viernes, 17 de mayo de 2019

MES 4: Analizando los resultados del triple screening y sus "errores"

Semana 14 (segundo embarazo)


Llegamos a una de las semanas más deseadas del embarazo, la semana 14, que es la primera semana del cuarto mes y por ende la primera también del tan esperado segundo trimestre.

Resultados del triple screening y sus "errores"

Si hubiera obtenido estos resultados antes de la analítica del VeriRef estoy segura que me habría asustado mucho, porque como era de esperar, aunque no sea aconsejable los comparé con los del anterior embarazo. Las grandes diferencias no solo están en los resultados finales para el riesgo de trisomías, sino que ya partía de una gran diferencia en la medida de la papp-a, beta-hcg, traslucencia nucal y de la edad.

Primer embarazo:
Edad de la madre en el parto: 39 años + 1 mes

Riesgo S. Down: bajo (1/2109)
Riesgo S. Edwards: bajo (1/100 000)

Segundo embarazo:
Edad de la madre en el parto: 41años + 10 meses

Riesgo S. Down: bajo (1/425) mucho menos que hace 3 años
Riesgo S. Edwards: bajo (1/9748) muchísimo menor que hace 3 años

Los datos que tuvieron en cuenta para el tripple screening fueron los siguientes (marco en rosa los "errores" que se cometen en este tipo de análisis a mi parecer):

Edad gestacional de la ecografía: 12 semanas + 6 días (realmente estaba de 12 semanas + 1 día, o sea de 5 días menos, pero han utilizado la edad gestacional que les da el feto según su tamaño, imagino que es porque lo que interesa es la proporción de la medida de la TN respecto al tamaño del bebé)
TN: 1.60mm (0.97MoM)

Edad gestacional de la extracción de sangre: 11 semanas +1 día (realmente estaba de 10 semanas + 3 días, o sea que el feto era realmente 5 días más pequeño, pero usaron la edad gestacional corregida según el tamaño del feto en la ecografía, o sea que supusieron que el día de la extracción el feto era 5 días mayor de loq ue en realidad era)
papp-a: 661.4mU/L (0.38MoM) 
beta-hcg: 48.3U/L (0.73MoM)
                                                   
Por otro lado la proteína papp-a es la que ha dado un valor menor del límite para S. Down, analizada individualmente. Se sabe que valores menores de 0.4MoM están relacionados con un bajo tamaño gestacional del feto, ya que es una proteína que interactua con los valores de crecimiento insulínico y está relacionada con la función placentaria. A mí en ningún momento me han dicho que tuvieran que hacerme un estudio a parte para coprobar el crecimiento correcto del feto y su estado como sí que se hace cuando sale una TN de más de 2mm, caso en el cual se recomienda la amniocentesis. Pero es que tampoco tiene mucho sentido pensar que ese nivel de proteína hace que mi feto no crezca ya que precisamente el feto es grande para su edad gestacional, que era en realidad de 10 semanas y 1 día cuando me sacaron la sangre. Es decir, cuando me extrajeron la sangre para la analítica el feto tenía una edad de 10s+1d, y probablemente un nivel de proteina papp-a de 661.4mU/L habría dado un MoM igual o mayor de 0.4.

Para quien quiera saber más sobre la proteína papp-a les recomiendo leer el estudio "Asociación de nivel bajo de PAPP-A en primer trimestre con resultados obstétricos adversos" donde sacan en conclusión que un nivel de PAPP-A bajo se asocia con aumentos significativos de prematuridad, diabetes gestacional, restricción del crecimiento e hipertensión gestacional. Pero ojo, nada de sacar conclusiones sobre los valores que salgan en vuestras analíticas ya que, como habeis visto en mi caso, todo es relativo y al final lo que importa es la combinación de los 4 factores mencionados: papp-a, beta-hcg, traslucencia nucal y edad en el parto.

Que el riesgo de S. Down sea bajo (1/2109) del primer embarazo frente al también bajo pero de (1/425) del segundo, me daba miedo, así como los resultados con el S. de Edwards, bajos en ambos casos pero de (1/100 000) en el primero y de tan solo (1/9748) en el segundo. Pero sé que a partir de la edad de 40 años el riesgo de trisomía aumenta notablemente. Por ejemplo en S. Down, se habla de una probabilidad de 1/356 a los 35 años, que pasa a ser de 1/97 a los 40 y de 1/23 a los 45, lo cual no es un aumento progresivo sino acelerado a medida que envejecemos (información sacada de la página de Natalben)

Otro libro que habla de tener un hermanito

Esta semana le hemos dado a nuestra hija el otro cuento que teníamos reservado para ella que habla de tener un hermanito. Este le ha gustado mucho más que el anterior, ya que es de la colección de Lulú, de la cual ya tiene unos cuantos más. Vamos, que es un personaje que conoce bien y le gusta, así que el que sea ella la que cuente cómo engorda su mamá, se queda al cuidado de la abuela un par de días y cuando regresan los padres vienen con un bebé le hace mucha ilusión y lo está interiorizando mejor. Cada noche va corriendo a por el nuevo cuento para que se lo leamos y expliquemos comparándolo con su mamá. ESe titula "Lulú tiene un hermanito" y además a nosotros nos viene al pelo que la mayor sea una niña y el hermanito un niño, porque es tal cual va a suceder en esta familia.

 



Se la ve tan contenta con el embarazo que de hecho cada día le da besitos a mi barriga y le sigue diciendo alguna que otra vez "te quiero bebé". Ojalá siga por este camino y no se vaya todo al garete cuando le conozca de verdad y le sienta llorar, jajaja.





Síntomas:

Sigo con dolor de pechos pero la barriga no crece demasiado. Creo que le ha sido fácil aumentar de tamaño al principio porque hacía tan solo 2 años que había albergado a otro bebé, pero que ahora ya ira más poco a poco.

14 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 53.5kg





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jueves, 16 de mayo de 2019

Mes 3: Dentista sin anestesia. Ecografía de las 12 semanas.

Semana 13 (segundo embarazo)


Dentista

Me cambian la cita del ginecólogo a la tarde así que tengo que ir primero al dentista sin haber podido preguntarle a mi ginecólogo qué me pueden hacer y qué no. Pero me he informado a través de páginas oficiales de ginecología y obstetricia como de odontología y pienso en ser muy clara con el dentista.

