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martes, 25 de septiembre de 2018

Las guarderías inmunizan?

Pues no, directamente las guarderías no inmunizan a nuestros hijos. El que cojan virus y bacterias  por contagio de otros niños a tan temprana edad lo único que consigue es que estemos en urgencias cada dos por tres y teniendo que tratar a un niño pequeño con medicamentos continuamente. Si no, por qué caen año tras año? Por qué todos los comienzos de curso cogen algo? Por qué en otoño o invierno, o incluso a lo largo de todo el curso escolar hasta que llega el verano, están con esos megamocos?



Está comprobado, los pediatras lo saben, cuanto mayor sea un niño a la hora de coger enfermedades, mucho mejor, porque no sufrirá tanto. En cambio cuando son tan pequeños, menores de tres años, su sistema inmunológico no puede evitar muchas veces que lo que para un niño mayor sea un simple catarro, para el más pequeño se acabe convirtiendo en una bronquiolitis, por poner un ejemplo.

Así que estamos con el tema de siempre: las guarderías y/o escuelas infantiles son necesarias, hacen un gran trabajo en ellas educando a nuestros hijos y cuidando de ellos ese tiempo o esas horas en las que nosotros mismos no podemos hacerlo. Y además se lo pasan pipa! Porque juegan y aprenden junto a otros niños de su edad. Pero eso no significa que sean necesarias para el niño, sino para los padres, por no haber una buena conciliación laboral y familiar. Por ende, no son centros necesarios para que se inmunicen los niños, no hacen esa función, no ayudan a aumentar la salud de los más pequeños, no nos engañemos. El coger enfermedades por contagio con otros peques de su edad es un daño colateral que hay que asumir, pero siempre un daño, no una ventaja.

Hay padres que se pasan más de medio curso escolar con sus hijos enfermos, y aunque siempre estarán aquellos que no se pongan nunca malos, no es lo más normal. Como madre, a mi no me gusta ver a mi hija con fiebre, con tos, sin poder tragar la comida porque le duele, con arcadas cada vez que una flema se le cruza por la garganta, derrumbada y triste por no tener fuerzas para jugar, y quiero pensar que al resto de padres esto tampoco les gusta. Si de verdad los niños se inmunizaran por contagio de estas cosas con otros niños lo más normal sería inventar una vacuna y de este modo no tendrían que pasar la enfermedad que fuera en cada caso (catarro, gripe, faringitis, amigdalitis....).

Que los niños que no van a centros con otros niños también cogen enfermedades, yo lo puedo asegurar, porque salen al parque y juegan con otros niños, porque no siempre se tiene el cuidado de que se laven las manos antes de que se lleven algo a la boca, o porque simplemente en algún momento están con las defensas bajas y se ponen malos sin más. Pero cuando un hijo enferma nunca decimos: "mejor, así se inmuniza" porque sabemos que no será así, que no se inmunizará, que estará pasando esa enfermedad porque sí, y solo esperamos que se recupere lo antes posible.

Así pues, las enfermedades que cogen los más pequeños cuando comienza el curso escolar, aunque sean por contagio, no consiguen que se inmunicen de nada. Sí es verdad que ponen a prueba su sistema inmunológico, pero de qué sirve si al poco tiempo vuelven a contagiarse por otro motivo y vuelven a caer enfermos? Además todos los niños, llegado el mal tiempo, son susceptibles de enfermar, independientemente de que vayan o no a una guardería o escuela infantil. Por lo tanto, dejemos de utilizar este argumento para no sentir "culpa" porque nuestro hijo haya enfermado por haberlo dejado unas horas en un centro de estos junto con otros niños de su edad. Nosotros los padres no somos culpables de nada. Los niños se ponen malos, unos más que otros, y si no se contagiaran en la escuela lo harían al jugar con otros peques en el parque.

Yo por mi parte, si trabajara  para terceros fuera de casa y necesitara que alguien cuidara de mi hija esas horas no dudaría un momento en llevarla a una guardería o escuela infantil, vamos, que no me quedaría otro remedio. Y si fuera el caso que ella enfermara cada dos por tres, me cabrearía sin duda con el sistema y estaría deseando no tener que trabajar y poderla cuidar yo en casa, pero lo que no sabría es que también así la peque podría enfermar. Lo que no se me ocurriría es intenatr vender a los demás la idea de que ella está mejor en la guardería que conmigo porque así se inmuniza, porque no sería cierto. Puede que cogiera menos infecciones y virus pasando más ratos sola en casa que estando con otros niños durante tantas horas, pero su sistema inmunológico no sería peor que aquel pequeño que por contagio de sus compañeros ha enfermado tantas veces durante el curso. 

