleva puesto.

La segunda semana hicimos igual. La dejamos en braguitas para estar por casa y el pañal se lo pusimos solo para dormir de noche o la siesta y para los viajes largos en coche, pero en todo momento nos solicitó el orinal para hacer pipí aunque tuviera el pañal puesto. Vamos, que dejó de mojar los pañales tanto de día como de noche. En el coche, para viajes más o menos largos llevamos siempre un orinal en una bolsa para poder parar en donde sea (área de servicio, la calle o área de descanso, y que ella pueda hacer pipí cómodamente.



Hubo un día, en que volvió a hacer caca "sin querer" en el orinal, cuando su intención era solo hacer pipí, y de nuevo pudo ver lo fácil que resultaba hacerlo sentada. Desde entonces ha comenzado a pedirnos también caca para ir al orinal y hacerlo ella conscientemente.

Anécdota: le hemos comprado unas toallitas húmedas de wc que son de los dibujos animados de La Patrulla Canina, y cada vez que consigue hacer caca en el orinal no nos dice que ha hecho caca sino que nos grita con alegría "Patrullaaaaa Caninaaaaaa" jajaja.

Retirada definitiva del pañal de día

Después de 2 semanas viendo que pedía hacer pipí siempre en el váter o en el orinal y que comenzó a pedir hacer caca también en el orinal, decidimos retirarle el pañal para salir de casa. Eso sí, llevando repuesto de muda y ropa en la mochila por si las moscas.

Lo ha llevado super bien. Solo en contadas ocasiones se le ha escapado un poco de pipí en las braguitas. Eso sí, hay alguna noche que ha mojado mucho el pañal y por lo tanto consideramos que tendremos que retirárselo mucho más adelante, pero sin prisa. Lo bueno es que podemos decir que tras dos semanas usando braguitas por casa ha empezado a usarlas también para salir a la calle y ha ido todo muy bien. Siempre nos dice cuándo tiene ganas de hacer pipí y solo se le escapa un poco si está muy apurada porque ha estado distraída jugando. Lo lleva tan bien que hasta es capaz de aguantarse un poco hasta que encontramos un baño cuando estamos en la calle.

La novedad de esta tercera semana sin pañal es que al no llevarlo ni para la calle ha empezado a pedir hacer caca en el váter, lo cual es mucho más higiénico a la hora de limpiarle, y ya no quiere hacerlo en el orinal. 


Cosas que NO nos habían funcionado los meses anteriores

Hubo varias cosas que intentamos antes de la operación pañal propiamente dicha para ver si nuestra hija ponía interés en querer quitar ella misma el pañal y hacer pipí y caca en el váter pero no funcionaron.

- Ofrecerle toallitas húmedas especiales de wc y decirle que solo eran para cuando lo hiciera en el váter. En lugar de poner interés en hacer la caca en el váter para usarlas, perdió interés por las toallitas.

- Ponerle braguitas sobre el pañal para que las conociera y les cogiera el gusto y decirle que en realidad se debían llevar sin el pañal debajo, que cuando quisiera que lo dijera y se las poníamos sin pañal. No sirvió de nada, no le prestaba demasiado interés al llevar braguitas si luego encima le poníamos unos pantalones.

- Le comentamos que en el cole los niños no llevaban pañal, que cuando ella quisiera se lo dejábamos de poner. Pero nunca nos preguntó ni hizo ningún comentario, como si no fuera con ella. Ella tenía claro que iría al cole este año y punto, pues se lo decía a todos, pero no lo relacionaba con el pañal.

- Les habíamos contado a algún familiar y persona cercana que no sabíamos cómo hacer para que dejara el pañal, que no nos atrevíamos a quitárselo todavía pero la reacción de la gente no fue buena, pues se dedicaron a intentar hablar con ella y decirle que debía dejar el pañal para ir al cole. Por suerte cortamos pronto de raíz este tema y les dijimos  a esas personas que no hablaran con la niña del tema, que parecía sorprendida de que las gente le preguntara siempre si ya no llevaba pañal, y le producía timidez. Así que no, no hace falta el apoyo de demasiadas personas para lograr dejar el pañal, sino darle naturalidad y mantener el proceso dentro de la intimidad familiar.

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jueves, 7 de febrero de 2019

Infección de orina, estreñimiento, y operación pañal

Con tan solo año y medio nuestra pequeña comenzó a avisarnos cuándo tenía ganas de hacer caca y la poníamos al váter a hacerlo, pero cogió una infección de orina que hizo que lo pasara tan mal que dejó de hacer caca voluntariamente, vamos, que se aguantaba las ganas. Hubo que tratarla con medicación y poco a poco lo superó, pero con más de 2 años que tiene ahora aún no ha vuelto a pedir hacer caca en el váter y ni siquiera nos avisa después de hacerlo en el pañal.