Al llegar al dentista  le soy muy sincera: no quiero usar ningún producto anestésico que pueda dañar al feto y por supuesto no dejaré hacerme una radiografía si no es estrictamente necesario y con la protección adecuada de peto de plomo en barriga y cuello. La verdad es que he tenido que dialogar bastante con él, porque no debe ponerme anestesia con algún derivado de la epinefrina, y veo que está al corriente, pues a las personas afectadas del corazón tampoco se les puede poner por tratarse de un vasoconstrictor. Él me explica que lo que hacen estos derivados es ayudar a que el anestésico dure más tiempo y tenga mayor efecto, pero que si es necesaria la anestesia puede usar una sin ese aditivo, aunque sería más suave. De todas formas le digo que apunte cualquier cosa que vaya a usar para comentarlo después al ginecólogo, y es entonces cuando me dice que puede arreglarme la muela sin usar nada, más despacio, con mucho más cuidado, pero que es posible y así hacerlo con riesgo cero para el feto.

Al final consiguió limpiarme bien la muela rota y reconstruirla sin usar nada de anestesia pero me da la mala noticia de que se está deshaciendo por dentro y no por una caries, sino porque mi propia muela no se arregla bien a sí misma. Las células madres se atrofian o algo así y la dentina se va ablandando como la mantequilla. Si llega a la raíz tendría un problema serio, posiblemente una infección y habrá que desvitalizarla. Todo viene acentuado porque tengo bruxismo, así que seguro que va a más. Solo esperamos que aguante los meses de embarazo y pueda arreglarla dentro de unos meses.

Tengo miedo de lo que me pueda pasar en la boca durante este tiempo, pues es bien conocido lo delicada que es en una embarazada y que el riesgo de infección no es tan simple como en el resto de las personas, pues podría pasar al feto.

Ginecólogo (12 semanas +1)

Esta vez pude ir con mi chico. Dejamos a la peque con su abuela para estar más tranquilos, aunque los nervios no nos los quitaba nadie. Además yo ya iba bastante triste por salir del dentista con malas noticias sobre mi salud dental.

Lo primero que hizo fue leer las analíticas que le llevé. Al ver en el Veriref que todo daba bien dijo que el triple screening lo corroboraría pero que él se fiaba mucho más de la analítica que ya le llevaba pues era sobre ADN fetal.  Vamos, que podíamos estar tranquilos.

En la analítica general del primer trimestre me miró en especial:

  • hematocritos 0.392L/L  (0.36-0.46)
  • hemoglobina 135 g/L (120-160)
  • plaquetas 295x10`9 (132 - 357)

y me dijo que esta muy bien, vamos, pero que muy bien.

Al pasarme al ecógrafo me comentó como en el anterior embarazo que era una gozada mirarme de forma abdominal porque como a penas tenía grasa en la barriga se veía todo clarísimo. Pero la primera impresión que tuve al ver al feto en la ecografía era que algo no andaba bien. Recordaba que en aquella ecografía mi hija hace casi tres años se movía como una loca, estirando y encogiendo las piernas, como si quisiera hacer una voltereta. Esta vez no era así, se veía un amasijo de manchas con algo que se movía en el medio. Pero menos mal que el ginecólogo tardó poco en decir que el feto estaba dormido de lado, y lo que se movía era el corazón que le latía perfectamente. Ufff, que susto! Así que lo que estaba gestando era un bebé perezoso que no se parecía a su hermana. Movió un poco el ecógrafo y se comenzó a mover pero muy suavemente intentando poner la mano delante de la cara.



La traslucencia nucal, que es otra de las medidas del triple screening salió de 1.6mm. Es una medida que está bien, porque está por debajo de 2mm (a partir de esa medida comienza a haber un riesgo de S. Down), pero era bastante mayor que la que obtuvo su hermana que fue de tan solo 1.2mm.

Confirmó también con el ecógrafo que el sexo era masculino y midió al feto. Ciertamente se tomó más tiempo en mirarle miembro por miembro que cuando íbamos en el embarazo anterior, que no nos daba tiempo a ver nada.  Hasta comentó que se le veían bien los riñones, y que era grandecito, pues le daba una medida correspondiente a 13 semanas +6 días, es decir, 5 días mayor de lo que era en realidad. Pero las imágenes que nos ha dado para llevarnos son una mierda, perdón por la definición, pero no se aprecia el cuerpo entero de nuestro futuro bebé ni se adivina dónde está cada cosa.

Nuestra hija de dos años está ilusionada

La peque empieza a aceptar y a reconocer lo que está pasando. A veces me coge la barriga y dice "creciendo creciendo bebé barriga mamá" y me da besos en el abdomen, y eso que nadie le ha dicho en ningún momento que lo haga y el padre tampoco lo ha hecho nunca delante de ella, ya que como comenté en otro post, no le daremos más importancia de la que ella le dé.

Creemos que se ha vuelto más cariñosa desde que se ha ido mi familia. Han estado toda la semana aquí en casa atendiendo a la niña por encima de todo, así que ha sido siempre el centro de atención, y en lugar de reclamarnos que sigamos con ella igual parece que se ha liberado de ese peso y responsabilidad de estar con la familia todo el tiempo. Aunque tiene las rabietas típicas de los dos años, está muy mimosa y juguetona.

Síntomas:

Me duelen los pechos. Cuando la peque se apoya sobre mí me hace mucho daño.

Los pezones y la areola se han oscurecido y endurecido bastante.

Ya no  soy capaz de sacar ni una sola gota de leche de ninguno de los dos pechos cuando me ducho.

La barriga me abulta poco por la mañana, pero al llegar la noche se me nota que estoy embarazada.

Sigo orinando con frecuencia pero no tengo flatulencias.

El pelo me dura mucho tiempo limpio, pero noto también gran sequedad en la piel del abdomen.

Aguanto bastante con las uñas largas, y solo las corto cuando veo que empiezan a romperse.

13 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 53.4kg
Contorno pecho: 81cm
Contorno barriga (por el ombligo): 77cm
Contorno cadera: 94cm





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martes, 14 de mayo de 2019

Mes 3: Problemas con los dientes. Conocemos el sexo de nuestro bebé.