Todos los niños, en mayor o menor medida enferman por catarros, faringitis, etc. pero es más probable que lo hagan cuando están expuestos al contagio por otros niños, y eso hace que algunos de ellos, aquellos con el sistema inmunológico más delicado, caigan enfermos más veces durante el año que si se quedaran en casa, e incluso pudiendo llegar a pasar estadios algo más graves en sus enfermedades, cosa que sin duda no los hará más fuertes. Y todos, al llegar a una edad de 4 o 5 años, estarán mucho mejor preparados para pasar determinadas enfermedades con mejor disposición ya que entonces sí que tendrán un sistema inmunológico más maduro, pero lo dicho, todos los niños independientemente de dóndo o quién les haya estado cuidando hasta entonces.

¿Queda claro entonces que los niños pequeños no se inmunizan por enfermar más veces?

lunes, 10 de septiembre de 2018

Las guarderías: opción o necesidad?

Soy parte de esa minoría que no lleva a su hija a la guardería y no me importa señalarlo antes de hablar de ellas aunque se creen prejuicios al respecto (pues aunque no estoy en contra de este tipo de centros seguro que ya hay quien a priori piensa que sí, pero bueno...). Las guarderías son necesarias para muchas personas y hay que dar gracias que cada día haya más cantidad y con profesionales a su cargo, personas con experiencia y dedicación plena en su tarea de cuidar de los hijos de los demás.



Pero hay padres, y por desgracia muchos, que se autoinvitan a creer que llevan a sus hijos a las guarderías o escuelas infantiles como una alternativa a cuidarlos ellos y no por necesidad, y te vienen y te dicen: "A nosotros nos gusta que vayan a la guardería". Y yo me pregunto ¿cuántos de esos padres tienen la opción de no llevarlos? Puede que de verdad siempre pensaran en llevar a los niños a la guardería, para que jugaran, aprendieran y conocieran a otros niños, pero presiento que la inmensa mayoría no se lo plantearía si la madre o el padre pudiera quedar en casa con ellos o si tuvieran a un familiar que se los cuidara con ese cariño con el que ellos mismos lo harían. No deberíamos engañarnos de esa manera y hacer creer que deseamos que nuestros hijos estén entre 5 y 8 horas separados de sus padres y atendidos en grupo por mucho que creamos que aprenden y juegan, o acaso no creemos que el mejor cuidado sería uno totalmente personalizado para ellos? Y si no, por qué nos empeñamos en aumentar la baja maternal en la mujer al año y también al máximo posible en los padres?

Lo que sí es cierto, es que cada vez más centros de este tipo están tan especializados en su tarea educadora para niños pequeños y bebés que los padres están muy satisfechos de la educación de sus hijos, de lo que aprenden, de cómo se relacionan con los demás... Y entonces te marcan un rotundo y sonoro "si no trabajara los apuntaría igual". Y aquí es donde entro yo a discutir: ¿Seguro? Porque yo creo que no... Yo creo (o prefiero pensar que es así) que son pocos los padres que pudiendo cuidar ellos mismos de sus hijos los dejarían en un centro con personas ajenas a la familia durante varias horas al día, varios días a la semana todo el año. ¿Y por qué? Pues porque prefiero pensar que si tenemos hijos lo hacemos porque queremos estar con ellos.  De hecho, se da el caso de que si cuidas tú mismo a tus hijos y algún familiar se ofrece a cuidarlos para que tengas algún rato libre y aproveches a hacer cosas que con los niños pueden hacerse más difíciles (a veces imposibles) por muy profesional que sea ese familiar cuidando a tu hijo o hijos, no pretenderás que lo haga durante 8 horas al día 5 veces por semana durante todo el año. ¿Por qué? Ufff pueden haber múltiples razones... Pero principalmente porque no lo estarías haciendo para que tu hijo se críe mejor, con mejores conocimientos y adquiera nuevas aptitudes que ese familiar tuyo tan profesional con los niños pueda ayudarle a adquirir, sino que lo harías por ti mismo, por tener esas horas libres, y eso te haría sentir egoísta! Así que no nos engañemos y no intentemos engañar a los demás, que todos sabemos por qué llevamos a nuestros hijos a las escuelas infantiles o guarderías, y es porque no podemos hacernos cargo nosotros mismos de ellos durante el tiempo que hemos elegido que estén allí, porque tenemos la necesidad de estar con ellos, pero también la de traer a casa un sueldo.