Control de esfínteres a los 19 meses

Recién mudados a nuestro piso esperábamos que nuestra hija nos diera alguna sorpresa con su coportamiento debido a este cambio, pero ni lloraba más, ni jugaba menos, ni comía peor (seguía enganchadísima a la teta y comía poco como siempre), pero comenzó a decirnos "caca" cuando acababa de hacerla en el pañal. Fue un cambio buenísimo porque así podíamos limpiarla casi al instante. Después de unos días la niña comenzó a decirnos "caca" aunque no la hubiera hecho, mirábamos en el pañal y allí no había nada, así que no la cambiábamos, pero al rato (unos 5 o 10 minutos) la hacía. Decidimos entonces sentarla en el váter cada vez que nos dijera "caca" y no hubiera hecho nada y acertamos con la decisión, pues comenzó a hacer la caca sentada en el inodoro. Estábamos tan contentos por aquella novedad que primero la limpiábamos nosotros y luego dejábamos que ella misma se limpiara también con el papel, lo tirara al váter y tirara de la cisterna. Todo aquel protocolo la divertía mucho.

No siempre nos avisaba de que quería hacer caca, en muchas ocasiones la hacía en el pañal, pero para lo pequeña que era estaba muy bien cómo comenzaba a controlar los esfínteres.

Infección de orina con 20 meses

Un día se puso febril, llegó a los 39ºC y le dimos paracetamol para ayudarle a estar mejor y bajarle algo la fiebre para dormir, sin saber lo que podía tener. No íbamos a ir al médico a no ser que estuviera con fiebre más de 48 horas o viéramos que la niña estaba muy mal, pero lo hicimos, pues al día siguiente tuvimos muy claro lo que le pasaba. Cada vez que hacía pis en el pañal se quejaba y acababa llorando, estaba claro que tenía una infección de orina.

En urgencias le recogieron orina para analizar pero no fue cosa fácil. Primero le limpiaron bien los genitales y luego le pusieron el colector de orina pediátrico, que es una bolsita con un agujero que tiene pegamento alrededor para adherirlo en los labios de la vulva y recoger el pipí cuando la niña lo haga. Normalmente dejan que les pongas de nuevo el pañal encima, por si hubiera un escape, y para que la pequeña se sienta más cómoda. Pues bien, por más que le daba el pecho, le daba agua a beber y la teníamos distraída, E. no quería hacer pis. No es que no tuviera ganas, eso seguro, es que se estaba aguantando por lo que le dolía cuando lo hacía. Además creemos que se lo pegaron bastane mal y le dolía o molestaba. Después de una hora esperando a que hiciera pis le quitaron la bolsa para ponerle una nueva, pero la enfermera, bastante previsora, dejó al lado un bote por si hacía pis en aquel cambio. Pues oye! menos mal, porque fue quitarle el colector y E. empezó a hacer pis. Orinó muchísimo, todo lo que se había estado aguantando, y la enfermera pudo recogerlo directamente en el bote, menos mal!

Lo llevaron a analizar y nos confirmaron que era una cistitis aguda, así que le dieron antibiótico (Denvar), aunque en tan pocas horas no da tiempo a ver si hay bacterias o no. Un antibiótico que a E. le parecía asqueroso y que había que darle una vez al día durante 6 días, y un gel para lavado de genitales pediátrico.


Nos dejaron claro que era bastante frecuente que los peques, sobre todo las niñas, cogieran infección de este tipo por limpiarse mal cuando están con el cambio de pañal, y eso es lo que creo que le pasó a E. Así que decidimos no dejarque se limpiase de ninguna manera ella misma, al menos de momento



A la semana tuvimos que llevarla al pediatra para que nos informara sobre el urocultivo, el cual para nuestra sorpresa dio negativo en bacterias, con lo que se concluyó que había sido vírico, y nos quedamos con la duda de si habíamos estado dándole un antibiótico para nada ¿? Pero supongo que en estos tipos de infección más vale prevenir, porque si hay presencia bacteriana y no se trata las consecuencias en varios días sin tratamiento podrían ser fatales para la pequeña.

Estreñimiento con 21 meses

Después de lo mal que lo pasó con la infección de orina dejó de avisarnos cuando hacía caca. Pero no solo eso, es que dejó de hacer caca diariamente y pasó a hacerla una o dos veces por semana tan solo y además con mucho esfuerzo. Sabemos que era una reacción a la experiencia anterior, y mientras iba desahogando el vientre semanalmente no nos preocupamos hasta que contamos más de una semana sin hacer caca y ella empezó a quejarse diciendo que tenía "pupa" en la barriga, así que decidimos llevarla al médico. 

Nos confirmaron que tenía mucha acumulación de heces en el intestino pero que que habían visto casos peores así que no debíamos preocuparnos. Le pusieron un laxante directamente por el ano y nos fuimos a esperar que la niña hiciera "sus cosas" en el pañal en la sala de espera. No tardó ni 5 minutos en comenzar a hacer caca. Podemos decir que llegó a hacer la cantidad correspondiente a casi 3 días, pero sin casi esfuerzo ni dolor, y eso se reflejó en lo contenta que se le veía.

A parte le recetaron un jarabe (Casenlax) para que no le costara hacer de vientre en el futuro y que se les daba a muchos niños de esta edad porque precisamente eran ya muy conscientes del control de sus esfínteres y los controlaban tanto que retenían las heces mucho tiempo y acababan estreñidos. Así que nos dijo que iríamos bajando la dosis pero que probablemente estuviera hasta 6 meses con ese jarabe.