Semana 12 (segundo embarazo)


Problema con una muela

Empecé la semana fatal, rompiendo una muela comiendo maíces tostados, mi antojo de este embarazo. Noté un "crack" y con la lengua soy capaz de sentir una fisura. Tengo miedo porque se me haya roto mucho, ya que normalmente no tengo caries, pero si me sale alguna suele ser por infiltración, es decir, la caries se va comiendo el diente por dentro hasta que un día rompe y hay que reconstruirlo entero. Hasta dentro de una semana no tengo dentista, así que me toca comer solo por el otro lado. De todas formas el miedo me mata porque estando embarazada no sé lo que podrá hacerme, pues aún estoy en el primer trimestre y no es recomendable ni las radiografías ni la anestesia.

Tendré que comer muchas cosas blanditas, como purés y pescados durante estos días, pues veo que comiendo carne usando tan solo un lado de la boca acabo muy cansada.

"Al fin" me duelen los pechos

Ahora sí que sí, me duelen un montón los pechos por el embarazo, aunque cómo no, me he estado comiendo un poco la cabeza con el tema de las microcalcificaciones. Para cuando nazca este bebé hará 3 años que me hice la última mamografía así que quiero poder realizarme una antes de esperar a terminar con la lactancia, porque si no pasará demasiado tiempo, más 5 años si doy el pecho durante 24 meses. No tengo ninguna esperanza de conseguir que mi ginecólogo me dé cita para mirarme bien el pecho mientras estoy con lactancia materna, y aunque está demostrado que vaciando bien el pecho se puede estudiar la mama perfectamente, creo que no todos los radiólogos se atreven ni se ven preparados, así que igual he de consultar de nuevo con la Dexeus y ponerme seria para que me cojan y me hagan un estudio mamográfico cuando ya haya nacido mi bebé y esté la lactancia bien establecida (ya que los dos primeros meses es imposible que el bebé vacíe un pecho y el sacaleches menos aún).

Vamos, que en cuanto note que mi bebé come bien y es capaz de vaciarme el pecho intentaré hacerme la revisión y control de las microcalcificaciones del pecho izquierdo y revisar el estado del derecho.

Resultados de Veriref (analítica no invasiva)

En cuanto he visto el mensaje en mi móvil de que ya tenía listos los resultados de análisis de trisomías en ADN fetal hemos ido corriendo a por ellos. Al abrir la carpeta lo primero que buscaba era un % o un margen de probabilidad que indicara el resultado para cada cromosoma analizado, pero no lo encontré. Al final me di cuenta de que los resultados te los dan diciendo si se detecta o no alteración cromosómica y en mi caso no se ha detectado en ninguno de los cromosomas estudiados.



Luego aparece una tabla con la sensibilidad y capacidad de acierto para cada tipo de estudio, que en general es del 99.9%, muy alto, pero no se nos olvide que no es del todo fiable al 100%, aunque si sale bien también el resultado del triple screening me parece que sería absurdo hacer una amniocentesis.

Después he buscado el sexo del bebé, pues es otra información que pueden obtener a partir del ADN fetal en sangre materna. Y aquí vino mi sorpresa: SEXO MASCULINO.


Vamos a tener un niño!!

Lo cierto es que no me lo esperaba para nada. Como ya tenernos una niña, pues no sé, supongo que me veía ya como mamá de niñas, jajaja, menuda tontería no? Pero lo más importante es  que vamos a tener un niño sano!!!

En cuanto le he enseñado la carpeta a mi chico se ha quedado como yo al ver el sexo de bebé, jajaja y es que aunque siempre ha dicho que le gustaría tener un segundo hijo niño, porque se sentiría identificado, ya que él tiene una hermana mayor, le pasaba lo que a mi, que se veía ya papá de niñas.

Sabía que con este embarazo tendría un reto importante, pero llegué a pensar que sería el criar a un niño con S. Down. No obstante el reto lo tengo igualmente pues siempre he dicho y me he comprometido a criar en igualdad a mis hijos, y al venir un niño en camino y tener ya una niña he de ponerme las pilas para cumplirlo en todos los sentidos. Para ello hemos empezado diciendo que dormirán en la misma habitación, porque el dormitorio es pequeño y solo será para dormir (para estudiar habrá otro cuarto). Cuando pase el tiempo, si nace algún conflicto de convivencia ya lo resolveremos. Diferencias que vamos a mantener entre ellos? Siempre que se dejen vestir por nosotros a la niña le pondremos algún que otro vestido y al niño no, y a la niña la llevaremos con el pelo largo y al niño no. A partir de ahí, yo creo que nada hay que diferenciar a parte de las características que veamos en sus personalidades.

Le contamos a nuestra hija que va a tener un hermano

Pues como todo parece ir bien, le contamos a nuestra hija ya uno de los cuentos que teníamos reservados para este momento, para comunicarle que mamá lleva un bebé en la barriga y que es su hermano. La noticia no es que yo vaya a tener un bebé sino que todos lo vamos a tener aunque esté dentro de mamá todavía.


 

Le enseñamos mi abdomen, y le dijimos que se estaba poniendo cada vez más grande porque estaba creciendo un bebé dentro. Nos atrevimos a preguntarle si le apetecía tener un hermano, y menos mal que ella dijo que sí, porque sé que es una pregunta que no se debe hacer, o al menos no sin saber más o menos los gusto de tu hijo, pero la vimos tan ilusionada al saber que había un bebé dentro de mi que no dudé en esperar una buena respuesta por su parte.

Ella sabe perfectamente que cuando era bebé estaba dentro de la barriga de mamá escondida y un día salió de allí, y que no hizo falta llamar a la cigüeña para que la trajera. Pero hasta dentro de 3 días no se lo contaremos a la familia de mi chico y hasta dentro de 4 a la mía, así que no le daremos más información de momento a nuestra pequeña para que no lo cuente, pues siempre le gusta comentar las novedades a las abuelas, jajaja. Además, como dice mi chico, iremos poco a poco y no le daremos más importancia que el que ella le de. Y a los demás les diremos que no la bombardeen con el tema de "hermana mayor" para que no se agobie, no nos olvidemos que aún tiene solo 2 años.