Luego están los que dicen que es necesario educar a los niños con una disciplina desde antes de que entren al cole para que vayan "aprendidos" (qué poco me gusta esta palabra...). que deberían acostumbrarse lo antes posible a seguir un horario. Y sí, los niños todos siguen más o menos un horario aunque no sean cuidados por personas diferentes a sus padres, es decir, comen cuando tienen hambre, duermen cuando tienen sueño, lloran cuando se sienten mal, juegan cuando les apetece... ¿No es eso lo que hace un niño pequeño? ¿Quién ha dicho que los niños deban acostarse alrededor de las 20:00 - 21:00 horas de la noche? Pues los mismos que dicen que nosotros tenemos que estar entre las 8 y las 9 en nuestro trabajo, ya que el niño duerme una media de 10 horas seguidas o interrumpidas de noche y si a primera hora de la mañana hemos de estar ya laborando, el niño también ha de estar en su "puesto de trabajo", o sea en la escuela infantil, vestido, aseado, desayunado y espabilado, y por ende, para que duerma lo que debe dormir, ha de acostarse prontito, lo que viene a ser entre las 20 y las 21 horas de la noche. ¿En qué repercute eso? En que la cena ha de ser una o dos horas antes, y nosotros veamos despierto a nuestro hijo solo un par de horas, las justas para jugar un poco con él, darle la cena y bañarle. ¿Y qué pasa en verano? Pues que teniendo en cuenta que las horas centrales del día son las peores para los más pequeños, estos solo podrán estar al aire libre una horita escasa con nosotros antes de cenar. Ah! no! se me olvidaba, que en la guardería lo pueden sacar antes de ir a comer, pero lo dicho, no estarían con nosotros jugando al aire libre.

Así que no, las guarderías y escuelas infantiles no son una opción entre varias, por desgracia, sino una necesidad para poder llegar a fin de mes, y exceptuando algún caso de algún padre que no quiera hacerse cargo de su hijo porque no sepa, no se atreva o no le apetezca, aun teniendo tiempo para ello, y decida entonces llevarle a un centro de estos, los demás lo hacen con todo el dolor de su corazón porque desearían poder pasar más tiempo con sus hijos, pero aliviados porque al neos saben que estarán bien cuidados, alimentados y educados (idealmente, pero más nos vale creerlo así).






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jueves, 14 de junio de 2018

Las guarderías: escolarización antes de los 3?

"Así no llorará cuando tenga que ir al colegio por primera vez"

Y digo yo, si la niña ha de llorar por entrar en un lugar desconocido, con gente que no conoce, lejos de sus familiares durante varias horas al día, acaso no lo hará el primer día de guardería también? No da más pena verlos llorar por distanciarse de mamá o papá cuando son tan pequeños y no entienden el por qué? Acaso no nos da pena saber que dejan de llorar cuando están dentro de los centros por resignación ya que nadie atenderá su súplica rápidamente como papá o mamá? Que no tendrán besitos y caricias durante varios minutos cuando se hagan pupa? Que no dormirán la siesta acurrucados al calorcito de otra persona que los quiera como nosotros? 




Si te sientes mal por dejar a tu hijo en una guardería por cosas como estas, es normal. Si es que ha de ser así porque no hay otra opción, pues suerte que al menos hay profesionales para ocuparse de tu pequeño. Si no te sientes mal por tener que dejar de estar con tu hijo durante varias horas, genial, eso es que ya lo tienes asumido, que ha de ser así y punto, y ojalá que tu hijo también lo comprenda pronto. Si eres de los que piensas que ha de ser así, que los papás necesitan de horas de libertad sin niños, vale, es tu decisión, pero no seas de los que hace sentir mal a los demás por no hacerlo como tú. Y de eso va este post, dedicado especialmente a aquellas personas que te miran extrañada para decirte: "Y no va a la guardería? Allí aprenden mucho más que en casa"

Sé que el tema "guardería" o "escuela infantil" es peliagudo, porque para la mayoría de los padres es totalmente necesario. Pero a parte de eso, que es otro tema a tratar, aquí quiero debatir la idea de qué es lo que hace que este tipo de centros sea a veces defendido como la mejor opción de educación para nuestros hijos menores de 3 años y no un recurso de atención a los pequeños por problemas de conciliación de la vida familiar con el trabajo.

