jueves, 14 de junio de 2018

Las guarderías: escolarización antes de los 3?

"Así no llorará cuando tenga que ir al colegio por primera vez"

Y digo yo, si la niña ha de llorar por entrar en un lugar desconocido, con gente que no conoce, lejos de sus familiares durante varias horas al día, acaso no lo hará el primer día de guardería también? No da más pena verlos llorar por distanciarse de mamá o papá cuando son tan pequeños y no entienden el por qué? Acaso no nos da pena saber que dejan de llorar cuando están dentro de los centros por resignación ya que nadie atenderá su súplica rápidamente como papá o mamá? Que no tendrán besitos y caricias durante varios minutos cuando se hagan pupa? Que no dormirán la siesta acurrucados al calorcito de otra persona que los quiera como nosotros? 



Si te sientes mal por dejar a tu hijo en una guardería por cosas como estas, es normal. Si es que ha de ser así porque no hay otra opción, pues suerte que al menos hay profesionales para ocuparse de tu pequeño. Si no te sientes mal por tener que dejar de estar con tu hijo durante varias horas, genial, eso es que ya lo tienes asumido, que ha de ser así y punto, y ojalá que tu hijo también lo comprenda pronto. Si eres de los que piensas que ha de ser así, que los papás necesitan de horas de libertad sin niños, vale, es tu decisión, pero no seas de los que hace sentir mal a los demás por no hacerlo como tú. Y de eso va este post, dedicado especialmente a aquellas personas que te miran extrañada para decirte: "Y no va a la guardería? Allí aprenden mucho más que en casa"

Sé que el tema "guardería" o "escuela infantil" es peliagudo, porque para la mayoría de los padres es totalmente necesario. Pero a parte de eso, que es otro tema a tratar, aquí quiero debatir la idea de qué es lo que hace que este tipo de centros sea a veces defendido como la mejor opción de educación para nuestros hijos menores de 3 años y no un recurso de atención a los pequeños por problemas de conciliación de la vida familiar con el trabajo.

Hay quien le dice a su hijo de uno o dos años de edad que a donde va es al colegio. ¿Para que no le cree un trauma a los 3 años cuando realmente vaya a uno? Puede, pero lo que yo veo es que en muchos casos hasta los propios padres creen que el niño que está en la guardería (o escuela infantil como gusta llamar ahora a estos centros) esta escolarizado porque "aprende", o "le enseñan". No nos damos cuenta de que en los niños el aprendizaje es innato (y estoy hablando en todo momento de niños que no necesitan una atención especial por problemas de aprendizaje, evidentemente), pero claro, si se trata de que le enseñen palabras en inglés, los colores, los números, hacer figuras de plastilina y colorear en un aula, entonces es APRENDER con mayúsculas, cosa muy importante para cuando entren al colegio, claro... Y por ende, cosas que no pueden hacer en casa? Seguro?

De hecho, hay que tener en cuenta que al curso que entran cuando van al colegio es a preescolar, es decir a un curso de preparación para ir a la escuela. Qué es entonces la guardería? la preparación para los cursos de preparación para ir a la escuela? Mmm...

¿Por qué enseñan a leer, escribir y contar a los niños en algunas guarderías (o escuelas infantiles para quien las quiera llamar así)? Porque ya que los padres las pagan, que no sirvan solo para jugar, comer y dormir la siesta. Duele menos gastarse el dinero en educación que en diversión para los hijos, por desgracia, pero es así, y luego vamos diciendo que queremos lo mejor para ellos? Lo mejor para un niño de un año es aprender palabras en inglés? Vale! La buena educación es lo mejor para ellos en general, cosa que se supone que han de recibir también en casa con papá y mamá, pero lo de aprender por aprender, aunque sea jugando ha de darse a la edad que toca, es decir, cuando hay que escolarizarlos (incluso hay paises que empiezan más tarde que nosotros y les va muy bien, así que "cuando toca" también es relativo). A temprana edad lo que un niño ha de hacer es jugar sin más. Y claro que aprenderá jugando! Quién lo duda! los niños siempre están aprendiendo, sobre todo porque son nuestros mayores imitadores y todo lo que hagamos querrán hacerlo también. Si los cuidadores de las guarderías les enseñan tantas cosas, más de las que creemos que puodemos enseñarles nosotros en casa, es porque los padres esperamos que lo hagan, que para eso pagamos.

Y dicho esto, qué hacen los niños que no van a la guardería? Mirar la tele sentados en un sofá? Pienso que hay quien se los imagina así. Juegan! Se pasan el día jugando con muñecos, juguetes de aprendizaje, libros, cosas de casa (seguras, claro), etc. Aprenden un montón ya sea con sus padres, los abuelos o con cuidadores personales. Van a la compra, al banco, a la biblioteca, al parque, a la piscina... Ven el mundo al lado de un adulto y a la vez lo van descubriendo.

Entonces, si todos creemos que los niños han de ser educados las 24horas de la mejor forma posible, dejándoles ser ellos mismos, jugando, enseñándoles el mundo que les rodea, mimándoles, prestándoles atención... Qué problema hay en que los padres que pueden conciliar su trabajo con el cuidado de los hijos, ya sea por horarios laborales ya sea por ayuda de familiares o porque no trabajen, no lleven a estos a la guardería? Yo soy una de esas madres que no trabaja fuera de casa. Una de tantas que decidió un día dejar su trabajo para dedicarse a su familia (porque pude decidirlo así, pues claro, pero eso no es el debate de este post) y por lo tanto una mujer que día tras día, al verme con ojeras del cansancio (que es lo que conlleva tener una hija de alta demanda que mama de noche cada hora/hora y media, que pide atención continua y a veces parece hiperactiva) me dicen amigos, familiares e incluso gente que no me conoce, que la lleve a una guardería porque sería mejor para ella, porque allí aprendería más cosas que en casa. Señores y señoras comentaristas, han venido a mi casa a ver cómo educo a mi hija? o la conocen a ella para saber todo lo que aprende? El tema es pues: si yo respeto que la gente lleve a sus hijos a la guardería, porque quieren o porque no tienen otra opción para cuidar de ellos determinadas horas al día, por qué no se me respeta a mi la decisión de criar a mi propia hija como se ha hecho toda la vida, o sea, a mi lado y al de su padre? Por qué intentan hacerme creer que la estoy perjudicando ya que a mi lado se está perdiendo de aprender muchas cosas que enseñan en las escuelas infantiles? Por qué nos empeñamos en hacer sentir mal a los padres que educan a sus hijos en casa los primeros años? Yo creo que es para justificarnos. Como si necesitáramos un montón de argumentos "bonitos" como el aprendizaje de nuestros hijos para que la realidad de no poder atenderlos personalmente no nos duela. 