Al fin se lo contamos a la familia

Usamos la misma forma de contarlo a ambas familias, a la de mi chico y a la mía, que fue poniéndole a nuestra hija una camiseta en la que se leía "hermana mayor" y que ella dijera "sorpresa".

En el caso de la familia de mi chico primero vimos a su madre, que aunque ya sabía que estábamos esperando un bebé, de hecho era la única persona que lo sabía, no sabía aún el sexo, y se ha alegrado muchísimo, pero más pensando en su marido, el padre de mi chico, pues si viene un niño en camino será el cuarto nieto, segundo varón pero primero que lleve su apellido en primer lugar. A mi esas cosas no me importan, supongo que por ser mujer me he acostumbrado a quitarle importancia, y además me parece una tontería, pero creíamos que al abuelo paterno le gustaría. Pues no, al final  nos hemos quedado todos chafados, porque como se lo ha dicho mi suegra nada más que lo ha visto entrar por casa, al pobre hombre no le ha dado tiempo a reaccionar y a día de hoy no sabemos si se ha enterado bien de que va a ser abuelo por cuarta vez, jajaja. Vamos, que se ha quedado un poco como ni fú ni fá, como hizo mi cuñada cuando le dijimos que estaba embarazada por primera vez. Lo cierto es que me ha dado mucha pena por mi chico, porque sé que le hacía mucha ilusión darle un nieto varón, pero bueno... El resto de la familia sí que se ha alegrado un montón.

En cambio, al decírselo a mi familia ha sido todo una sorpresa, pues no me esperaba tan buena reacción. La cuestión es que cuando ha aparecido nuestra hija con la camiseta se han echado a reír con ella y a aplaudir pero sin darse cuenta bien del mensaje. Al cabo de un rato vemos cómo mi hermana se calla y abre la boca sorprendida para mirarme y empieza a llamar a mi madre "que no, mamá, que nos quieren decir otra cosa" y entonces pillaron el mensaje y les enseñé la bariguita. Y no me pusieron ningún pero!! Se alegran mucho y mi hermana más aún porque sea niño pues le gustan más que las niñas. Creo que en parte ha funcionado lo de decírselo en persona y hemos hecho bien en esperar a que vinieran a vernos, porque es mucho más emocionante y la alegría se contagia mejor entre abrazos y besos.

Síntomas:


Comienzo a sentir al bebé. Sé que es pronto, tal vez demasiado, pero comienzo a sentir algunas burbujas en el abdomen, donde tengo el útero. Son muy sutiles, nada que ver con sentir al bebé dando patadas, por supuesto, pero cada noche me tomo mi tiempo para poner la mano y concentrarme en lo que siento y dónde. Vuelvo a tener bien la barriga, pues comienzo a ir de nuevo bien al baño.

Ya no tengo calenturas, al fin se han ido todas!

12 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 52.4kg




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domingo, 21 de abril de 2019

Mes 3: Analítica del primer trimestre. Cansancio y somnolencia

Semana 11 (segundo embarazo)

Primera analítica de sangre y orina

Ya me he realizado la primera analítica del embarazo, la del primer trimestre. He madrugado mucho pero ha merecido la pena, pues he sido la primera en pasar y no me ha dolido nada el pinchazo. Luego me he ido a desayunar con mi chico, solos, de parejita, y lo hemos disfrutado mucho. Eso sí, la analítica no ha salido nada barata, pues el VeriRef cuesta 400€! Esperamos que sea una buena inversión, es decir, que sean capaces de detectar bastante ADN fetal y analizarlo con garantías, pues si no tendría que volver a sacarme sangre. Pero lo que deseamos sobre todo es que los resultados sean buenos, pero tendremos que esperar al menos una semana.



La familia

Hemos digitalizado un vídeo de VHS de cuando yo era niña y me he emocionado al poder verlo en casa. Me he visto con tan solo 3 años jugando en el río con mi hermana y saltando de la mano de mi madre. Muy feliz. Pero me he entristecido mucho al ver esa parte en la que mi madre se relaciona con su familia, personas con las que ahora no se habla, gente que se ha portado muy mal con ella en estos últimos años, y he pensado que las familias felices se pueden romper algún día.

Quiero quedarme con lo bueno, disfrutar de las imágenes en las que salimos mi madre, mi padre, mi hermana y yo. Parándome a pensar un poco he podido rescatar de mis recuerdos esa sensación de felicidad y plenitud en familia. Aquello que vivíamos cuando éramos niños y todos nos llevábamos bien, que la familia era muy importante y muchas veces el bastón en el que apoyarse, la mano a la que aferrarse y el cariño hecho personas. Eso es lo que quiero para mi hijos, para la familia que he formado con mi chico. Quiero poder trasmitirles esa sensación de tranquilidad y paz cuando estás en familia. Que seamos una familia que se quiere y que se lo demuestra uno a otro continuamente.

Síntomas:

11 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 52.5kg



Siento algo de presión en los pechos y el vientre abultado, pero ya no me pica la piel de la barriga, así que me echo crema solo de vez en cuando. Eso sí, tengo a mano mi nueva lata de nivea por si acaso, que es la que mejor va cuando hay un ataque de picor.



Me faltan las fuerzas

Vivo cansada. He leído en el diario de mi otro embarazo que en esta época dormía unas 10 horas de noche y luego un par de horas más de siesta. Pero claro, criando yo misma a mi propia hija eso se hace imposible. Nunca consigo dormir más de 4 horas seguidas pues hago unas 8 horas de noche pero con uno o dos despertares para ir a orinar o cuando se levanta mi chico para ir a trabajar. Y en la siesta no consigo estar más de 30 minutos con E. pues ella se duerme agarrada a mi y me deja en muy mala postura para estar cómoda, así que cuando me muevo ya no puedo volver a dormirme. Por eso cuando salgo a la calle parece que voy arrastrando los pies de cansancio.

No tengo ni ganas ni energía para cocinar o limpiar, pero lo hago, aunque acabo discutiendo con mi chico porque para ayudarme he de andar diciéndole lo que ha de hacer en casa. Ojalá mirara a su alrededor y se diera cuenta solo de cuándo hay que poner una lavadora, fregar los baños o limpiar el suelo. De hecho, he de pensar qué vamos a comer incluso cuando va a cocinar él, y esto, en mi estado mental de desfallecimiento continuo, se convierte en una tortura.