A los 10 días aproximadamente fuimos al pediatra para que él llevara el control de las dosis de jarabe y nos dijo que si con los 5ml de Casenlax que estaba tomando al día hacía bien de vientre, le podíamos ir bajando la dosis. Si en algún momento llegara a estar hasta 4 días sin hacer de vientre, le podríamos poner un microlax nosotros en casa y subir la dosis del jarabe de nuevo (como prueba y error), pero que no llegaría a los 6 meses con el jarabe porque probablemente en uno o dos meses ya no lo estaría tomando, ya que era una niña que nunca había sido estreñida.

Finalmente estuvo con el jarabe un total de 38 días y no fue necesario ponerle ningún microlax en todo ese tiempo. Así es como le fuimos bajando la dosis del jarabe:

L              M           X           J             V           S           D
..........................................................5ml........5ml........5ml
5ml.........5ml........5ml........5ml........5ml........5ml........5ml
5ml.........5ml.......2.5ml.....2.5ml.....2.5ml.....2.5ml.....2.5ml
2.5ml.....2.5ml......3ml........3ml.......2.5ml.....2.5ml.....2.5ml
2ml.........2ml........2ml........2ml........2ml........2ml........2ml
1.5ml.....1.5ml.....1.5ml.....1.5ml......1ml........1ml........1ml

A día de hoy, que tiene ya 25 meses, sigue haciendo caca todos los días, incluso 2 veces, sin necesidad de jarabe alguno.

Operación pañal a los 25 meses

La niña no ha vuelto a avisarnos de cuándo tiene ganas de hacer caca, así que no ha sido posible sentarla de nuevo en el váter para que lo haga. Pero sabemos cuándo lo está haciendo, por la cara que pone, y que además le gusta hacerlo de pie (a veces nos preguntamos si nuestra hija es la única "rara" que no quiere hacerlo sentada o en cuclillas ¿?). Y después de hacerlo la observamos y vemos que normalmente sigue jugando y no nos dice nada. Solo de vez en cuando nos avisa, supongo que sea porque le molesta, pero no es lo normal. Una pena, con lo bien que habíamos empezado a los 19 meses.

No obstante, como sabemos que ella es ya muy consciente de sus esfínteres y tiene más de dos años, nos estamos centrando en la orina en lugar de en las heces para que lo haga en el váter o en el orinal. Antes de bañarse siempre se sienta en el orinal y hace pis tan contenta, pero no siempre funciona, pues hay veces que dice que no hay pis y luego lo hace en la bañera, jajaja, imagino que esto es frecuente en los niños de su edad. 



Por otra parte estamos intentando inculcarle una rutina de hacer pis en el váter en determinadas ocasiones como son:
- nada más levantarse de la cama, que sabemos que tiene muchas ganas de orinar y le es fácil hacerlo donde sea.
- cuando le vamos a cambiar un pañal y vemos que no lo ha mojado a penas, la llevamos al váter y suele relajarse y hacer pis también sin demasiada dificultad.
- antes de dormir la siesta o al levantarse de la misma.
- cuando le ponemos el pijama, antes de irse a la cama.
- en cualquier momento del día que nos da por ofrecerle ir al váter y ella acepta.

Imaginamos que por culpa de la infección de orina y el siguiente estreñimiento será algo difícil y larga la operación pañal, así que ya nos hemos cargado de paciencia para entender que podría llegar el verano y aún no estar preparada, o que llegue septiembre y no pueda empezar el colegio porque aún no haya dejado el pañal.

No obstante le hemos comprado unas braguitas muy chulas que ella se pone contentísima de vez en cuando encima del pañal, aunque nosotros le decimos que son para usar sin pañal, pero al menos se la ve ilusionada con ellas. El día que le ponemos braguitas intentamos llevarla al baño a hacer pis al menos cada 3 horas, y la verdad es que funciona bastante bien.

Estas navidades le regalamos un libro que le encanta mirar por la noche y desde que lo tiene ve con más sentido lo de hacer pis en el váter y en el orinal, e incluso lo de llevar braguitas sin pañal debajo, y creemos que ha ayudado mucho a que E. se deje sentar en el váter para orinar e incluso tenga un poco de paciencia para esperar a ver si le sale algo o no. El cuento en cuestión es "El orinal de Lulú"  pero hay muchos similares en las librerías.






Lo dicho, paciencia y más paciencia, y a ver si en el 2019 conseguimos que deje de usar pañal, porque esto pinta que será un proceso mucho más largo que el destete.


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jueves, 24 de mayo de 2018

Cuidados en el cambio de pañal

  Recuerdo que cuando estaba embarazada vi a una youtuber explicar cómo limpiaba ella el culito de su hija y me asombré. De hecho me pareció imposible poder hacerlo como ella contaba y yo me dije que no me complicaría tanto la vida. Esta chica tenía un cesto con muchísimas cosas que llevaba a la cama donde le cambiaba el pañal. Extendía un cambiador sobre el colchón, colocaba encima al bebé y se ponía de rodillas frente a él, y entonces empezaba a sacar cosas. Lo que más me sorprendió fue que llevaba una esponja mojada para limpiarle el culito ¿de cada vez? ¿en serio? y la apoyaba en el cambiador portátil. Me pareció que aquello era algo exagerado e imposible de llevar a cabo en cada cambio de pañal, parecía que lo iba a mojar todo.

Pues bien, a día de hoy puedo decir que nosotros llevamos ya 17 meses cambiando el pañal a nuestra hija y limpiándoselo también con una esponja húmeda cada vez, pues sinceramente cuando el culito va sin las cremas de las toallitas y potingues es cuando más sanito está.