Y para quien no entienda aún a qué me refiero un ejemplo de conversación entre madre 1 (cuida a sus hijos en casa) y madre 2 (los lleva a la guardería):

Madre 1: ¿Llevas a tu hijo a la guardería?
Madre 2: Sí, porque allí aprende muchas cosas.
Madre 1: Pues yo te recomendaría que te quedaras con él en casa para mimarle más. Yo que tú dejaba de trabajar y encima te ahorras la guardería. 
Madre 2: Pero es que yo no quiero dejar de trabajar. Me hace sentir bien tener mi propio trabajo. 
Madre1: Pues se te ve algo cansada. Allá tú, pero tu hijo estaría mejor contigo e iría con una autoestima mayor el día de mañana al colegio. De verdad, tenerlos en casa es lo mejor para ellos, la verdad que no entiendo por qué no lo haces.

A que no suena muy bien? Ostras! Qué metementodo la mamá 1, verdad? Pues lo que vivimos en la realidad es a la inversa. La conversación anterior es difícil que se dé, pero la que viene ahora sí, y en muchas ocasiones:

Madre 2: No llevas a tu hijo a la guardería?
Madre 1: No, lo cuido yo en casa.
Madre 2: Ah! que no trabajas! Pues yo te recomendaría que lo llevaras para aprender más cosas y así podrías trabajar tú.
Madre 1: Pero es que yo no quiero trabajar. Me hace sentir bien estar con mi hijo. 
Madre 2: Pues se te ve algo cansada. Allá tú, pero tu hijo estaría mejor con otros niños e iría más preparado el día de mañana al colegio. Además en la guarde le enseñan inglés, a comer solo, los colores y todo el día están haciendo actividades diferentes. De verdad, llevarlos a la guarde es lo mejor para ellos. No entiendo por qué no lo haces.

Ahora toca pensar si de verdad creemos que los niños aprenden más en la guardería que en casa, y en caso afirmativo, si ese aprendizaje merece la pena de verdad (obviamente todo esto a parte de que podamos o no permitirnos cuidar de nuestros hijos en casa). Y cómo no, preguntarnos si de verdad es necesario proponer siempre la guardería a quien no necesita de ella.

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lunes, 11 de junio de 2018

Sangre en la cuna

Hace mucho tiempo que no conseguimos que E. duerma en su cuna, ni un ratito siquiera, así que ya nos hemos acostumbrado a dormir los 3 juntos en la cama de matrimonio, incluso para la siesta. De hecho hemos colocado una barrera de cama en ella para cuando la pequeña se queda sola.

Pero esta mañana ha sucedido algo diferente. Mi marido le ha cambiado el pañal como cada día antes de irse a trabajar, pero en lugar de traérmela de nuevo conmigo a la cama ha intentado dejarla en su cuna para que yo descansara al menos durante un par de horas (esto es porque llevamos unas semanas en que la niña pide teta cada hora u hora y media más o menos y yo no duermo lo suficiente) y lo ha conseguido! Ha venido todo orgulloso a decirme que descanse y no me preocupe por nuestra hija, pues había quedado dormida plácidamente en su cuna después de tanto tiempo.

La pega es que, aunque tenía el intercomunicador puesto, yo no he podido pegar ojo y me he quedado en la cama pero sin dormir, mirando el móvil, pensando en mis cosas de mamá y ama de casa... La niña ha estado durmiendo dos horas seguidas ella solita en su dormitorio y durante ese tiempo solo la he escuchado algún gemidito típico de cuando cambia de postura.

Entonces a eso de las 9 sí que he escuchado que se había despertado de verdad. No se ha puesto a llorar al verse sola en la cuna pero se ha quejado un poco, como suele hacer al despertarse de mal humor. Inmediatamente me he levantado para ir a por ella y traérmela conmigo a la cama y darle de mamar. Me estaba esperando de pie agarrada al borde de la cuna con ojos dormilones. Es maravilloso ver cómo puedes reconfortar a tu bebé cuando te reclama. Así que la he cogido en mis brazos, la he achuchado un poco y después de unos besos ya la tenía en mi regazo, conmigo en la cama.

La he metido bien pegadita a mi bajo las sábanas y se ha puesto a mamar inmediatamente. Así ha estado algo más de media hora hasta que se ha soltado para darse la vuelta y seguir durmiendo. Entonces pensé que sería bueno levantarme yo y empezar a recoger un poco, pues estaba claro que si no había dormido durante las últimas dos horas, no iba a coger el sueño entonces. Me puse mis gafas de culo de botella y fui al dormitorio de la pequeña para recoger la cuna. Pero oh! había un par de manchas de sangre en la sábana!



Se veían muy rojas, y al tocarlas aún mojaban un poco, por lo que tenían que haber sido de cuando E. se despertó! Fui deprisa a revisarla y pude ver que tenía sangre en la nariz, y aunque ya estaba seca,    no dejaba de preocuparme. Miré en sus dedos, por si se había arañado ella misma y había roto algún capilar, pero estaban limpias, así que lo más probable es que se hubiera golpeado en la nariz, pero cómo? con qué? Le hice la foto a la sábana para contárselo a mi marido y me volví con la niña. La verdad que parecía estar muy bien. No había sangrado mucho así que mi preocupación era que se estuviera tragando la sangre, aunque parecía imposible. Hacía ya bastante tiempo que la había sacado de la cuna y aunque la sangre de la sábana permanecía algo húmeda la de su nariz estaba muy seca. Cogí una gasita y suero oftálmico y fui a limpiarla. Pero ella no me lo puso fácil. No hubo manera de hacerlo bien. Me daba manotazos para apartar la gasa mojada. Se veía que estaba bien, solo quería que le dejara en paz y yo andaba molestándole haciéndole cosquillas con algo en la nariz. 

Me tuve que relajar e irme. La niña respiraba bien, solo quería dormir. Lo único que podía hacer era poner a lavar las sábanas de la cuna y esperar a que E. se despertase para limpiarle mejor la nariz. De todas formas me revisé el pecho del que le di de mamar y tenía un poco de sangre seca cerca del pezón. También llevaba una mancha pequeña en el hombro de la camiseta de mi pijama, supongo que donde ella apoyó su cabecita al sacarla de la cuna. En todo caso, los rastros de sangre que dejó no fueron escandalosos. Solo el de la sábana asustaba un poco.


¿Qué debió de pasar?