Además me preocupa nuestra hija. Tiene un comportamiento difícil de similar, que aunque dicen que es típico de los dos años, a veces nos asusta. Saca su genio, a veces se vuelve egoísta y también quejica y no sabemos cómo se tomará la noticia de que va a tener un hermano o hermana, o más bien que va a haber otro bebé en casa a parte de ella, y es que día a día nos repite que es un bebé. Pero eso no nos importa, pues al igual que ella tiene dos muñecas de diferente tamaño que llamamos "bebé grande" y "bebé petit", así los llamaríamos a ambos hermanos y listo!

Ha habido un día que se estaba dedicando a arrastrar el cojín de lactancia por el suelo, y aunque ahora no pasa nada, pues no le doy uso y se lava, cuando nazca el bebé será mejor que lo evitemos, así que le he enseñado para qué sirve ese cojín alargado y tan especial, y lo ha entendido a la primera. Tanto que ha pedido que la sentase con él y le fuera pasando muñecos para darles de comer "teta". Creo que no ha dejado a ninguno con las ganas.



Lo que sí que estoy haciendo con ella a propósito es enseñarle vídeos de niños y niñas que son hermanos y qué cosas hacen juntos. Incluso vídeos donde hay un bebé y otros hermanos de su edad. Ella lo va entendiendo y le gusta. a veces me pide "vídeo hermanos bebe" y entonces busco a Verdeliss y su recién nacida hija Miren con sus hermanos. A ver qué tal se nos da la semana que viene cuando se lo contemos. Tengo entre ganas y miedo, pero ante todo ha de prevalecer el sentimiento de familia que tenemos ahora, que somos tres de momento y el quipo aumentará. Seremos más y más fuertes!



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martes, 9 de abril de 2019

MES 3: Mejorando del catarro y engordando

Semana 10 (segundo embarazo)

Comienzo la semana molesta de la barriga, como la semana anterior, o tengo hambre y me duele si no como, o me molesta al haber comido demasiado. Intento que sea la fruta mi recurso de entrehoras para sentirme saciada y no llegar a ese punto de comer cualquier cosa que pille. Pero he de añadir que me repugna un poco la comida que no he probado anteriormente, como que no me apetece probarla, y eso que a mi normalmente me encantan los sabores y texturas nuevas. Supongo que sea un método de defensa ante el embarazo y tienda a comer solo aquello que sé que es seguro.

También me he dado cuenta que comienzo a engordar, cosa que no noté en el otro embarazo hasta alcanzar el cuarto mes. No solo he aumentado de contorno sino que la báscula marca unos 2kg más que hace 2 meses. Sigue estando dentro del intervalo de mi peso, porque 2kg arriba 2kg abajo no son nada, pero sé que estos kilitos irán en aumento progresivamente y antes de lo que imaginaba.

Sigo con algo de tos y mocos pero no con tanta congestión nasal. Espero que signifique que no voy a tener rinitis gestacional el resto del embarazo, y que solo ha sido algo puntual de unas semanas. En cambio el labio sigue igual, lleno de calenturas. Pero en general empiezo a sentirme algo mejor.

Esta semana tenemos reunión familiar, con los parientes de mi chico. Es el día que en un principio habíamos pensado para anunciarles el embarazo, pero aún no estoy recuperada, me siento cansada, y la niña no ha podido comenzar tampoco una rutina como la que teníamos antes de que la ingresaran en el hospital. Así que no diremos nada. Tengo la analítica la semana que viene, queda ya poco tiempo, pero claro, hasta más adelante no tendré los resultados del Veriref, y eso me mantiene un poco en alerta y me quita las ganas de hablar sobre el embarazo. Lo cierto que el que se me note la barriga no me preocupa, me pongo algo suelto de color negro y listo. Aún puedo hacer que mi barriga aparezca o desaparezca según lo que haya comido. Si estoy llena y me relajo mucho puedo sacar mucho la barriga, tanto como para simular que estoy casi de 5 meses, jajaja así que lo mejor será que no cene demasiado esa noche.



En estas dos fotos se puede comprobar cual es mi barriga realmente (la de la izquierda) y cómo puede ponerse si como mucho y me relajo totalmente (la de la derecha).

A E. le hemos comprado un par de libros que hablan de que mamá se quede embarazada y se le hinche la barriga cada vez más, y de tener un hermano. Pensamos usarlos cuando vayamos a contárselo. Ella es la mayor interesada en esto y tenemos que hacerlo bien. Es por eso que esperamos alcanzar pronto una rutina en la que los tres estemos agusto para hablar de ello con tranquilidad y alegría. Además sabemos que en cuanto lo entienda de verdad lo contará a todo el que pille, jajaja, no lo puede evitar! Queremos pensar que las analíticas saldrán bien y tendremos los resultados para la semana 12 como muy tarde, con un poco de suerte antes de que venga mi familia a vernos, y antes de la próxima ecografía, y esa es la confianza que siento que necesito para hablar de mi embarazo con los demás.

Síntomas:

10 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 52.6kg


Comienzo a ir mucho mejor de vientre. Cada día me como una naranja o una buena porción de piña, y creo que eso me está ayudando mucho.

Comienzo a sentir algo de presión en el pecho y las mamas se están empezando a redondear. Vamos, que lo que normalmente se siente a partir de la semana 5 del primer embarazo yo estoy comenzando a notarlo en la semana 10, pero ya me dijo el ginecólogo que era por tratarse del segundo embarazo y haber estado lactando hasta hace poco.

Estrías: fue una falsa alarma. Al final con 3 días de hidratación intensiva fue suficiente para que se me quitara  aquellas rojeces y me dejara de picar tanto la barriga como el pecho.

Me preocupa la opinión de mi madre

A veces pienso en mi madre, en lo que pensará ella de que hayamos tardado "tanto" en contarle que yo estoy embarazada, pues cuando se lo digamos estaré de casi los 3 meses cumplidos!

Por una parte imagino que no le importará, pero solo porque sabrá que no solo se lo ocultamos a ella, sino a todos los demás también. Pero por otro lado le escocerá un poco, seguro, porque le parecerá que "debería" haber confiado en ella desde el principio para contarlo todo.

