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lunes, 20 de agosto de 2018

Mi bebé de 18 meses: novedades

Entro los 17 y los 19 meses de mi hija estuve recopilando los cambios más significativos que iba teniendo ella porque veía que estaban siendo muchos. Al igual que pasó cuando cumplió 3 meses o cuando hizo el año, E. ha dado un cambio muy grande en muchas cosas del día a día a esta edad.



  • A los 12 meses comenzó a caminar, y ahora, 6 meses más tarde ya se atreve a corretear un poco, tropezando, eso sí, con las puntas de los pies y cayendo al suelo cada dos por tres.

  • Le gusta beber de vaso. Nos lo solicita continuamente y lo hace muy bien, sin atragantarse. Eso sí, es preferible darle de beber de vasos de plástico especiales para uso infantil, pues aprieta mucho con los dientes y ha llegado a romper un vaso con ellos...

  • Siempre que le ponemos la comida pide el tenedor ("el tete" como ella lo llama), aunque no lo maneja bien. La cuchara en cambio la domina mejor y es capaz de comer arroz  sin tirárselo todo por encima. Intenta comer también el yogurt  con la cuchara pero lo único que consigue es mojarla y chuparla.

  • Intenta imitarlo todo en el momento que lo ve. de hecho ya sabe imitar el ruido de muchos animales: gato (miauuuu), perro (guau guau), vaca (mmmmm), oveja (baaaa), foca (da las palmas), pato, gallina (aletea con los brazos), pinguino (da pasitos cortos en el suelo), serpiente (sssssshhhh), pez (hace como pompas con la boca), conejo (chasca la lengua  a la vez que mueve sus manos sobre la cabeza)

  • Ha comenzado a comer manzana y melocotón. Este último le gusta especialmente, pero vemos que aparecen trozos en el pañal, así que no lo mastica bien ni es capaz de digerirlo por completo.

  • Desde los 12 meses estuvo comiendo muchísimo arroz, pero ahora prefiere la pasta, no sabemos por qué. Tampoco es que coma mucha cantidad pero eso seguro que ya es debido a que hace calor y prefiere la fruta.

  • Con 17 meses comenzó a sentir vergüenza ante desconocidos. Bajaba la cabeza cada vez que veía a alguien que no le era familiar. A los 18 meses siguió haciéndolo pero dejando aparecer alguna vez una sonrisa y dando pie a que le dijeran cositas, ya que siempre le ha gustado que se dirijan a ella y le hablen.

  • Es capaz de señalar dónde tiene una herida o "una pupa" como nosotros la llamamos. Por ejemplo sabe enseñarnos que le duele un pie al caminar, que le molesta un zapato, y dónde quiere un "beso mágico" para quitarle el dolor donde se haya dado un golpe.

  • Juega mucho sola y está entretenida con juguetes a los que antes no hacía ni caso, pero los que prefiere son los de moverse, como el carrito de la compra o la pelota.

  • Sube sola al sofá que tiene 45cm de altura, y a la cama lo intenta, pero es de 60cm, así que le llevará bastante más tiempo conseguirlo.

  • Hace ya meses que aprendió a tirar cosas a un cubo de basura, pero ahora además sabe reconocer qué cubo tiene basura, tanto en casa, como en la calle o en casa de otras personas.

  • Comienza a viajar en el coche tranquila y despierta mirando nada más que por la ventana.

  • Sabe decir adiós con la mano como los mayores y no abriendo y cerrando el puño o haciendo como si botara una pelota (que es lo que hacía antes de cumplir el año para decir adiós).

  • Abre y cierra cremalleras perfectamente.

  • Bebe agua de un botellín con boquilla y sin atragantarse. Casi podría decirse que en época de calor es por donde prefiere beber, tal vez debido a que consigue más agua en cada trago con menos esfuerzo.

  • Se sabe quitar la ropa sola y sabe ponerse los baberos o camisetas por la cabeza. También por los pies, aunque evidentemente no sabe distinguir lo que va en un lado o en otro... jajaja. Los brazos los mete en las mangas, pero con ayuda.

  • Le gusta señalar las cosas para que le vayas diciendo cómo se llaman.