No lo sabemos. Nuestra pequeña es muy dada a levantarse por la noche en la cama y tirarse sobre nosotros. Hace unos meses se tiró encima de mi cabeza con el resultado de que también sangró algo por la nariz, pero creo recordar que no manchó nada, solo le vimos un poquito de sangre seca en uno de los agujeros.

Lo de hoy ha sido muy extraño porque si se ha levantado medio dormida y se ha golpeado con la barandilla de la cuna, entonces, cómo es que hay sangre en la sábana? Acaso no debía haber sangrado sobre su propio pijama? O es que el golpe que se dio fue tan fuerte que cayó de nuevo sobre el colchón y por eso lo manchó? Mecachis! Miedo me da pensar eso!

No sabemos qué habrá pasado. Ahora nos replanteamos ponerle de nuevo la chichonera en los barrotes. Aunque a mi me da miedo volver a dejarla sola en la cuna. Va a cumplir 18 meses y tenemos pensado quitarle un lado de los barrotes para hacerle una cama, con un protector de madera, claro, para que no se caiga mientras duerme. Pero y si le da por ponerse de pie y tirarse? Que nuestra hija es muy bruta y eso es algo que le encanta hacer en nuestra cama... Tal vez debamos educarla en este sentido para que no se ponga de pie sobre el colchón y no haga el burro antes de dejarla dormir alguna vez en su nueva cuna-cama, sola.

Como dicen muchos padres, a veces lo pasamos peor nosotros que nuestros hijos. Yo llevo toda la mañana asomándome a la habitación cada poco para controlar que está bien, pero por la forma de dormir pienso que está divinamente...



miércoles, 30 de mayo de 2018

Eritema o dermatitis del pañal

Justo después de haber escrito el último post donde hablo de lo sanito que ha estado siempre el culito de nuestra hija durante estos 17 meses, va y coge un eritema bastante fuerte. Creemos que ha sido por comer plátano, pues hasta ahora nunca se había interesado por él y de repente durante dos días lo escogió como fruta favorita. Total, que le salieron unos granitos en un glúteo.

Dicen que es fácil que salgan estas rojeces de irritación alrededor de alguna heridita, y ciertamente ella tenía un punto de sangre en medio de los granitos que aparecieron, así que imaginamos que se debió de arañar ahí (intenta tocarse mucho cuando le cambiamos el pañal).

Comenzamos a curarle con pomada especial con óxido de zinc de la marca mitosyl, y manteniendo el culito bien seco durante todo el día. Los peores momentos eran cuando al salir de la bañera precía que no se lo hubiéramos curado ni nada y volvía a tener toda la zona muy roja y algo inflamada. Por otra parte, los granitos parecía que empezaban a extenderse. Llevábamos más de 4 días con mucho cuidado y aquello parecía que iba a más. Entonces decidimos seguir igual, con cambios de pañal muy frecuentes para que se mantuviera más tiempo seco el culito y cambiar la pomada de óxido de zinc por la de Eucerin aquafort, que es la que le recetaron cuando le salió algo de impétigo en la barbilla y le fue muy bien. Pero nada. Pasaban los días y seguía igual.



Por fin, después de una semana el culito seguía con mucha irritación pero ya no iba a más. Coincidiendo con que terminamos un paquete de pañales Dodot de paquete azul y comenzábamos otro de Activity le volvimos a aplicar la pomada de Mitosyl. Además comenzamos a dejarle el culito al aire más tiempo en el cambio de pañal y no dejar que se sentara en la bañera durante el baño para que no se le irritara más la zona. Empezaba a mejorar de verdad. Después de tan solo 3 horas de estar con el nuevo pañal se le quitó la rojez y el relieve de los granitos que le habían salido.

Notable mejoría  de la dermatitis del pañal

Al día siguiente ya no tenía el culito tan irritado y aunque se percibía bien dónde había salido todo el sarpullido del eritema, ya no estaba rojo ni lleno de granos. A día de hoy, 10 días después de que le saliera el eritema, le queda alguna marca, pero ya no nos preocupa y seguimos echándole un poco de pomada un par de veces al día.

Si tuviera que recomendar alguna acción ante un brote de este tipo yo diría que lo más importante es mantener el culito seco el mayor tiempo posible, es decri, hacer todo lo posible porque la zona esté bien seca. En nuestro caso esto se resumió en 5 cosas a tener en cuenta:
-  usar un pañal muy bueno (por unos días merece la pena gastarnos el dinero en pañales de buena marca y que está comprobada su efectividad manteniendo seco el culo de nuestro bebé),
- cambiar de pañal muy a menudo (no dejarlo nunca más de tres horas o si percibimos que ya ha hecho bastante pis en él, y si ha hecho caca cambiarlo de inmediato)
- dar un baño corto a la hora del aseo y solo si es totalmente necesario (el agua caliente irrita mucho la zona)
- secar muy bien todo el culito en cada cambio de pañal
- usar pomada de óxido de zinc en la zona.

Editado:
Casi 4 semanas después de que apareciera la dermatitis aún se nota la zona donde estuvo, aunque el pediatra ha dicho que está muy bien, pero bueno, a las pruebas me remito de que bien bien no está, pero esperamos que con el tiempo y la llegada del verano se le acabe de curar del todo:

Piel después de 4 semanas de que apareciera la dermatitis



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jueves, 24 de mayo de 2018

Cuidados en el cambio de pañal

  Recuerdo que cuando estaba embarazada vi a una youtuber explicar cómo limpiaba ella el culito de su hija y me asombré. De hecho me pareció imposible poder hacerlo como ella contaba y yo me dije que no me complicaría tanto la vida. Esta chica tenía un cesto con muchísimas cosas que llevaba a la cama donde le cambiaba el pañal. Extendía un cambiador sobre el colchón, colocaba encima al bebé y se ponía de rodillas frente a él, y entonces empezaba a sacar cosas. Lo que más me sorprendió fue que llevaba una esponja mojada para limpiarle el culito ¿de cada vez? ¿en serio? y la apoyaba en el cambiador portátil. Me pareció que aquello era algo exagerado e imposible de llevar a cabo en cada cambio de pañal, parecía que lo iba a mojar todo.

Pues bien, a día de hoy puedo decir que nosotros llevamos ya 17 meses cambiando el pañal a nuestra hija y limpiándoselo también con una esponja húmeda cada vez, pues sinceramente cuando el culito va sin las cremas de las toallitas y potingues es cuando más sanito está.