FRECUENCIA DE CAMBIO DE PAÑAL

Los pañales salen caros, es verdad, pero hay que intentar cambiarlos a menudo para que nuestro bebé esté a gusto y no tenga irritaciones en su culito. Cuando nuestra hija era muy bebé y solo lactaba, le cambiábamos el pañal casi después de cada toma larga, pues además como era lactancia materna a demanda solía hacer caca casi al momento de haber mamado. Esto suponía que la cambiábamos entre 8 o 10 veces al día. A día de hoy sabemos cuándo ha hecho caca porque vemos que se esfuerza o porque de repente nos viene un mal olor de su pañal, así que le miramos por un lado a ver si es verdad que lo ha manchado, y si es afirmativo, dejamos lo que estemos haciendo para cambiarla (creo que a nadie le gustaría ir cagado por la vida, ¿no?).

En el caso del pis, cuando son muy bebés viene muy bien usar esos pañales con indicador de humedad. En cuanto se colorea un poquito se le cambia. Cuando ya son un poco más mayores y hacen caca una vez al día o al cabo de varios días se les cambia el pañal cuando ves que ya lo tiene algo hinchado, que suele ocurrir al cabo de 4 horas. Además cuando duermen no suelen hacer pis, pero cuando se despiertan suelen empezar a hacer mucho, como los adultos. Para estos casos yo lo que recomiendo es que si le cambias el pañal nada más que se despierta, revísaselo al cabo de una hora, pues es posible que vuelva a estar bien cargado de nuevo. ;)

NOTA: Es importantísimo cambiar a un bebé en cuanto se haya hecho caca, tenga la edad que tenga.

CAMBIO DE PAÑAL EN CASA

Soy una mujer y mi bebé es niña, luego si algo tengo claro es que el culito y los genitales han de estar limpios y sequitos el mayor tiempo posible. A nadie nos gusta notar humedad en esa zona, y además se pueden desarrollar hongos más fácilmente.

1. Empapador. Durante los seis primeros meses  las cacas de los bebés son numerosas (muchas veces al día) y bastante líquidas, y teniendo en cuenta que las pueden hacer en cualquier momento, incluido el momento de cambiar el pañal, nosotros poníamos un empapados sobre el cambiador. No son baratos, pero son los que mejor empapan las cacas si es que hay algún escape, o en caso de que se le haya salido del pañal y lleve la ropa manchada el empapador recoge mejor esa suciedad y evita que lo vayamos manchando todo. Diría que los cambiadores de un solo uso son más para pis que para caca. Ahora ya es un bebé de 17 meses y solo usamos una toalla sobre el cambiador por si se hace pis, pues se lava y listo. Lo que nunca hemos usado es el cambiador de plástico directamente, pues es muy frío e incómodo para un bebé que está medio desnudo.





















NOTA: Antes de ir a cambiar el pañal mojamos una esponja en agua calentita, la escurrimos y la llevamos al cambiador.

2. Retirada del pañal sucio. Hay quien coloca el pañal limpio debajo del culito del bebé antes de retirarle el sucio, pero nosotros no lo hacemos así, para eso está el empapador o la toalla. Nos gusta cerciorarnos de que tiene el culito bien limpio y seco antes de ponerle el nuevo pañal. Lo que hacemos es desabrochar el pañal sucio, y si hay caca la arrastramos un poco con el pañal para quitar lo que podamos de una sola pasada (siempre hacia atrás) y quitamos el pañal. Si tiene mucha caca, no nos da tiempo a cerrarlo bien en este momento pues hay que sujetar los pies de la pequeña para limpiarle bien el culito por detrás, así que lo dejamos apartado y cerrados para que el bebé no meta el pie dentro sin querer (sí sí, mamás primerizas, eso pasa... jajaja que a medida que van creciendo se mueven y retuercen mucho).

3. Limpiamos. Si hay caca cogemos una  toallita húmeda y limpiamos los genitales, el culito y los glúteos manchados con cuidado y siempre de delante hacia atrás. A veces basta con una toallita, otras incluso hemos de utilizar tres o cuatro. Entonces es cuando la limpiamos muy bien con la esponja limpia y húmeda que habíamos dejado preparada. La tenemos sobre un recipiente de plástico abierto para poderla transportar del baño al dormitorio sin mojar nada. Si vemos al cambiar el pañal que solo había hecho pis entonces la limpiamos directamente con la esponja, es decir, que las toallitas húmedas solo las usamos para quitar "lo gordo".

Toallitas húmedas, esponja humedecida con agua y toalla de felpa para secar
 
NOTA: Al final del cambio de pañal, y sobre todo si ha habido caca, enjabonamos y aclaramos de nuevo la esponja y la dejamos secar al aire.

4. Secamos. Y aquí va una diferencia con muchos padres, y es que nosotros no le ponemos el pañal nuevo hasta que no comprobamos que tiene el culito bien seco. Para ello tenemos una pequeña toalla de rizo o felpa (el pack de 10 unidades de IKEA cuesta tan solo 3.5€ y tienen hasta un cordón para colgar) con la que le secamos muy bien genitales y culito. Además a ella le agrada un montón pues en ese rato siempre le decimos cosas bonitas, o nos ponemos a cantar, para que no se aburra de estar tumbada.