La principal razón que le daré es que el mes anterior ha sido muy complicado y no teníamos ganas de pensar en el embarazo. Nuestra hija ingresada, yo muy mala, la casa patas arriba.... fue un caos. Y le explicaremos que queríamos que lo supiera E. antes que nadie, aunque tampoco estoy segura de que esto lo entienda como nosotros, pues seguro que me dirá que ella podía haberlo sabido, que es mi madre y se preocupa por mí, y que si no queríamos que le dijera nada a la niña, que no lo habría hecho. ¿La realidad? Que yo la conozco muy bien, y sé que si se lo contamos antes que a nuestra hija, habría hecho comentarios, preguntas y andaría con indirectas cada vez que hablara por el ordenador conmigo, y teniendo en cuenta que mi hija siempre está delante.... Pues eso, que no es lo que queremos.

De momento me ve por casa con sudadera y no percibe que tengo la barriga algo más hinchada. A ver si conseguimos mantener el secreto hasta que venga a vernos dentro de 2 semanas y podamos comunicárselo en persona.




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domingo, 31 de marzo de 2019

MES 3: Muy acatarrada. Empiezan las estrías?

Semana 9 (segundo embarazo)

Muy acatarrada

Me he encontrado fatal toda la semana. La rinitis no me dejaba respirar y me ha ido bajando a la garganta, con mucha tos irritativa, y el médico, al estar embarazada, no me puede recetar nada, aunque me ha mirado bien los pulmones y por suerte no tendré bronquitis como el año pasado, así que en ese sentido estoy más tranquila. Pero he pasado la semana casi sin poder hablar por el dolor de garganta. Además, cuando quiero toser, porque noto que quiero echar algo, me cuesta tanto que al hacerlo se me irrita mucho más la garganta. Y el esfuerzo es tal que siempre acabo cogiéndome la barriga, pues a veces toso demasiado fuerte y me da algún tirón en los músculos del abdómen. Sé que no pasa nada, que el embrión no siente nada o casi nada aún ahí dentro, que está muy bien acolchadito. Lo único que hace que me sienta bien es tomarme una sopa bien calentita antes de cenar, pero claro, eso tiene una contra, que no puedo evitar levantarme al baño de madrugada a orinar.

Pero lo peor de todo es el dolor de oídos que tengo. No hay infección, el médico me ha dicho que es por el moco acumulado, pero me duelen mucho y me estallan de vez en cuando. Podría usar agua de mar para descongestionar la nariz, pero la verdad es que no me gusta nada, y me suele hacer más daño a los oídos, así que estoy toda hecha un cuadro.

Por otro lado tengo el labio hinchadísimo por culpa del herpes que me ha salido al estar mala. No quiero ponerme aciclovir, pues en la realidad no me ha llegado a salir ampolla, sino que tengo una costra reseca en el labio que tampoco me deja hablar demasiado bien y a veces ni comer, pues al abrir la boca me suele sangrar.


Y me siento cansada en general y encima voy algo estreñida por culpa de estar tantos días en el hospital cuidando de mi hija, casi sin moverme de allí. Esto hace que la barriga me haya aumentado considerablemente, y eso que estoy comiendo bastante naranja, pero es que también vuelvo a tener bastantes gases que me hinchan la tripa un montón. Acabo de empezar el tercer mes y ya me molesta la cintura del pantalón cuando me siento a comer, y todo es por lo mal que voy de vientre y la gran cantidad de líquido que estoy tomando todo el rato.

Empiezan las estrías?

He empezado a notar mucha sequedad en la piel. Supongo que la culpa es mía por no llevarme nada de crema ni aceite corporal al hospital para después de la ducha, así que he pasado casi una semana sin hidratarme, y me temo que eso me pase factura. He sacado la crema antiestrías, el bote entero que me sobró del otro embarazo, Repavar, y que pensé que hasta el segundo trimestre no tendría que usar, pero cuando me lo hecho me dura poco, y vuelvo a sentir en unos minutos que tengo reseca la piel de nuevo.


Y eso que bebo mucha agua, así que por ende debería tener la piel más hidratada, pero no. Si es que hasta he notado que se me pela la piel del pecho! Y no puedo parar de rascarme a los lados de la barriga. Cómo pica! Bueno, no he podido parar hasta que me he quitado la camiseta y me he empezado a ver unas marcas rojas como si fueran principio de estrías. Horror!! Me he dicho: "deja de rascarte ya mismo y toma medidas corriendo para que esto no vaya a más".


Ahora sí que sí he empezado a tomarme muy en serio lo de la sequedad de la piel y me he comprado una nivea nueva para este embarazo, así que al final voy todo el día pringada, a ver si aún llego a tiempo para que las estrías no se terminen de hacer! Pero si en el otro embarazo no tuve!! Qué mala suerte...

Las manos, de lavármelas tanto por la infección intestinal de la niña, y después usar contínuamente el desinfectante, se me están empezando a ajar, por eso cada vez que puedo, ahora que estoy en casa, me embadurno bien con crema, que ya en el otro embarazo lo fui dejando y llegaron a sangrarme los nudillos, y es que el exceso de higiene es tan malo como la falta de la misma.. Las uñas ya se me están empezando a estropear, pero intento llevarlas siempre cortas y limadas, para no tener la tentación de mordérmelas (que es lo último que me apetece hacer con el labio tan hinchado como lo llevo, pero con lo mala que me siento nunca se sabe si me dará un ataque de esos en que me las muerdo casi sin darme cuenta).

Síntomas:

9 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 51.9kg


Sigo con el pecho como siempre, pequeñito y flácido.

El pelo me dura "limpio" casi una semana entera. Supongo que es debido también a la sequedad de la piel, que estoy sufriendo en todo el cuerpo incluso en el cuero cabelludo, y por eso a penas se me engrasa o ensucia, ya que lo llevo siemrpe recogido.

Estreñimiento y gases como ya he comentado, con su respectivo abultamiento de barriga.