FRECUENCIA DE CAMBIO DE PAÑAL

Los pañales salen caros, es verdad, pero hay que intentar cambiarlos a menudo para que nuestro bebé esté a gusto y no tenga irritaciones en su culito. Cuando nuestra hija era muy bebé y solo lactaba, le cambiábamos el pañal casi después de cada toma larga, pues además como era lactancia materna a demanda solía hacer caca casi al momento de haber mamado. Esto suponía que la cambiábamos entre 8 o 10 veces al día. A día de hoy sabemos cuándo ha hecho caca porque vemos que se esfuerza o porque de repente nos viene un mal olor de su pañal, así que le miramos por un lado a ver si es verdad que lo ha manchado, y si es afirmativo, dejamos lo que estemos haciendo para cambiarla (creo que a nadie le gustaría ir cagado por la vida, ¿no?).

En el caso del pis, cuando son muy bebés viene muy bien usar esos pañales con indicador de humedad. En cuanto se colorea un poquito se le cambia. Cuando ya son un poco más mayores y hacen caca una vez al día o al cabo de varios días se les cambia el pañal cuando ves que ya lo tiene algo hinchado, que suele ocurrir al cabo de 4 horas. Además cuando duermen no suelen hacer pis, pero cuando se despiertan suelen empezar a hacer mucho, como los adultos. Para estos casos yo lo que recomiendo es que si le cambias el pañal nada más que se despierta, revísaselo al cabo de una hora, pues es posible que vuelva a estar bien cargado de nuevo. ;)

NOTA: Es importantísimo cambiar a un bebé en cuanto se haya hecho caca, tenga la edad que tenga.

CAMBIO DE PAÑAL EN CASA

Soy una mujer y mi bebé es niña, luego si algo tengo claro es que el culito y los genitales han de estar limpios y sequitos el mayor tiempo posible. A nadie nos gusta notar humedad en esa zona, y además se pueden desarrollar hongos más fácilmente.

1. Empapador. Durante los seis primeros meses  las cacas de los bebés son numerosas (muchas veces al día) y bastante líquidas, y teniendo en cuenta que las pueden hacer en cualquier momento, incluido el momento de cambiar el pañal, nosotros poníamos un empapados sobre el cambiador. No son baratos, pero son los que mejor empapan las cacas si es que hay algún escape, o en caso de que se le haya salido del pañal y lleve la ropa manchada el empapador recoge mejor esa suciedad y evita que lo vayamos manchando todo. Diría que los cambiadores de un solo uso son más para pis que para caca. Ahora ya es un bebé de 17 meses y solo usamos una toalla sobre el cambiador por si se hace pis, pues se lava y listo. Lo que nunca hemos usado es el cambiador de plástico directamente, pues es muy frío e incómodo para un bebé que está medio desnudo.





















NOTA: Antes de ir a cambiar el pañal mojamos una esponja en agua calentita, la escurrimos y la llevamos al cambiador.

2. Retirada del pañal sucio. Hay quien coloca el pañal limpio debajo del culito del bebé antes de retirarle el sucio, pero nosotros no lo hacemos así, para eso está el empapador o la toalla. Nos gusta cerciorarnos de que tiene el culito bien limpio y seco antes de ponerle el nuevo pañal. Lo que hacemos es desabrochar el pañal sucio, y si hay caca la arrastramos un poco con el pañal para quitar lo que podamos de una sola pasada (siempre hacia atrás) y quitamos el pañal. Si tiene mucha caca, no nos da tiempo a cerrarlo bien en este momento pues hay que sujetar los pies de la pequeña para limpiarle bien el culito por detrás, así que lo dejamos apartado y cerrados para que el bebé no meta el pie dentro sin querer (sí sí, mamás primerizas, eso pasa... jajaja que a medida que van creciendo se mueven y retuercen mucho).

3. Limpiamos. Si hay caca cogemos una  toallita húmeda y limpiamos los genitales, el culito y los glúteos manchados con cuidado y siempre de delante hacia atrás. A veces basta con una toallita, otras incluso hemos de utilizar tres o cuatro. Entonces es cuando la limpiamos muy bien con la esponja limpia y húmeda que habíamos dejado preparada. La tenemos sobre un recipiente de plástico abierto para poderla transportar del baño al dormitorio sin mojar nada. Si vemos al cambiar el pañal que solo había hecho pis entonces la limpiamos directamente con la esponja, es decir, que las toallitas húmedas solo las usamos para quitar "lo gordo".

Toallitas húmedas, esponja humedecida con agua y toalla de felpa para secar
 
NOTA: Al final del cambio de pañal, y sobre todo si ha habido caca, enjabonamos y aclaramos de nuevo la esponja y la dejamos secar al aire.

4. Secamos. Y aquí va una diferencia con muchos padres, y es que nosotros no le ponemos el pañal nuevo hasta que no comprobamos que tiene el culito bien seco. Para ello tenemos una pequeña toalla de rizo o felpa (el pack de 10 unidades de IKEA cuesta tan solo 3.5€ y tienen hasta un cordón para colgar) con la que le secamos muy bien genitales y culito. Además a ella le agrada un montón pues en ese rato siempre le decimos cosas bonitas, o nos ponemos a cantar, para que no se aburra de estar tumbada.

NOTA: Cambiamos esta toalla cada día.

5. Pomada. Nosotros no le ponemos pomada por regla general. Solo le aplicamos una pequeña película muy fina en caso de que le veamos alguna rojez o alguna escocedura, cosa que ha pasado en contadas ocasiones, normalmente coincidiendo con la salida de algún diente o que había comido alguna fruta nueva. Con un poquito de pomada nada más, y solo sobre la rojez que le veamos, si es que hay alguna, se consigue que el culito vuelva a estar sano y "feliz" al día siguiente. No es que sea una niña de piel fuerte, pues siempre la salen granitos o rozaduras en otras partes del cuerpo, pero creemos que gracias a mantener siempre el culito más o menos seco, sobre todo en el cambio de pañal, ha sufrido poquísimo de culito irritado. Cómo será que a día de hoy aún usamos el tubito de crema que nos dieron de muestra en una canastilla!! Vamos, que no hace falta gastar grandes cantidades de crema porque no sirve de nada echarla para prevenir. Estas cremitas son más bien para curar y  como se previene es manteniendo el culito de nuestro bebé seco y cambiándole a menudo de pañal.


La pomada extendida a toquecitos cunde muchísimo 
6. Pañal limpio. Entonces ponemos el pañal limpio y listo. No hay más, aunque sí que es importante usar pañales que tengan buena absorción y qe le sean cómodos a nuestro bebé. Ya hace tiempo escribí un post sobre lo que opino de diferentes pañales:
Comparativa de pañales: Dodot-Deliplus-Moltex-Carrefour-Aldi


CAMBIO DE PAÑAL EN LA CALLE

En la calle no disponemos de esponja, pero el resto lo hacemos igual. Llevamos preparado todo lo necesaro de forma que nos abulte poco en un bolso o mochila y así nos apañamos mejor al llegar al cambiador con el bebé en brazos. A parte en la bolsa llevamos siempre un par de pañales más y ropa de muda por si hiciera falta cambiarla.