NOTA: Cambiamos esta toalla cada día.

5. Pomada. Nosotros no le ponemos pomada por regla general. Solo le aplicamos una pequeña película muy fina en caso de que le veamos alguna rojez o alguna escocedura, cosa que ha pasado en contadas ocasiones, normalmente coincidiendo con la salida de algún diente o que había comido alguna fruta nueva. Con un poquito de pomada nada más, y solo sobre la rojez que le veamos, si es que hay alguna, se consigue que el culito vuelva a estar sano y "feliz" al día siguiente. No es que sea una niña de piel fuerte, pues siempre la salen granitos o rozaduras en otras partes del cuerpo, pero creemos que gracias a mantener siempre el culito más o menos seco, sobre todo en el cambio de pañal, ha sufrido poquísimo de culito irritado. Cómo será que a día de hoy aún usamos el tubito de crema que nos dieron de muestra en una canastilla!! Vamos, que no hace falta gastar grandes cantidades de crema porque no sirve de nada echarla para prevenir. Estas cremitas son más bien para curar y  como se previene es manteniendo el culito de nuestro bebé seco y cambiándole a menudo de pañal.


La pomada extendida a toquecitos cunde muchísimo 
6. Pañal limpio. Entonces ponemos el pañal limpio y listo. No hay más, aunque sí que es importante usar pañales que tengan buena absorción y qe le sean cómodos a nuestro bebé. Ya hace tiempo escribí un post sobre lo que opino de diferentes pañales:
Comparativa de pañales: Dodot-Deliplus-Moltex-Carrefour-Aldi


CAMBIO DE PAÑAL EN LA CALLE

En la calle no disponemos de esponja, pero el resto lo hacemos igual. Llevamos preparado todo lo necesaro de forma que nos abulte poco en un bolso o mochila y así nos apañamos mejor al llegar al cambiador con el bebé en brazos. A parte en la bolsa llevamos siempre un par de pañales más y ropa de muda por si hiciera falta cambiarla.






1. Empapador. Cuando era muy bebé llevábamos un empapador por lo que conté en el apartado anterior, pero a día de hoy llevamos un cambiador desechable de Mercadona, que ocupa muchísimo menos. Además también llevamos un pequeño cambiador de estos blanditos (el que venía en el bolso de la silla de paseo) para que apoye la cabeza más que nada, para que cuando la tumbemos en una superficie dura esté más cómoda.

 


2. Retiramos el pañal sucio

3. Limpiamos con toallitas húmedas. Yo uso paquetes pequeños con cierre hermético de plástico, así duran más tiempo húmedas.

4. Secamos con una toalla de rizo pequeña. Hayque recordar ponerla a lavar al llegar a casa y cambiarla por otra. También se puede usar una manopla de baño de estas que son de felpa.

5. Aplicamos pomada si es necesario. Nosotros en el cambiador portátil llevamos otro tubo de muestra.

6. Ponemos el pañal limpio

HIGIENE EXTRA

Si la niña se ha hecho caca en algún momento del día, por la noche la bañamos bien y procedemos de la misma manera en el cambio de pañal, es decir, cuando esté el culito seco miramos a ver si necesita un poco de pomada en alguna zona (lo normal es que no necesite nada) y le ponemos el pañal limpio, pero nunca le echamos crema corporal (body milk) por lo genitales porque puede irritar. Solo un poquito por los glúteos y nada más.

TODO LO AQUÍ COMENTADO ESTÁ BASADO EN MIS OPINIONES Y EXPERIENCIA

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domingo, 14 de enero de 2018

El primer cumpleaños: un cambio en todos los sentidos

Nuestra pequeña acaba de cumplir un año y hemos visto en ella un cambio tan grande como el que se produjo al cumplir 3 meses. Ahora camina, come mejor, juega más, llora menos e interactúa más con el medio que la rodea, incluso es más cariñosa. Parece que está dejando de ser bebé para convertirse en una niña.

Comida complementaria 
Desde hace varios meses, concretamente desde que E. tenía 5 meses, hemos estados intentando que comiera algo que no fuera  solo leche materna. Probamos con leche artificial, para que yo pudiera tener un respiro, ya que es muy demandante y quiere comer cada poco, pero nunca quiso beber del biberón y cuando llegaba a probar la leche de fórmula le daban arcadas y no bebía nada. Cuando tenía 6 meses probamos con papillas de cereales hechas con leche de fórmula e incluso a veces con leche materna mía, pero también fue imposible. Solo una vez llegó a comer "bien" y al cabo de una hora lo vomitó. A los 7-8 meses de esas se empezó a interesar por la zanahoria cocida, el pan y poco más pero nunca llegó a comer, solo a chupar. Pasaban el tiempo y su padre y yo nos íbamos desesperando. ¿Por qué todos los bebés comen bien de cuchara y la nuestra no? Pero a eso de los 10 meses comenzó a gustarle el arroz y el jamón cocido, que lo comía solo si yo se lo trituraba mucho con el cuchillo o a pellizcos con los dedos, pero siempre muy menudito. Estuvimos casi hasta el año intentando darle  más alimentos, mucha variedad de cosas, pero lo único que "conseguíamos" que comiese era el jamón y el arroz, y solo de noche. No comía ni las galletas especiales para bebé que se supone que deberían gustarle, ni papillas compradas, ni purés de fruta, ni plátano... Hasta que poco antes de su cumpleaños comenzó a comer el jamón a trozos más grandes, y dejó de hacerle ascos al pollo, la ternera, el pescado. se empezó a volver loca por el pan y el caqui, y bastantes alimentos más, incluso el yogurt. Así que podemos decir que lleva varios días que come cosas sólidas, y no solo por la noche, sino también a mediodía. Esperemos que no cambie, pues he leído a muchas madres lactantes quejarse de que sus hijos que comían de todo, dejaron de interesarse por la comida complementaria a partir del año y volvieron a ser "teta-adictos".