Hay quien le dice a su hijo de uno o dos años de edad que a donde va es al colegio. ¿Para que no le cree un trauma a los 3 años cuando realmente vaya a uno? Puede, pero lo que yo veo es que en muchos casos hasta los propios padres creen que el niño que está en la guardería (o escuela infantil como gusta llamar ahora a estos centros) esta escolarizado porque "aprende", o "le enseñan". No nos damos cuenta de que en los niños el aprendizaje es innato (y estoy hablando en todo momento de niños que no necesitan una atención especial por problemas de aprendizaje, evidentemente), pero claro, si se trata de que le enseñen palabras en inglés, los colores, los números, hacer figuras de plastilina y colorear en un aula, entonces es APRENDER con mayúsculas, cosa muy importante para cuando entren al colegio, claro... Y por ende, cosas que no pueden hacer en casa? Seguro?

De hecho, hay que tener en cuenta que al curso que entran cuando van al colegio es a preescolar, es decir a un curso de preparación para ir a la escuela. Qué es entonces la guardería? la preparación para los cursos de preparación para ir a la escuela? Mmm...

¿Por qué enseñan a leer, escribir y contar a los niños en algunas guarderías (o escuelas infantiles para quien las quiera llamar así)? Porque ya que los padres las pagan, que no sirvan solo para jugar, comer y dormir la siesta. Duele menos gastarse el dinero en educación que en diversión para los hijos, por desgracia, pero es así, y luego vamos diciendo que queremos lo mejor para ellos? Lo mejor para un niño de un año es aprender palabras en inglés? Vale! La buena educación es lo mejor para ellos en general, cosa que se supone que han de recibir también en casa con papá y mamá, pero lo de aprender por aprender, aunque sea jugando ha de darse a la edad que toca, es decir, cuando hay que escolarizarlos (incluso hay paises que empiezan más tarde que nosotros y les va muy bien, así que "cuando toca" también es relativo). A temprana edad lo que un niño ha de hacer es jugar sin más. Y claro que aprenderá jugando! Quién lo duda! los niños siempre están aprendiendo, sobre todo porque son nuestros mayores imitadores y todo lo que hagamos querrán hacerlo también. Si los cuidadores de las guarderías les enseñan tantas cosas, más de las que creemos que puodemos enseñarles nosotros en casa, es porque los padres esperamos que lo hagan, que para eso pagamos.

Y dicho esto, qué hacen los niños que no van a la guardería? Mirar la tele sentados en un sofá? Pienso que hay quien se los imagina así. Juegan! Se pasan el día jugando con muñecos, juguetes de aprendizaje, libros, cosas de casa (seguras, claro), etc. Aprenden un montón ya sea con sus padres, los abuelos o con cuidadores personales. Van a la compra, al banco, a la biblioteca, al parque, a la piscina... Ven el mundo al lado de un adulto y a la vez lo van descubriendo.


Entonces, si todos creemos que los niños han de ser educados las 24horas de la mejor forma posible, dejándoles ser ellos mismos, jugando, enseñándoles el mundo que les rodea, mimándoles, prestándoles atención... Qué problema hay en que los padres que pueden conciliar su trabajo con el cuidado de los hijos, ya sea por horarios laborales ya sea por ayuda de familiares o porque no trabajen, no lleven a estos a la guardería? Yo soy una de esas madres que no trabaja fuera de casa. Una de tantas que decidió un día dejar su trabajo para dedicarse a su familia (porque pude decidirlo así, pues claro, pero eso no es el debate de este post) y por lo tanto una mujer que día tras día, al verme con ojeras del cansancio (que es lo que conlleva tener una hija de alta demanda que mama de noche cada hora/hora y media, que pide atención continua y a veces parece hiperactiva) me dicen amigos, familiares e incluso gente que no me conoce, que la lleve a una guardería porque sería mejor para ella, porque allí aprendería más cosas que en casa. Señores y señoras comentaristas, han venido a mi casa a ver cómo educo a mi hija? o la conocen a ella para saber todo lo que aprende? El tema es pues: si yo respeto que la gente lleve a sus hijos a la guardería, porque quieren o porque no tienen otra opción para cuidar de ellos determinadas horas al día, por qué no se me respeta a mi la decisión de criar a mi propia hija como se ha hecho toda la vida, o sea, a mi lado y al de su padre? Por qué intentan hacerme creer que la estoy perjudicando ya que a mi lado se está perdiendo de aprender muchas cosas que enseñan en las escuelas infantiles? Por qué nos empeñamos en hacer sentir mal a los padres que educan a sus hijos en casa los primeros años? Yo creo que es para justificarnos. Como si necesitáramos un montón de argumentos "bonitos" como el aprendizaje de nuestros hijos para que la realidad de no poder atenderlos personalmente no nos duela. 