1. Empapador. Cuando era muy bebé llevábamos un empapador por lo que conté en el apartado anterior, pero a día de hoy llevamos un cambiador desechable de Mercadona, que ocupa muchísimo menos. Además también llevamos un pequeño cambiador de estos blanditos (el que venía en el bolso de la silla de paseo) para que apoye la cabeza más que nada, para que cuando la tumbemos en una superficie dura esté más cómoda.

 


2. Retiramos el pañal sucio

3. Limpiamos con toallitas húmedas. Yo uso paquetes pequeños con cierre hermético de plástico, así duran más tiempo húmedas.

4. Secamos con una toalla de rizo pequeña. Hayque recordar ponerla a lavar al llegar a casa y cambiarla por otra. También se puede usar una manopla de baño de estas que son de felpa.

5. Aplicamos pomada si es necesario. Nosotros en el cambiador portátil llevamos otro tubo de muestra.

6. Ponemos el pañal limpio

HIGIENE EXTRA

Si la niña se ha hecho caca en algún momento del día, por la noche la bañamos bien y procedemos de la misma manera en el cambio de pañal, es decir, cuando esté el culito seco miramos a ver si necesita un poco de pomada en alguna zona (lo normal es que no necesite nada) y le ponemos el pañal limpio, pero nunca le echamos crema corporal (body milk) por lo genitales porque puede irritar. Solo un poquito por los glúteos y nada más.

TODO LO AQUÍ COMENTADO ESTÁ BASADO EN MIS OPINIONES Y EXPERIENCIA

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martes, 24 de abril de 2018

Las guarderías socializan?

Mi hija acaba de cumplir 16 meses y la mayor parte del tiempo la cuido yo, lo que significa que nunca ha pisado una guardería, y probablemente llegue al colegio sin haber visitado una. A todos nos gusta opinar sobre la vida de los demás y por ello a mí me han llegado todo tipo de comentarios al respecto pero los que más recibo son del tipo "llévala a la guardería para que aprenda a socializarse con el resto de niños", "así se relaciona con otros niños", "así se acostumbra a estar con otros niños antes de ir al colegio".

Pues bien, partiendo de la base de que mi hija continúa con lactancia materna casi a demanda (cosa que con la guardería no sería posible) diré que ella es muy sociable, tal vez más de lo que debiera, a veces tanto que llega a agobiar a otros niños.  Si además tengo en cuenta que una de las personas que me recomienda que la lleve a la guardería (escuela infantil o jardín de infancia) para socializarla es la mamá de una niña a la que no le gusta estar con otros niños, me veo capaz de hacer una afirmación tajante según mi opinión:

Los niños no aprenden a ser sociables, sino que lo son o no dependiendo de su carácter.



Y esto es así! Son personas que aprenden a relacionarse con su entorno, sí, lo que es frío, lo que es calor, lo que es suave, áspero, de un color o de otro, lo que les gusta y lo que no y por ello aprenden a distinguir con quién quieren relacionarse y con quién no. No aprenden a relacionarse sino a diferenciar con quién se sienten bien haciéndolo y con quién no, y mostrándonos su acuerdo o desacuerdo en cada momento. Si un niño no es sociable, aunque vaya a una guardería y se rodee de otros niños, si no quiere jugar con ellos no lo hará, y si le obligan a hacerlo lo pasará mal. Aprenderá a convivir con ellos, pues claro, no le quedará otra, pero eso va a suceder en breve, cuando entre en el colegio y durante el resto de su vida, y con el tiempo se irá dejando querer un poco más por personas ajenas y tendrá amigos, pareja, etc. Pero cuando son tan pequeños, ¿de verdad creemos que su cerebro pensará: "meca! hay otras personas en el mundo que no son mi familia y con las que tendré que vivir experiencias en el futuro obligatoriamente, así que o me adapto cuanto antes a estar con quien no quiero o lo pasaré mal"? Pues no. El niño evitará relacionarse con quien no quiere hacerlo. Se acostumbrará a ver a sus compañeros de guardería día a día y al pasar varios meses le serán tan familiares que aceptará hacer cosas con ellos como jugar, compartir, hablar... Pero bajo mi humilde opinión no creo que eso consiga que cada vez que un niño tímido, al que le guste poco o nada relacionarse con otros niños vea a uno que no conoce y directamente sea sociable con él, sino que escapará o lo evitará, porque ante todo es una persona y eso de relacionarse con desconocidos no le gustará por mucho que vaya a una guardería. Que no digo que no haya casos en los que la actitud del niño vaya cambiando y se vaya mostrando más extrovertido, pero yo creo que el responsable de eso no sería la guardería sino que el niño va creciendo y probablemente cambiaría poco a poco igualmente si no fuera a una, pero veo contínuamente niños de más de 2 años en el parque que escapan de otros niños, incluso de aquellos que son compañeros en la guardería, así que me temo que la socialización no es lo más frecuente.



En el caso de mi hija, sucede todo lo contrario, E. corre detrás de los niños en el parque, se queda frente a ellos allá donde los ve esperando que interactúen con ella. Se acerca a los grupos de niños mayores sonrientdo y se queda a mirar cómo juegan. Presta sus juguetes a los demás para aprender a jugar sin que nadie le haya dicho que lo haga. Y como he dicho antes puede hasta caer pesada por la obsesión que tiene por irse con cualquier personilla de su edad o un poco mayor.  Claro que entonces siempre está el comentario: "ves? le encanta estar con niños, sería más feliz en la guardería". Mi hija va al parque todos los días que hace bueno, además va a nadar con otros niños y se relaciona de vez en cuando con los hijos de  nuestros amigos. Puede ser que en la guardería lo pasara mucho mejor que en casa jugando sola o con su madre, pero lo que estas personas consejeras no entienden es que la niña demanda pecho cada poco y sus padres han decidido que la lactancia materna es lo mejor para ella a esta edad y la buena alimentación es lo que prima.