Cacas
La alimentación ha repercutido, evidentemente, en el contenido del pañal, jajaja. Ahora hace cacas cada dos días y le cuesta un poquitín más de esfuerzo porque ahora son pastosas. Además huelen fatal, tanto que a veces nos peleamos mi chico y yo por que sea el otro el que la cambie, cosa que no nos había sucedido hasta ahora. También ella ha notado el cambio, pues justo después de hacer caca se queja y se pone tontorrona, y es que la pastelada, permitidme la palabra, se le queda tan pegada al culete que es normal que esté incómoda.
Luego, a la hora de limpiarla hemos de ir ambos muchas veces para entretenerla para que no meta las manos en el pañal, ya que hace mucha cantidad y no se puede limpiar de una sola pasada.

Bebe agua
Se ve que también la comida sólida ha llevado a que demande beber más a menudo y yo, por no estar sacando el pecho todo el rato a lo largo de una comida, le doy agua de la taza con tetina, y qué bien la bebe, oye, da gusto con ella. Coge la taza con las dos manitas por las asas ella misma y la empina para chupar bien de la tetina y beber el agua que se le antoje.

Camina
E. lleva desde los 9 meses poniéndose en pie e intentando caminar. De hecho lo consiguió muy pronto, pero siempre agarrada a algo. Durante el último mes ha estado pidiéndonos que la acompañemos dándole la mano para caminar por todos lados, pero nunca se soltaba y cuando lo hacía solo daba 3 pasos antes de caer de culo al suelo. Pero tres días antes de su cumpleaños se puso a caminar ella solita y desde entonces ya solo piensa en estar de pie y hacerlo por casa y en cualquier lugar. Sigue gateando, pero solo si tiene mucha prisa, o si ya está en el suelo sentada, por comodidad.

Da abrazos y besos
Desde hace varios meses hemos estado intentando que aprenda a tirar besitos con la mano, y aunque lleva ya tiempo sabiendo decir adiós, hasta ahora no se había lanzado a tirar besos. Tanto es así que ahora no solo los tira con la mano sino que a nosotros nos los da en la cara, incluso hace un par de días comenzó a hacerlos sonoros.
De todas formas mi chico y yo siempre pensábamos que sería una niña fría y bastante distante, porque nunca nos hacía arrumacos, o incluso nos apartaba cunado nosotros íbamos a darle besitos. Pero... afortunadamente eso también ha cambiado. Ahora cada noche, y en algunos momentos a lo largo del día, nos sorprende con caricias y besos. Mete su cabecita en nuestro cuello o se acurruca en nuestro regazo cuando está cerca de nosotros. Se está convirtiendo en una niña muy cariñosa. 

No llora con los extraños
E. es muy sociable y siempre lo ha sido. Le encanta que la gente le diga cosas y siempre está pendiente la gente que la rodea para provocarles y que le hablen, pero de vez en cuando hay quien no le "cae bien" y se pone a llorar como una loca al ver a esa persona. Algún amigo de mi chico y alguna amiga mía han producido ese efecto aterrador en ella. No obstante, de un tiempo corto a esta parte ya no le pasa y a todas esas personas que al parecer estaban en su "lista negra" sin razón alguna, les da una oportunidad. Simplemente les observa, desconfiada al principio sí, pero como ya no se atreven a decirle nada, E. comienza a provocarles con risitas y miradas.No deja que se acerquen demasiado, pero no llora al verlos.

Presta atención a los dibujos animados
Intentamos que no vea la tablet o el móvil, pero a veces no nos queda más remedio, ya sea porque esté cansada y aún no pueda darle el pecho, ya sea porque se aburre con los juguetes y empieza a gritar y hay gente delante o estamos fuera de casa. De todas formas, cuando recurríamos a los dibujos animados con la tele nunca les prestaba la debida atención. La tele le producía curiosidad por sus luces y colores pero en lo que estaba pensando siempre era en ir gateando hacia ella para verla de cerca. Ahora no, ahora si le ponemos dibujos animados y la dejamos sentada en el sofá, allí se queda. Incluso hemos visto cómo ella misma se sienta en el suelo a una distancia prudencial de la tele y la observa de otra manera, prestando más atención a lo que pasa en la pantalla y no solo al juego de luces que hace.

Se viste y desviste
A poco de cumplir el año nos dimos cuenta de que E. comenzaba a poner de su parte para vestirse. Cuando le ponemos un body o una camiseta es ella la que hace por meter los brazos en las mangas sin decirle nada. A la hora de desvestirse es más evidente, pues es capaz de sacarse una chaqueta ella sola, y los bodys y camisetas intenta sacarlos por la cabeza. Eso sí, cuando le ponemos leotardos o pantalones nos lo pone algo más difícil, pero con el calzado ya está dejando de hacer la garra con los dedos y es más fácil calzarle.