Y para quien no entienda aún a qué me refiero un ejemplo de conversación entre madre 1 (cuida a sus hijos en casa) y madre 2 (los lleva a la guardería):

Madre 1: ¿Llevas a tu hijo a la guardería?
Madre 2: Sí, porque allí aprende muchas cosas.
Madre 1: Pues yo te recomendaría que te quedaras con él en casa para mimarle más. Yo que tú dejaba de trabajar y encima te ahorras la guardería. 
Madre 2: Pero es que yo no quiero dejar de trabajar. Me hace sentir bien tener mi propio trabajo. 
Madre1: Pues se te ve algo cansada. Allá tú, pero tu hijo estaría mejor contigo e iría con una autoestima mayor el día de mañana al colegio. De verdad, tenerlos en casa es lo mejor para ellos, la verdad que no entiendo por qué no lo haces.

A que no suena muy bien? Ostras! Qué metementodo la mamá 1, verdad? Pues lo que vivimos en la realidad es a la inversa. La conversación anterior es difícil que se dé, pero la que viene ahora sí, y en muchas ocasiones:

Madre 2: No llevas a tu hijo a la guardería?
Madre 1: No, lo cuido yo en casa.
Madre 2: Ah! que no trabajas! Pues yo te recomendaría que lo llevaras para aprender más cosas y así podrías trabajar tú.
Madre 1: Pero es que yo no quiero trabajar. Me hace sentir bien estar con mi hijo. 
Madre 2: Pues se te ve algo cansada. Allá tú, pero tu hijo estaría mejor con otros niños e iría más preparado el día de mañana al colegio. Además en la guarde le enseñan inglés, a comer solo, los colores y todo el día están haciendo actividades diferentes. De verdad, llevarlos a la guarde es lo mejor para ellos. No entiendo por qué no lo haces.

Ahora toca pensar si de verdad creemos que los niños aprenden más en la guardería que en casa, y en caso afirmativo, si ese aprendizaje merece la pena de verdad (obviamente todo esto a parte de que podamos o no permitirnos cuidar de nuestros hijos en casa). Y cómo no, preguntarnos si de verdad es necesario proponer siempre la guardería a quien no necesita de ella.


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martes, 24 de abril de 2018

Las guarderías socializan?

Mi hija acaba de cumplir 16 meses y la mayor parte del tiempo la cuido yo, lo que significa que nunca ha pisado una guardería, y probablemente llegue al colegio sin haber visitado una. A todos nos gusta opinar sobre la vida de los demás y por ello a mí me han llegado todo tipo de comentarios al respecto pero los que más recibo son del tipo "llévala a la guardería para que aprenda a socializarse con el resto de niños", "así se relaciona con otros niños", "así se acostumbra a estar con otros niños antes de ir al colegio".

Pues bien, partiendo de la base de que mi hija continúa con lactancia materna casi a demanda (cosa que con la guardería no sería posible) diré que ella es muy sociable, tal vez más de lo que debiera, a veces tanto que llega a agobiar a otros niños.  Si además tengo en cuenta que una de las personas que me recomienda que la lleve a la guardería (escuela infantil o jardín de infancia) para socializarla es la mamá de una niña a la que no le gusta estar con otros niños, me veo capaz de hacer una afirmación tajante según mi opinión:

Los niños no aprenden a ser sociables, sino que lo son o no dependiendo de su carácter.