También es verdad que hay niños que por la situación familiar o el entorno de sus padres no tienen la oportunidad de relacionarse con otros niños de su edad ni siquiera en el parque. En este caso podemos llevar a un niño a una guardería porque puede gustarle estar con otros niños y puede ser muy divertido para él (siempre unos aprenden de otros, eso sí, lo bueno y lo malo), así que si es para la hora de jugar y nada más, me parece una muy buena idea. Ahora bien, si me dice alguien que es porque al niño se lo cuidan los abuelos y que son siempre los adultos los que juegan con él y no quiere que esté con personas mayores, en este caso sí que diría que es un error. Hay que tener en cuenta que los niños hoy en día entran al colegio con 3 años, es decir, pasan casi 12 meses siendo bebés que dependen de estar sentados donde les dejes o gatear por zonas muy restringidas y ver el suelo a todas horas, y luego 2 años en los que caminan y se relacionan con el mundo de una forma más libre. Dos años!! Solo 2 años!! De verdad tiene sentido cuestionarse si es bueno o malo que el niño pase mucho tiempo con adultos que juegan con él en lugar de con niños? Acaso cuando van creciendo no solicitan siempre a papa, mamá y a los abuelos que jueguen con él a esto y a lo otro? Es un niño muy pequeño que quiere distraerse, que le quieran y que jueguen con él. Si se ríe, se le ve feliz y distraído con los mayores, entonces es que no está triste, digo yo... Luego no nos obsesionemos con estas cosas si en breve, antes de lo que esperamos, estará teniendo que ir cada día al colegio con muchos más niños con los que se llevará bien y pasará los mejores momentos de su vida y con los que llorará porque se habrá peleado en clase.

Admitamos que necesitamos las guarderías para poder ir a trabajar, para tener un poco de tiempo libre, para descansar. Los niños tan pequeños nos absorben la vida porque son demandantes con eso de la lactancia materna, para la comida, a la hora de jugar e incluso para dormir. Saben, o quieren, hacer pocas cosas solos, y si nos dedicamos a ellos de forma intensiva puede ser malo, pero malo para nosotros, sus padres, no para ellos. Yo vivo en una zona donde no trabajar es raro y por eso hablar de guardería es lo más normal del mundo, todos los niños excepto mi hija y un par de niños más a los que cuidan sus abuelos van a la guardería. Aquí, en caso de que te hayas cogido una excedencia en el trabajo para cuidar tú mismo a tu hijo ( que suele ser de tan solo un año de duración) te miran con ojos de "eres mi héore/heroína, te estás sacrificando para darle lo mejor!". Pero eso sí, si no lo llevas a la guardería porque no trabajas fuera de casa y no tienes la necesidad de que otras personas te lo cuiden te miran como "pobre/pobrecilla, por no trabajar fuera su hijo se quedará sin socializarse con el resto de niños", jajaja y si encima es hasta que vaya al colegio te hacen sentir como si tu hijo estuviera faltando a las primeras reuniones de empresa... (es que claro, asistir a la guardería es muy importante antes de ir al colegio para aprender los números, y yo ya no duermo pensando que a mi hija se le darán entonces mal las matemáticas...). Ya no hablo de respetar la decisión de los padres a la hora de educar a sus hijos sino de no hacerles sentir mal solo por tener la suerte de poder decidir si quieren o no llevar a sus hijos a la guardería sin que eso tenga que ser por obligación, como por desgracia le sucede a la mayoría.

Dicho esto, concluyo que según mi opinión las guarderías son necesarias para que se socialicen* los padres pero no para hacer más sociables a unos niños que por su propio carácter no lo son.

*en el trabajo, con la familia, los amigos  y la pareja.

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viernes, 20 de abril de 2018

Matronatación: qué llevar a la piscina

Partimos de la base de que no se aconseja bañar en la piscina a los bebés menores de 6 meses, por lo tanto lo que aquí explico se refiere a bebés de mayor edad y para piscinas climatizadas, es decir piscinas que no están al sol y a las que podemos acudir durante todo el año.

La matronatación es una natación para bebés. A estas clases asiste también un adulto (padre o madre normalmente) que es quien ayuda al bebé a hacer los ejercicios en el agua y a sujetarlo. Así pues, como adultos, podemos tener bastante claro qué necesitamos para nosotros cuando vamos a la piscina: bañador, gorro, toalla y chanclas principalmente, además de gel, peine, muda limpia, etc. pero si se nos olvida algo nos aguantamos y punto, jeje.

Mi bebé tiene ahora 16 meses y va a matronatación desde los 9. Desde un principio tuve muy claro qué cosas debía llevar para mi, para la natación del bebé y para cambiarlo después, porque vamos a una piscina a la que llevo ya varios años yendo yo sola y sé cómo son las instalaciones. Además me había cruzado con otras mamás que llevaban a sus bebés y había visto qué llevaban consigo.

INSTALACIONES
  1. En primer lugar nos tenemos que informar si los vestuarios tienen cambiador o no, sobre todo cuando los bebés son aún muy pequeños y no se mantienen de pie o no saben caminar. Un cambiador es muy útil cuando sales de la piscina cuando el niño aún usa pañal, porque nos asegura poder cambiarle en un lugar seco. Otra opción es cambiarlo encima de nosotros pero corremos el riesgo de mojarlo con nuestro bañador (normalmente duchamos y cambiamos primero al bebé y luego nos duchamos y cambiamos nosotros, si es que nos da tiempo y es posible, claro), o bien secarle y vestirle en uno de los bancos del vestuario, pero  puede ser algo incómodo para el niño porque muchas veces estos son de tablones y no se pueden poner de pie sobre ellos. No obstante, vuelvo a decir que mi experiencia llega hasta que el bebé tiene 16 meses, ya veremos cómo voy cambiando la forma de hacer a medida que E. vaya creciendo. En caso de no haber cambiador en ninguno de los vestuarios siempre podemos colocar una talla bien doblada (por ejemplo la nuestra propia antes de que la usemos para secarnos) sobre un banco y cambiar ahí tumbado a nuestro bebé cuando aún es muy pequeño para ponerse de pie.
  2. Si nuestro bebé tiene mucho pelo tal vez nos interese saber si en  los baños hay secador de pelo. Yo comprobaría además la temperatura del mismo, pues en algunos casos es de aire muy frío y en otros quema. Si no hay secador, o el que hay no nos gusta, podemos llevar uno de viaje, que enchufe fijo que hay.
  3. Si estamos de ir a la piscina o al gimnasio sobra decir que el uso de las taquillas suele ir con moneda (normalmente de 1€) y hay que usarlas porque no está permitido bajas las cosas a la zona de aguas. Por lo tanto hay que recordar llevar una para guardar la cosas en una taquilla. Incluso a veces se hace necesario usar dos si son demasiado pequeñas, ya que recordemos que llevamos cosas para dos personas, el  adulto y el bebé. A veces la llave de la taquilla está enganchada en una especie de pulsera que puedes ponerte en la muñeca o atarte al bañador para no perderla. Si no es así, puedes enganchar la llave a una goma del pelo y ponerla en tu muñeca de forma que puedas bañarte con ella sin extraviarla.