Nos imita
Pone más intención que nunca en imitar nuestros gestos faciales y los ruidos que podamos hacer con la boca o las manos. Ahora que sabe aplaudir intenta hacerlo al ritmo que nosotros le impongamos. Fracasa siempre en hacerlo como nosotros, pero lo intenta. Lo mismo sucede cuando jugamos a soplar, silbar, o a hacer pedorretas con la boca. Ella lo imita, aunque en estos casos le sale a las mil maravillas. Incluso ha comenzado hace una semana a hacer pedorretas en nuestras barrigas como ve que nosotros le hacemos a ella al cambiarle a veces el pañal. Sube las manos si ve que nosotros las subimos, intenta vocalizar a veces lo mismo que nosotros le decimos, aunque con poco éxito, ya que aún le falta mucho para poder hablar bien, pero ya es capaz de copiar la intención de nuestras palabras por ejemplo al decirle que algo no se hace, pues E. coge algo, lo tira al suelo e inmediatamente mueve el dedo de lado a lado diciendo "na, na, na", jajaja.

Suponemos y esperamos que a partir de ahora vayamos viendo cambios más grandes en E. y en su comportamiento, aunque nos da un poco de penita ver qué rápido ha pasado su primer año y cómo nuestro bebé tierno y tranquilo se está convirtiendo en una niña que solo quiere corretear, salir con chicos, irse de casa.... Vale, vale, me estoy excediendo, jajaja, pero es que crece tan deprisa...


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miércoles, 10 de enero de 2018

Comparativa de pañales: Dodot-Deliplus-Moltex-Carrefour-Aldi

Probablemente la talla 3 de pañales sea la más usada durante el primer año de vida de un bebé, y eso da mucho tiempo para comparar distintas marcas y elegir la que más nos gusta. Nosotros hemos probado 5 marcas hasta ahora: Dodot, Deliplus, Aldi, Moltex y Carrefour, y hemos visto muchas y grandes diferencias entre ellas.

Por delante

En nuestro caso, la pequeña de la casa acaba de cumplir un año y vamos a pasarle a la talla 4 en cuanto terminemos los pañales que nos quedan de la 3 y nos hemos decantado por seguir usando los de Dodot y los de Deliplus. ¿Por qué los otros no? Pues a eso voy. 

TALLAS 1 Y 2

Antes de nacer mi hija me había informado en foros sobre cuales eran los mejores pañales según relación calidad/precio, y una de las diferencias que encontré es que unos son mejores para niñas y otros para niños. Dentro de los que veía que se recomendaban para niñas elegí tres marcas: Dodot, Deliplus (de supermercado Mercadona) y Carrefour. Comenzamos usando los Sensitive de Dodot de talla 1 y los de Deliplus, y he de decir que son similares. Ambos tienen la rayita que pasa de color amarilla a verde cuando el pañal está mojado y que es muy útil para no tener que andar mirando continuamente al bebé dentro del pañal y molestándole tan chiquitín, ya que olerlo no sirve de nada porque ni la caca ni el pis huelen a nada (al menos en nuestro caso, no sé si porque era lactancia materna...). Luego para la talla 2 seguimos usando tanto Dodot como Deliplus, pero queríamos probar la de Carrefour ya que era muy barata y habíamos leído buenas críticas: error! Como te acostumbres al tacto de los pañales de Dodot, los de Carrefour te parecen puro plástico. Además no son blanditos, sino que quedan como un cartón, haciendo que tu bebé luzca un hermoso culito cuadrado. Pero lo que nos hizo no volver a usar este pañal es que casi no tiene zona absorbente por la parte de atrás, y claro, cuando el bebé se hace caca se sale todo.

TALLA 3 

Cuando la peque pasó a usar la talla 3 probamos con otras dos marcas más: Moltex Premium y Angelito de los supermercados Aldi. La primera la compramos porque estaba de oferta, pero hemos tenido que esperar varios meses para poderla usar, pues se trata de una talla 3 muy muy grande. La segunda la compramos por recomendación de una amiga, porque decía que se parecía mucho a la de Dodot... Y bueno, sí y no. Sí porque el tacto del material es similar, pero no porque en tema de tamaño y absorción deja un poco que desear.

Por detrás

Tal y como se puede ver en las fotos anteriores los pañales de Dodot y de Aldi son más pequeños que los de Deliplus y Moltex, pero a continuación se ven mejor.

Altura y anchura de los pañales

Altura (flecha roja: los más pequeños, flecha azul: los más grandes)

Anchura  (flecha roja: los más pequeños, flecha azul: los más grandes)
El pañal más pequeño de los cuatro resulta ser el de Aldi, y el más grande el de Moltex. Además la forma de cada uno entre las piernas es muy diferente y por lo tanto también la retención del pis o la caca en los bordes. Los tubos absorbentes del Dodot hacen que este sea el que mejor retiene el pis y durante más horas dejando sequito el culito del bebé. Por otra parte, el volante tan grande que lleva el de Deliplus evita que los bobdies se ensucien con la caca que puede escaparse por ahí con los movimientos del bebé. Eso sí, lo del volante funciona siempre y cuando nos acordemos de sacarlo hacia fuera y colocarlo bien. Los de Aldi  tienen una forma tan colgona que se convierte en un pañal verdaderamente pequeño.