Y esto es así! Son personas que aprenden a relacionarse con su entorno, sí, lo que es frío, lo que es calor, lo que es suave, áspero, de un color o de otro, lo que les gusta y lo que no y por ello aprenden a distinguir con quién quieren relacionarse y con quién no. No aprenden a relacionarse sino a diferenciar con quién se sienten bien haciéndolo y con quién no, y mostrándonos su acuerdo o desacuerdo en cada momento. Si un niño no es sociable, aunque vaya a una guardería y se rodee de otros niños, si no quiere jugar con ellos no lo hará, y si le obligan a hacerlo lo pasará mal. Aprenderá a convivir con ellos, pues claro, no le quedará otra, pero eso va a suceder en breve, cuando entre en el colegio y durante el resto de su vida, y con el tiempo se irá dejando querer un poco más por personas ajenas y tendrá amigos, pareja, etc. Pero cuando son tan pequeños, ¿de verdad creemos que su cerebro pensará: "meca! hay otras personas en el mundo que no son mi familia y con las que tendré que vivir experiencias en el futuro obligatoriamente, así que o me adapto cuanto antes a estar con quien no quiero o lo pasaré mal"? Pues no. El niño evitará relacionarse con quien no quiere hacerlo. Se acostumbrará a ver a sus compañeros de guardería día a día y al pasar varios meses le serán tan familiares que aceptará hacer cosas con ellos como jugar, compartir, hablar... Pero bajo mi humilde opinión no creo que eso consiga que cada vez que un niño tímido, al que le guste poco o nada relacionarse con otros niños vea a uno que no conoce y directamente sea sociable con él, sino que escapará o lo evitará, porque ante todo es una persona y eso de relacionarse con desconocidos no le gustará por mucho que vaya a una guardería. Que no digo que no haya casos en los que la actitud del niño vaya cambiando y se vaya mostrando más extrovertido, pero yo creo que el responsable de eso no sería la guardería sino que el niño va creciendo y probablemente cambiaría poco a poco igualmente si no fuera a una, pero veo contínuamente niños de más de 2 años en el parque que escapan de otros niños, incluso de aquellos que son compañeros en la guardería, así que me temo que la socialización no es lo más frecuente.



En el caso de mi hija, sucede todo lo contrario, E. corre detrás de los niños en el parque, se queda frente a ellos allá donde los ve esperando que interactúen con ella. Se acerca a los grupos de niños mayores sonrientdo y se queda a mirar cómo juegan. Presta sus juguetes a los demás para aprender a jugar sin que nadie le haya dicho que lo haga. Y como he dicho antes puede hasta caer pesada por la obsesión que tiene por irse con cualquier personilla de su edad o un poco mayor.  Claro que entonces siempre está el comentario: "ves? le encanta estar con niños, sería más feliz en la guardería". Mi hija va al parque todos los días que hace bueno, además va a nadar con otros niños y se relaciona de vez en cuando con los hijos de  nuestros amigos. Puede ser que en la guardería lo pasara mucho mejor que en casa jugando sola o con su madre, pero lo que estas personas consejeras no entienden es que la niña demanda pecho cada poco y sus padres han decidido que la lactancia materna es lo mejor para ella a esta edad y la buena alimentación es lo que prima.



También es verdad que hay niños que por la situación familiar o el entorno de sus padres no tienen la oportunidad de relacionarse con otros niños de su edad ni siquiera en el parque. En este caso podemos llevar a un niño a una guardería porque puede gustarle estar con otros niños y puede ser muy divertido para él (siempre unos aprenden de otros, eso sí, lo bueno y lo malo), así que si es para la hora de jugar y nada más, me parece una muy buena idea. Ahora bien, si me dice alguien que es porque al niño se lo cuidan los abuelos y que son siempre los adultos los que juegan con él y no quiere que esté con personas mayores, en este caso sí que diría que es un error. Hay que tener en cuenta que los niños hoy en día entran al colegio con 3 años, es decir, pasan casi 12 meses siendo bebés que dependen de estar sentados donde les dejes o gatear por zonas muy restringidas y ver el suelo a todas horas, y luego 2 años en los que caminan y se relacionan con el mundo de una forma más libre. Dos años!! Solo 2 años!! De verdad tiene sentido cuestionarse si es bueno o malo que el niño pase mucho tiempo con adultos que juegan con él en lugar de con niños? Acaso cuando van creciendo no solicitan siempre a papa, mamá y a los abuelos que jueguen con él a esto y a lo otro? Es un niño muy pequeño que quiere distraerse, que le quieran y que jueguen con él. Si se ríe, se le ve feliz y distraído con los mayores, entonces es que no está triste, digo yo... Luego no nos obsesionemos con estas cosas si en breve, antes de lo que esperamos, estará teniendo que ir cada día al colegio con muchos más niños con los que se llevará bien y pasará los mejores momentos de su vida y con los que llorará porque se habrá peleado en clase.