PARA EL BAÑO DEL BEBÉ EN LA PISCINA

1. Hablamos de matronatación, por lo tanto se trata de natación para bebés de hasta 2 años aproximadamente, es decir , bebés que aún necesitan pañal, por ello es totalmente necesario comprar pañales de piscina, de esos que no absorben el agua ni se hinchan, pero retienen bien el pipí de nuestro pequeño (si retienen bien o no la caca, por suerte no lo he comprobado). Es fundamental coger la talla adecuada de pañal de este tipo porque normalmente no se ajustan con cintas adhesivas sino que van con un belcro que no se puede regular o directamente van cerrados y fruncidos con una gomita.
Pañales de piscina
2. Hay que recordar que nuestro bebé pasará a estar desnudo por completo en el cambio del pañal, por lo tanto viene muy bien una toalla o cambiador acolchado para tumbarlos sobre ella ya que el cambiador suele estar frío. Yo uso una de las de cuando E. era muy bebé y que quedaron ya algo viejas.
3. A veces no es necesario el bañador para los bebés porque el pañal de piscina ya les tapa el culito, pero E. sí que lleva, así no se quita el pañal y queda más mona, cómo no!

Toalla vieja para el cambiador, bañador y pañal de piscina
4. En caso de que tu bebé tenga ya el pelo largo deberías usar un gorro de baño.
5. Si va a ir caminando por la piscina hazte con unas chanclas o zapatillas de agua. O si lo prefieres unos calcetines de piscina, así no será necesario que se los andes poniendo y quitando al entrar o salir del agua.

chanclas, gorro y calcetines de piscina

6. Otra de las cosas más importantes es la toalla para secar al bebé. De hecho yo recomiendo llevar dos toallas o albornoz, una para poder cubrir al pequeño al salir de la piscina, de camino al vestuario, y que no pase frío, y otra para secarle después de la ducha ya en el vestuario. Esto es así por una razón muy simple y es que los pañales de piscina no absorben agua pero la acumulan en su interior y por lo tanto cuando sacas al bebé del agua y lo envuelves la toalla se empapa con este agua. Además es obvio que después del aseo lo adecuado es usar una toalla limpia y seca. Y si las toallas son con capucha mejor que mejor. Yo uso un albornoz para cuando sale de la piscina, así no se resfría por el camino (uno de los peligros de la piscina para bebés es el riesgo a cambios bruscos de temperatura) y una toalla tipo poncho con capucha para cuando la ducho y aseo en el vestuario.


Poncho de felpa con capucha
Albornoz con capucha





















PARA EL ASEO DEL BEBÉ EN EL VESTUARIO

  1. Debemos duchar bien al bebé cuando regresemos al vestuario para quitarle bien el cloro de la piel y para ello lo normal es que usemos el mismo gel/champú que usamos en casa. Si se deja y está tranquilo además podemos hidratarle con su crema para el cuerpo. 
  2. Para aquellos niños que tienen un pelo indomable habrá que llevar un cepillo o peine.
  3. Y cómo no, para cambiarle tendremos que tener a mano unas toallitas húmedas y un pañal limpio de los habituales.

Pañal, toallitas húmedas, gel y crema hidratante para el bebé

OTRAS COSAS QUE SE PUEDEN LLEVAR PARA LA SALIDA

1. Yo aseo a E. en la ducha del vestuario tan bien como si estuviera en casa, así que aprovecho a ponerle ropa limpia, o al menos un body limpio.
2. También llevo siempre una bolsa de plástico donde meter todas las toallas mojadas, el bañador y la ropa que esté sucia. así en cuanto llego a casa lo vacío directamente en la lavadora.
3. Siempre se ha dicho que "la piscina da hambre" y esto se cumple también con los más pequeños, pues aunque creamos que no han hecho demasiado esfuerzo durante la clase, al terminar el aseo está casi seguro que tendrán apetito, así que hay que procurar tener a mano algún aperitivo para ellos. Cuando aún son muy pequeños habrá que ofrecerles el pecho en caso de lactancia materna (normalmente les suele gustar mamar nada más regresar al vestuario, aún envueltos en la toalla de la piscina, así estarán mucho más tranquilos y relajados mientras les aseamos después) o el biberón (no lo sé por experiencia sino porque veo a otras madres, pero parece que lo mejor es dárselo cuando acabas de vestirlos, porque así están tranquilos comiendo mientras tú te vistes). Si son algo más mayores y ya comen otras cosas diferentes a la leche puedes llevarles tortitas de cereales, compota de fruta, etc. o algún alimento que puedan sujetar y comer ellos solos mientras tú te arreglas. Y aunque hayan tragado agua durante la clase de natación hay que proporcionarles siempre agua fresca para acompañar al aperitivo.


tortitas de maíz, vaso, body, compota de fruta, bolsa de plástico y botellín de agua


lunes, 16 de abril de 2018

El duende que me mueve las cosas de sitio

Cuando nuestros pequeños comienzan a caminar es cuando pueden explorar mejor el mundo que les rodea. En nuestro caso E. comenzó a caminar sola con 12 meses y desde entonces a penas la hemos visto gatear de nuevo. Claro! De pie ya no duelen las rodillas (han desaparecido los moratones en ambas), puede transportar cosas en las manos mientras se desplaza, tiene una visión periférica mejor de todo lo que le rodea mientras se mueve por casa... Así que a eso de los 13 meses, cuando ya dominaba bien sus pasos es cuando empiezamos a ver que se movían las cosas de sitio... Sería que teníamos un duende en casa?

E. ya tiene casi 16 meses y de momento no ha hecho ninguna trastada gorda, pero suponemos que algún día nos encontremos con una travesura de verdad, de esas en las que no le puedes reñir porque tú eres el mayor responsable pero que darías lo que fuera porque no hubiera pasado (vamos, que aún no nos ha tirado nada al retrete porque al baño solo entra con nosotros y aún no sabe levantar la tapa pero sabemos que algún día pasará, y esperamos que no sea un móvil o algo de importancia lo que eche en él...). Lo que ha hecho hasta ahora es mover de sitio libros, latas de comida, y cosas sin mucha importancia. 