Cintas adhesivas
(flecha roja: las más pequeños, flecha azul: las más grandes)
Cintura del pañal

Por otra parte, el frunce especial que llevan en la espalda los de Deliplus consiguen que se ajuste mejor a la cintura y así evitar en gran medida el efecto "caca trepadora" que son aquellas que por su cantidad y densidad más bien líquida acaban saliéndose del pañal hacia arriba manchando toda la espalda del bebé. Esto pasa sobre todo cuando los bebés ya se mantienen sentados y hacen sus cacas en esta posición, pues además es cuando empiezan a moverse más.

Respecto a  las cintas de pegar en la cintura he de decir que las que más nos gustan son las que son más cortas, como Dodot y Aldi, porque nuestra niña es más bien delgadita y las que son tan largas se le montan delante. Además con Deliplus tuvimos un problema con un paquete entero en que las cintas adhesivas venían tan pegadas que al abrirlas para poner el pañal este se rompía. Pero solo ha sido un lote, así que eso no influirá para que sigamos comprándolos. La absorción de pis es mucho mayor en el de Dodot como muchos saben, pero respecto a la caca, es lo mismo en todos... Lo importante es que no se salga la caca por los bordes de las piernas o por la cintura, pues en cuanto un bebé de más de 6 meses se hace caca te enteras al momento (huele mal, el bebé hace más esfuerzo y va con ruido...) y por lo tanto hay que cambiarlo inmediatamente.

Talla 3 vs. peso del bebé

Dodot (paquete azul): 5 - 10 kg
Angelito (Aldi): 4 - 9 kg
Deliplus (Mercadona): 4 - 10 kg
Moltex Premium: 4 - 10kg

Teniendo en cuenta que mi hija pesa ahora 8kg y mide 74cm y va a pasar ya a la talla 4, me atrevo a decir que Dodot talla pequeño y posiblemente se puedan usar antes de los 5 kg y veo difícil que un bebé de 10kg los pueda usar. Los de Aldi están bastante bien tallados, pero si los usa un bebé de 9kg este ha de ser regordete y no muy largo. Los de Deliplus están bastante bien tallados, pues para un bebé largo pueden valer, y en ese caso puede pesar fácilmente los 10kg, pero los Moltex no creo que le valgan a un bebé de 4kg como dicen, ni de broma, pues son enormes, a no ser que se tratara de un bebé muy gordo.

Pero como hay bebés de todo tipo de percentiles tanto de peso como de estatura, está bien que haya gran diversidad de pañales de todos los tamaños y formas.

CONCLUSIONES

De peor a mejor, según calidad/precio y nuestros gustos:

Carrefour Baby: Baratos pero malos.
No volveremos a usarlos porque no nos ha gustado el material (demasiado plasticoso y acartonado) ni tampoco el que tenga una zona de absorción tan pequeña por la zona del culete.
0.12 - 0.14€/ud (enero 2018)

Moltex Premium: Caros y regurales.
Son enormes. Casi me atrevería a decir que una talla 3 corresponde a una 4 de Dodot, así que la peque comienza a usarlos ahora. No están mal de absorción para el día a día cuando hay que hacer cambios frecuentes de pañal pero me parecen incómodos a la hora de ajustarlos a un bebé de percentil bajo porque son demasiado anchos. El tacto es mucho mejor que los de Carrefour, pero tampoco tienen una zona de absorción amplia y termina muy pronto en la zona del culete. Cuando los terminemos no volveremos a comprar más, pues encima tampoco son de los más baratos y por el precio que tienen preferimos Dodot.
0.18 - 0.20€/ud (enero 2018)

Angelito (Aldi): Baratos y aceptables.
Son muy pequeños así que solo los recomendaría cuando se vaya a hacer cambio de talla. Por ejemplo nuestra hija pasará ahora a una talla 4 y es posible que algunas marcas le queden bastante holgadas, así que es buena opción pasar primero a la talla 4 de Aldi que seguro que es más ajustadita. Están bien de absorción para pis cuando hay que hacer varios cambios de pañal en el día, pero son muy bajos de cintura y la caca se puede salir fácilmente por delante o por detrás.
0.12€/ud (enero 2018)

Deliplus (Mercadona): Baratos y buenos.
Son los de marca blanca que más nos han gustado hasta ahora. Absorben bien y sobre todo retienen muy bien tanto pis como caca evitando que se salga del pañal y manche la ropita del bebé. La pega? que posiblemente sean los más caros que hay de marca blanca. Pero seguiremos comprándolos.
0.13 - 0.14€/ud (enero 2018)

Dodot etapas (paquete azul): Caros pero muy buenos.
Sin duda son nuestros preferidos. Son los que usa la pequeña cada noche y cuando viaja en coche por su buena absorción, tacto, comodidad (no cuelgan y mantienen el culito seco mucho tiempo). La pega es su precio, por eso usamos otros de marca blanca en el resto de ocasiones. Estamos pensando en probar los Activity ya que la niña ya camina y se mueve mucho, pero son más caros que los del paquete azul... Ya veremos.
0.20-0.22€/ud (enero 2018)


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