Admitamos que necesitamos las guarderías para poder ir a trabajar, para tener un poco de tiempo libre, para descansar. Los niños tan pequeños nos absorben la vida porque son demandantes con eso de la lactancia materna, para la comida, a la hora de jugar e incluso para dormir. Saben, o quieren, hacer pocas cosas solos, y si nos dedicamos a ellos de forma intensiva puede ser malo, pero malo para nosotros, sus padres, no para ellos. Yo vivo en una zona donde no trabajar es raro y por eso hablar de guardería es lo más normal del mundo, todos los niños excepto mi hija y un par de niños más a los que cuidan sus abuelos van a la guardería. Aquí, en caso de que te hayas cogido una excedencia en el trabajo para cuidar tú mismo a tu hijo ( que suele ser de tan solo un año de duración) te miran con ojos de "eres mi héore/heroína, te estás sacrificando para darle lo mejor!". Pero eso sí, si no lo llevas a la guardería porque no trabajas fuera de casa y no tienes la necesidad de que otras personas te lo cuiden te miran como "pobre/pobrecilla, por no trabajar fuera su hijo se quedará sin socializarse con el resto de niños", jajaja y si encima es hasta que vaya al colegio te hacen sentir como si tu hijo estuviera faltando a las primeras reuniones de empresa... (es que claro, asistir a la guardería es muy importante antes de ir al colegio para aprender los números, y yo ya no duermo pensando que a mi hija se le darán entonces mal las matemáticas...). Ya no hablo de respetar la decisión de los padres a la hora de educar a sus hijos sino de no hacerles sentir mal solo por tener la suerte de poder decidir si quieren o no llevar a sus hijos a la guardería sin que eso tenga que ser por obligación, como por desgracia le sucede a la mayoría.

Dicho esto, concluyo que según mi opinión las guarderías son necesarias para que se socialicen* los padres pero no para hacer más sociables a unos niños que por su propio carácter no lo son.

*en el trabajo, con la familia, los amigos  y la pareja.


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viernes, 12 de enero de 2018

Los juegos a la edad de un año: mejor con otros niños.

A medida que nuestro bebé crece va poniendo más interés en las cosas que le rodean, pero cuando de verdad despierta su ánimo de jugar es cuando se encuentra con otros niños.



Nuestra pequeña tiene ya un año, pero le cuesta ponerse a jugar sola. No quiere otra cosa que estar con papá, mamá o alguna de sus abuelas. Le gusta que le hablen y le digan cosas, y ella intenta contestar a su manera. Pero lo que más le atrae es interactuar con otros niños, de su edad o mayores. Si ve alguno en alguna tienda o restaurante se queda fija, parada frente a él y sonriendo a la espera de que le digan algo. Eso sí, cuando hay juguetes de por medio no tiene otro afán que conseguir aquella pieza que tenga el otro niño en la mano, aunque esto suele ser recíproco, y si el otro niño es también pequeño, entonces pueden estarse quitando juguetes el uno al otro continuamente. Y aunque la interacción al jugar no va más allá, no se hablan ni miran mucho, permanecen sentados en el suelo frente a los juguetes durante mucho más tiempo que si estuvieran solos o con un adulto. Cuando el niño con el que está es algo mayor que ella presta mucha más atención al juego porque es el niño mayor el que le incita a jugar, pues ya habla y se expresa y eso a ella le encanta: "vamos a mirar este cuento", "mira este coche cómo rueda", "coge la pelota"... Es como si jugara con uno de nosotros pero se le nota que le gusta más hacerlo con una persona más bajita, como ella.

Contacto físico:
Si un adulto le pide la manita siempre duda, incluso con nosotros, sus padres, pero si es otro niño el que se la pide se la da inmediatamente sin rechistar. 


También pasa si un adulto le pide un beso. Puede que se lo "tire" con la manita, o bien directamente vuelva la cabeza, pero si es un niño se lo tira o va a dárselo en la cara. De hecho a la edad de un año aún no se reconoce a ella misma en el espejo, pero no duda en darse besitos continuamente.



Juguetes:
También nos hemos dado cuenta de que hay juguetes que ella no "sabe" usar o que en principio no llaman su atención. En cambio, cuando otro niño se pone a jugar con sus juguetes consigue que ella se fije en ellos y a partir de entonces no solo le interesne sino que empiece a jugar con alguno a solas. Esto nos ha pasado por ejemplo con un teclado de música que tenía desde los 6 meses y al cual no le tocó ni una sola tecla hasta que no vio a otra niña 4 meses mayor que ella hacerlo. Desde entonces aprieta todos los botones y teclas que pilla por delante (de otros juguetes, teclado del ordenador, mando a distancia...). También pudimos observar que la otra niña, aunque sabía caminar, no sabía gatear, pero desde aquel momento, al ver cómo lo hacía nuestra hija, también ella comenzó a hacerlo. Y es que aprenden mucho más observando lo que hace la gente menuda como ellos que cuando nosotros pretendemos enseñarles directamente.
Creo que nuestra pequeña nunca ha llegado a tener un juguete favorito. Eso va por temporadas, y además cortas. Una semana le da por jugar con algún juguete musical, otra semana le da por jugar con una pieza de un juguete de construcción, o un sonajero... Eso sí, nunca le da por jugar con peluches y auqnue intentemos "darles vida" para que interactúe con ellos, normalmente los rechaza y tira al suelo. No sabemos por qué... ¿?