Más razones por las que aún no lo contamos a los familiares

Al principio pensamos en contarlo en la semana 8, después de confirmar que hubiera embrión y latido. Luego hablamos de la semana 10, para el cumpleaños de mi chico. Pero ahora no me apetece nada contarlo hasta la semana 12 por lo menos, hasta tener resultados de análisis y también la siguiente ecografía. Él está como yo, aunque a veces le apetecería decírselo ya a todo el mundo, pero como es cosa de los dos, hasta que ambos no estemos convencidos y con ganas de hacerlo, no lo diremos (y eso que su madre ya lo sabe desde la semana 8). Supongo que además al sentirme tan mal se me quitan las ganas de pensar en ello y no tengo cuerpo para celebrarlo, pero es que tampoco vamos a contárselo en estas circustancias a nuestra hija, o la pobre va a pensar que el embarazo es una enfermedad que le hace mal a mamá, y debería ser todo lo contrario.

Está claro que si abortara lo contaría a la familia, porque creo que yo sí que necesito el apoyo de los más cercanos, y ya vería cómo lo haría, pero de momento prefiero dejarlo así.

Sé que a mi madre le causará mucha impresión cuando se lo contemos, pues ya estaré terminando el tercer mes de embarazo, o sea, casi a punto de empezar el segundo trimestre!! pero como es cuando viene a vernos será en persona, y esperamos que eso haga que el momento sea más bonito al ver su reacción, que con mi hija E. no pudo ser así y fue por videoconferencia. Además al estar con ella cuando se lo digamos, no tendrá demasiado tiempo para pensar en todo lo negativo que puede pasarle por la cabeza, se lo contaremos como algo fantástico, y esperamos contagiarle de nuestra ilusión. No vamos a dejar que se tome un rato a solas demasiado largo para que se vaya al lado oscuro a elaborar preguntas para hacernos al siguiente día sobre todo lo malo que puede pasar, sobre todos los contras que pueden ocurrir, y todas esas dudas que pueda tener de cómo nos vamos a organizar (que es lo que menos me apetece escuchar de mi madre, y sé que hara que el embarazo se me haga eterno, aunque ojalá me equivoque....).

Con suerte a nuestra hija se lo podremos contar al final de la semana 12, justo antes de contárselo a los demás, cuando la barriguita de mamá haya crecido ya un poco y no sea solo por gases o estreñimiento. Ella me ve untarme el abdomen con crema todos los días, cosa que antes no hacía, pero es aún muy pequeña (solo 27 meses) como para percibir que está aumentando de tamaño, de hecho casi no se nota mucho como se aprecia en las fotos anteriores.


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sábado, 23 de marzo de 2019

Mes 2: Primera visita ginecológica con sensación agridulce. Rinitis

Semana 8 (segundo embarazo)

Esta semana estuve varios días sin escribir porque nuestra hija de 2 años se contagió de rotavirus y estuvo ingresada en el hospital durante 5 días, más los días anteriores de efermedad en casa y los posteriores de recuperación. Lo más importante que ha pasado en la semana 8 de embarazo ha sido la primera visita oficial al ginecólogo, y digo "oficial" porque tuve que ir en la semana 6 por un pólipo que se salía de la vagina (MES 2: De nuevo al ginecólogo de urgencia. Regresa el apetito) pero la visita de esta vez es ya por el embarazo.

PRIMERA VISITA GINECOLÓGICA DEL EMBARAZO

Mi chico y yo habíamos reservado este día para nosotros. Iba a ser la primera vez que nuestra hija fuera a dormir a casa de su abuela. Lo habíamos decidido así para tener una noche especial entre nosotros, a solas, que no teníamos desde hace más de 2 años, por si al día siguiente, en la visita al ginecólogo, nos daban una mala noticia. Necesitábamos mimarnos y estar juntitos hablando de los "y si..." que nos podríamos encontrar, para estar preparados.

Pero no pudo ser. A nuestra hija la ingresaron en el hospital dos días antes y a la cita con el ginecólogo tuve que ir yo sola.  Era tan grande la preocupación que tenía por nuestra hija que me di cuenta que durante el trayecto de 10 minutos que hay entre el hospital y mi ginecólogo no era capaz de pensar en nada. No tenía ilusión ni tampoco preocupación por lo que me podía encontrar allí. No había miedo ni nervios en mi cuerpo. Iba sola, y sabía que nadie podría consolarme si algo salía mal, ni tampoco iba a tener con quién celebrarlo a la salida si todo iba bien. Pero estaba preparada para cualquier cosa, aunque solo esperaba 2 noticias: que hubiera embrión y que hubiera latido, así tendría aún 7 meses por delante para poder festejar el embarazo. Mi corazón estaba en el hospital con mi hija de tan solo 26 meses enganchada a un suero y sin poder comer.

En el ginecólogo me preguntaron lo normal:
  • confirmar último día de regla (20 de enero)
  • peso: 50.5kg
  • hábitos alimenticios (por si solía comer carne cruda, que es que sí, pero evidentemente desde que sé que estoy embarazada, no, por miedo a la toxoplasmosis)
  • síntomas o malestar: ninguno a destacar, como parece ser habitual en mí.
Ecografía

Inmediatamente me puso al ecógrafo vaginal y allí estaba, un pequeño embrión, que era más como una alubia gordita que otra cosa. Medía 1.47cm, lo que correspondía con la ovulación en el fin de semana que me dio el TO positivo (un día después de lo que yo suponía, y un día antes respecto al día de última regla que yo dije al ginecólogo, con lo cual, a partir de ahora, contaré las semanas como él, para no tener que llevar dos cuentas, y punto, pues solo habrá un día de "error"). 

Había un pequeño embrión, pero latía con fuerza!


Era una alegría enorme, pero mi chico no estaba conmigo, así que la sensación fue totalmente agridulce, como un bonito sueño que pasa rápido y pronto se olvida, y es que todo fue muy rápido. Mi ginecólogo se caracteriza por ser veloz y breve en las ecografías, y sabía que este era nuestro segundo embarazo, así que tampoco se detuvo en enseñarme a mi futuro bebé, pues encima, estaba yo sola.