Aquí van algunas fotos que muestran lo que hace nuestro duende y los recordatorios que nos hemos ido marcando para el futuro:







Dejas la lavadora con la puerta sin cerrar del todo y cuando vas  a meter la colada te encuentras con una lata de comida dentro. Otro día te encuentras juguetes en el cesto de la ropa sucia.
Recordatorio: Meter las prendas de ropa sucia a la lavadora siempre de una en una.

Te pones a tender pero te faltan pinzas y no es que hayas preparado una colada mayor que habitualmente. Así que paseas por casa para ver dónde pueden estar y te las encuentras en un sillón.
Recordatorio: El duende de la casa tiene lugares preferidos donde guardar sus tesoros. Cuando pierdas algo busca primero en ellos.


Dejas que tu pequeña rebusque en tu bolso, estás segura de que no hay nada peligroso para ella en él, pero no le quitas la mirada de encima mientras va sacando tus cosas y estudiándoselas. Pero el día que vas a pintarte los labios te das cuenta de que en algún momento dejaste de mirar y destrozó el labial.
Recordatorio: no solo tengas cuidado de lo peligroso para tu bebé, sino también de lo que no quieres que te estropee.

Has reñido varias veces a tu hija por urgar en la tierra de las macetas y cuando crees que ya has conseguido que no se la lleve a la boca o que ni siquiera le preste atención a las plantas, vas a regarlas y te encuentras una manopla de esas que solo una vez intentaste ponerle y desististe por imposible.
Recordatorio: mirar en las macetas siempre antes de regar las plantas.


Te pones a doblar la ropa limpia  varias horas después de haberla retirado del tendal, vamos, cuando puedes, y te encuentras el mando de la tele (esto solo pasa cuando papá no está en casa, por qué será?... jeje)
Recordatorio: dejar los pequeños aparatos electrónicos o con pilas fuera del alcance de la pequeña.

Estás barriendo como siempre y te vas encontrando lo típico, juguetes por el suelo, pelusas, alguna miga... pero llegas a la colchoneta de juegos y echas de menos no tener unas gallinas a mano para que se coman todas esas galletas que tu hija te ha estado pidiendo y que te hacían pensar "pues va ser que ahora le gustan!".
Recordatorio: si no le gustan las galletas, no te fíes cuando te pide una segunda.



Hay mucha gente que nos metía el miedo en el cuerpo: "ya verás cuando camine... uff", "prepárate a correr cuando camine", "vas a necesitar mil ojos cuando camine"... Pero al final no ha sido para tanto. Al revés, es mucho más fácil cuidar de ella. Al principio escuchas por donde está en casa porque sus paso son muy torpes y hacen mucho ruido con sus zapatillas. De hecho, ahora que ya no se la siente caminar (solo cuando corretea, o cuando cae y hace "pum"), seguimos sabiendo por donde anda, porque un niño no sabe ir sigiloso. O lleva algo en sus manos arrastrando, o va riendo, o llamándote, o balbuceando solo... Pero eso sí, en todo momento hay que tenerlo controlado. No basta con creer que se tienen todos los medios de seguridad de casa bien instalados (protectores de los enchufes, esquineras, armarios y cajones bloqueados...) porque a veces estas pequeñas criaturas se las apañan para acceder donde menos te lo esperas y liarla (la tele puesta no ayuda, por eso la mamá de E. no la suele poner y acaba estraviando el mando de la tele). 

Sigo defendiendo pues que el mejor método de seguridad del hogar para los niños pequeños es estar con ellos en el mismo cuarto y tenerlos siempre a la vista. Claro que esto no siempre es posible porque no puedes tenerlos atados a una trona todo el día, necesitan moverse, y a la vez tú necesitas ir de un lado para el otro, sobre todo cuando enderezas tu hogar. Pero yo soy de la opinión de que también hay que ir dándoles un poco de confianza para que ellos exploren la casa, que también es la suya, a sus anchas. Para ello se les puede dejar un par de habitaciones abiertas: aquella en la que estemos nosotros y otra más, para dejar que tengan la libertad de desplazarse sin que les veamos.  En nuestro caso el dormitorio que le solemos dejar abierto sin problemas es su propio dormitorio donde no tenemos nada peligroso para ella y donde tiene muchos de sus juguetes. Allí puede entrar siempre que quiera. No obstante a los más pequeños les gusta estar cerca de nosotros. Son ellos los que no quieren perdernos de vista y serán capaces de coger sus juguetes y traerlos hasta donde estamos para jugar delante de nosotros o incluso solicitarnos que lo hagamos con ellos. La regla de oro para cuando no los tienes a la vista es ir a mirar cada dos por tres (que a veces es cada 5 minutos y otras cada diez) y tener en cuenta que si están en silencio lo más probable es que estén liando alguna, así que si te das cuenta de que hay demasiada paz en casa, sal corriendo a mirar lo que hacen.

Lo dicho, deja que tu bebé explore, sobre todo cuando esté bajo tu atenta mirada, cuando sepas que no corre ningún peligro y lo único que esté haciendo es ensuciar, esparcir cosas, desordenar, porque a tí te tocará recogerlo después, sí, seguramente, pero él estará disfrutando de lo lindo, comprobando nuevas texturas, tamaños, temperaturas... En definitiva, descubriendo esos objetos cotidianos con los que convive y que no tienen nada de peligroso. Sus mejores juguetes son las cosas corrientes de casa, y además puede que esa sea la única vez que le llamen la atención, deja que lo disfrute.

Que más da que te saque los libros de la estantería y los ponga en el suelo si no los rompe?
Qué más da que te baje las latas de conservas al suelo y haga torres con ellas?
Qué más da que te coja las zapatillas y las coloque en el mueble de la televisión?
Deja el "no toques eso" para lo peligroso, que por desgracia también son muchas cosas, y ellos no pueden asimilar todas las órdenes y negativas cuando aún son tan pequeños.

E. al principio me cogía el cesto de las pinzas de la ropa mientras yo tendía y me las tiraba todas por el suelo. Ahora lo que hace es venir conmigo e ir dándomelas a medida que yo se las pido. Incluso se pone de puntillas haciendo el amago de prenderlas ella misma en el tendal. Si la hubiera reñido el primer día que las tiró, en el futuro no querría ni tocarlas y seguro que no me ayudaría nunca a hacer esta tarea.

Así que aprovecha la situación para enseñarle a usar todo aquello que le llame la atención, o simplemente quédate mirando qué es lo que hace con ello, qué se inventa, qué descubre, cómo se siente seguro de su autonomía!!

Por eso yo no quiero meter el miedo en el cuerpo a nadie cuando su bebé comienza a caminar y mi frase para esos papás primerizos es:

Vuestro bebé comienza a ser independiente para muchas cosas, disfrutadlo!


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