Libros y cuentos:
Algo que le encanta desde bien pequeña es pasar páginas. Al principio creíamos que sería una bruta y comenzamos a comprarle algunos libros de cartón grueso, que parece que eran más robustos y soportarían los golpes y tirones de la pequeña salvaje que tenemos por hija, jajaja. Pero al ir creciendo ha ido cambiando su forma de tratar las cosas y comienza a ser algo más delicada, así que viendo que los folletos de publicidad que le dábamos para destrozar ya no los rompía "tanto" le compramos algún cuento de páginas plastificadas. Pues oye, ahora son sus preferidos, porque puede manosear mejor las hojas y pasarlas ella misma. Y cuando le da un arrebato de brutota solo consigue arrugar las páginas pero no romperlas.
El único juego que es capaz de aguantar sola durante bastante rato es el de coger sus cuentos y ojearlos, y dejamos que saque todos los que quiera, sobre todo antes de ir a dormir, a la vez que su padre le lee alguno de ellos. Le hemos colocado una caja con todos los cuentos que tiene de forma que pueda acceder a ellos desde la cuna (recordemos que en la cuna solo se duerme siestas, pues aún colecha con nosotros porque sigo dándelo el pecho de noche). Ella los va sacando uno a uno, y los va ojeando (es una superdotada, en 10 segundos acaba con cada cuento.... jajaja). Nos encanta escuchar cómo habla cuando los mira y a veces nos los da a nosotros para que le contemos cosas sobre los dibujos que se ven. Esto está ayudando también a que aprenda conceptos y a reconocer determinadas cosas en los dibujos como el gatito, la vaca, el coche, los calcetines... Y aprovechamos a enseñarle el ruido de los animales o de las cosas, cosa que a ella le divierte mucho y poco a poco va intentando imitar de nosotros.



Las cosas de casa:
Desde que gatea, y más ahora que camina, le da por investigar cada rincón de casa, y es posible que esta sea la razón por la que no juega demasiado con sus juguetes. Prefiere abrir cajones (los que dejamos que pueda abrir, los peligrosos los tenemos con un seguro), coger la ropa, los libros de la estantería, las pinzas de la ropa, los tetrabricks y botellas de plástico, los imanes de la nevera... Casi cualquier cosa le distrae e interesa mucho más que los juguetes de plástico. Está en una época de investigar el mundo y dejamos que lo haga, pero con mucho cuidado manteniéndola siempre bajo nuestra mirada, con los enchufes protegidos, los armarios anclados a la pared...



Juegos al aire libre:
De momento es muy pequeña y solo ha probado los columpios y el tobogán pequeño cuando a penas sabía caminar. Ahora hace mucho frío y los parques están mojados, así que no sabemos si sabiendo caminar nos pedirá ir a más sitios en la calle para jugar, pero imagino que pronto eche a correr detrás de otros niños que estén jugando con la pelota, o se distraiga arrancando hierbas de los jardines o ya veremos qué.

Guardería:
Nuestra hija no va a la guardería y nunca ha ido pero sí que puedo dar mi opinión, la que tengo en principio como todo padre primerizo que se plantea si llevar o no a su hijo a una guardería. Por suerte puedo estar con mi hija todo el día y a veces alguna de sus abuelas, pero en mi opinión no es tan necesario como intentan hacernos creer a veces diciendo que es bueno que los niños vayan a las guarderías para que se relacionen con otros niños. Basta con bajarles al parque o invitar a casa a sus primitos o hijos de amistades nuestras (cuando los hay). Recordemos que las guarderías se inventaron por la necesidad de dejar a los niños con alguien especializado para cuidarlos cuando los padres deban ausentarse durante unas horas y cuando coger una niñera sale más caro de lo que podemos o estamos dispuestos a pagar. No nos engañemos, los niños donde mejor están es en su casa o jugando en la calle y no en un recinto encerrados, aunque sea con otros niños. Eso no les hará más listos, ni más sociables, ni más espabilados, a lo sumo para lo que sirven es para el beneficio de los padres, porque no puedan ocuparse de sus hijos por trabajo o porque deseen tener algún rato libre para ellos. Pero de esto me gustaría hablar en otro post.


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