Así fue nuestra primera visita al ginecólogo en mi primer embarazo: Mes 3: Primera cita ginecológica y ecografía

Volantes para las analíticas

Me dieron 3 volantes para analíticas. Dos de ellos son para hacer a la vez entre la semana 9 y la 12 de embarazo, porque se tratan de la analítica general del primer trimestre y la del cribado para trisomías. El tercer volante es el que en principio he de hacerme a parte y en la semana que me digan los del laboratorio porque es para detectar trisomías también pero con más precisión, con más exactitud a afinar en la detección de cromosomas alterados en el feto y así recomendar o no una amniocentesis. Como yo ya tengo 41 años, de ahí mi petición para hacérmelo, y la aceptación por parte de mi ginecólogo en prepararme un volante para ello.
Las tres analíticas son concretamente:
  • Analítica general del primer trimestre: hemograma, test coomb indirecto, plaquetas, hemoglobina glicosilada, vitamina D, toxoplasmosis IqG, toxoplasmosis IqM, TSH, Rubeola IqG, rubeola IqM, Lues, antígeno australia, hepatitis C, HIV y Sedimento en orina.
  • Cribado bioquímico de riesgo de trisomías: determinación en sangre de las hormonas PAPPA y FBHCG (que junto con la medida de traslucencia nucal y la edad de la madre les dará un % de riesgo para las trisomías 13, 18 y 21, o lo que llaman triple screening).
  • Cribado no invasivo prenatal en sangre materna: miran y estudian el ADN fetal.
El tercer cribado se puede hacer a partir de la semana 10 cumplida y es de pago. Nosotros lo haremos con VeriRef que lo que hace es un test de laboratorio para analizar, a partir del ADN fetal que se encuentre en la sangre materna, el riesgo de existencia de aneuploidías en los cromosomas 13, 18, 21, X e Y del feto (por ende nos podrán decir el sexo del bebé muy pronto, pero eso nos importa mucho menos, por no decir nada en absoluto). La sensibilidad para este test es de más del 98% y la especificidad de más del 99,9%, es decir, superior al triple screeing habitual que se hace a partir de hormonas de la madre, pues para el VeriRef  se usa directamente material genético del feto.

En todo caso, si saliera una alta probabilidad de alguna trisomía me realizaría una amniocentesis, que al fin y al cabo es la única prueba que puede determinar al 100% la presencia de dicha alteración cromosómica  en el feto. No es que nos preocupe demasiado el hecho de que aparezca una alta probabilidad de tener un bebé con Síndrome de Down (cromosoma 21) sino con el Síndrome de Edwards (cromosoma 18)  con una alta tasa mortalidad postnatal, o el síndrome de Patau (cromosoma 13) cuyos bebés no suelen superar los primeros días o semanas de vida.


RINITIS

Bien es conocida la alta probabilidad de rinitis en el embarazo, y aunque no se llegue a tener rinitis, yo creo que toda mujer embarazada pasa alguna época en la que siente las fosas nasales muy secas y con congestión, algo así parecido a una alergia. Pues bien, no es que la rinitis que he cogido yo sea gestacional sino hospitalaria, por estar todo el día metida en la habitación del hospital con mi hija, en donde a penas hay algo de humedad pero como soy propensa, pues lo he cogido con ganas. Tengo las fosas nasales tan imflamadas que no puedo ni moquear. Siento congestionada la zona y solo puedo aliviarlo por la garganta y a duras penas. Y además se me comienza a secar también la garganta de respirar por la boca a todas horas. Sé que no me puedo tomar nada, ningún antihistamínico ni mucolítico ni nada que no sea paracetamol para el dolor de garganta, pero este tampco quiero tomarlo. Al fin y al cabo el paracetamol es tan solo un analgésico, es decir que no me curará nada, sino que solo aliviará el dolor que tenga, y no me compensa si sé que puede pasar al embrión, en esta semana 8, que es muy prontito.

Contándoselo a la familia

Al final hemos decidido contarle a mi suegra que estoy embarzada. Todo ha sido al volver del ginecólogo. Ella se iba a haber quedado con la niña esa noche pensando que yo tenía cita con el dentista a primera hora de la mañana. Le hemos dicho la verdad, y el por qué de nuestra preocupación también cuando tuve que ir a urgencias por el pólipo. Creíamos que se lo imaginaba, nos daba la impresión de que auguraba que estaba embarazada por sus indirectas, pero al contárselo nos hemos dado cuenta de que no era así para nada, jajaja, la pobre no tenía ni idea, y se ha llevado una sorpresa y una alegría muy grandes.

No obstante, es mejor así, porque necesitamos una cómplice para quedarse con la niña cuando tenga que ir a hacerme las analíticas de sangre (no queremos hacer madrugar tanto a la pequeña) y para que entienda que no puedo beber agua cogida de la fuente como hacen ellos, sino que sea del grifo o de botella, que no puedo comer jamón ni embutidos sin cocinar, ni probar el vino (aunque esto tampoco les sorprende tanto porque no soy nada bebedora de alcohol). También ha entendido que se lo digamos solo a ella porque es la que está viniendo al hospital a pasar la tarde con la niña para distraerla un poco, y está viendo que yo a penas le estoy cambiando pañales, por no contagiarme ya que tiene mucha diarrea, y estoy continuamente lavándome las manos.

El problema es que ahora ella es la que nos presiona un poco para que lo contemos al resto de la familia porque dice que le va a costar morderse la lengua, pero confiamos en que aguantará perfectamente y dejará que seamos nosotros quien lo anunciemos, cuando lo creamos oportuno.

Yo por mi parte no quiero que lo sepa aún mi madre, y menos en este momento que tenemos a la niña ingresada. Necesito paz, y desconectar un poco del embarazo. Ahora que ya sé por la ecografia que todo va bien, he de dedicarme a mi hija pequeña y no preocuparme por nada más que no sea importante. El embarazo está controlado, yo me estoy cuidando, mi marido también cuida de mí, no necesito llenar mi cabeza de preocupaciones.

Síntomas:

8 semanas de embarazo (estatura: 1.72cm)
Peso: 51kg
Contorno pecho: 78cm
Contorno barriga (por el ombligo): 75cm
Contorno cadera: 93cm



Es verdad que he aumentado los cm en la barriga, pero creo que mucho tiene que ver con el estar en el hospital y casi no hacer de vientre.

Vuelvo a tener mucha hambre, ahora sí que me reconozco como una embarazada en potencia que no dejará que nadie se interponga en mi camino hacia un plato de comida.

También orino con mucha frecuencia, pero como pasa con la barriga,seguro que es porque bebo mucha agua para ayudar a curar la rinitis y aliviar el dolor de garganta, y tengo una presión considerable en el abdomen por no ir bien al baño.

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