  • Sabe caminar de puntillas.

  • Se pone a cuatro patas con la cabeza apoyada en la cama y a veces ha llegado a hacer alguna boltereta sola. También hace una especie de "pino puente" levantando el culo del suelo cuando está tumbada.


  • Su vocabulario se ha ampliado bastante auqneu con mala pronunciación, pero se sabe hacer entender hablando a su manera y señalando con el dedo: mamá, papá, teta, agua, hala!, no, hola, caca, elelá (elle est là o "aquí está" en francés), "mamaaa" (mamie o "abuela" en francés), "papaaa" (papie o "abuelo" en francés), aba (abuela), teta (tortita o televisión, según señale con el dedo), sa (sí), nana (naranja o música si es que mueve el dedo de arriba a abajo como un director de orquesta), apapa (pera), pa (pan), tata (tía), naná (nadar), ateta (galleta, pero no la hace servir mucho), Antata (Antonio), coco (cocodrilo), obvuá (au revoir en francés para decir "adiós")

En lo que aún no ha avanzado:
  • Sigue sin saber pronunciar la i cuando se lo pides. Solo se la conseguimos escuchar alguna vez de casualidad cuando "habla" jugando.
  • Sigue sin querer beber leche.
  • Sigue sin comer verdura.
  • Sigue sin comer bien. Lleva 6 meses queriendo comer siempre lo mismo (pollo, merluza, cordero, tortilla, fruta...) y además sigue enganchadísima al pecho, tal vez por eso está tan bien alimentada, pues no se lo niego casi nunca y cuando lo hago no dejo que esté más de 4 horas sin mamar.

lunes, 29 de enero de 2018

Lactancia y alimentación complementaria a los 13 meses

Nuestra pequeña E. ya tiene 13 meses y cada vez va comiendo mejor. De momento solo hemos conseguido que coma alimentos sólidos a mediodía y por la noche. Por las mañanas le damos una galleta para chupar mientras nosotros desayunamos, pero solo la lame o chupetea un poco y acaba tirándola. Lo cierto es que a esas horas le doy el pecho cada vez que lo pide, hasta que se vuelve a quedar dormida. Después ya despierta casi para la hora de comer. No merienda nada en particular, más bien sigue con el pecho a demanda y en ocasiones come algo de fruta con nosotros si es que no la ha comido a mediodía. De momento ya nos parece todo un logro conseguir que coma dos comidas principales con nosotros, y gracias a eso podremos comenzar a espaciar un poco la lactancia entre toma y toma, para que ella se acostumbre a estar más tiempo sin comer (a día de hoy le cuesta mucho aguantar 3 horas, y a veces solo lo consigue si duerme una siesta entre medias o está muy distraida y yo no ando cerca).

La comida:

En contra de lo que muchos opinan aún, la lactancia materna justo antes de comer favorece que nuestra hija coma mejor, al menos a nosotros nos funciona bien así. El pediatra de E. nos llegó a recomendar hace meses que la dejáramos sin comer un par de horas para que luego lo cogiera con ganas, pero al intentarlo lo único que conseguimos es que estuviera muy nerviosa y quejicosa en la trona, que tirara toda la comida al suelo y acabara llorando de desesperación. Una y no más. Ahora siempre le doy el pecho antes de sentarla en la trona y se queda tan feliz, dispuesta a probar casi cualquier cosa que le demos de comer, eso sí, si no es de textura cremosa.

Normalmente le damos algo de carne bien picada, porque no mastica, solo lo marea un poco de lado a lado en la boca y lo traga. Puede comer, pollo, merluza, dorada, conejo, cordero, ternera... Cualquier tipo de carne que sea jugosa y blandita, preferiblemente a la plancha (pues cocido queda mu seco) y sin sal.

Como es una niña que nunca ha comido papillas de cereales (hemos sido incapaces de conseguir que las comiera) ella come pan (de trigo, de espelta, o su preferido de centeno). A veces lo chupa, otras lo mordisquea e incluso va sacando las migas a pellizcos con los deditos y se las va comiendo.

Pan
Intentamos acompañar la carne con algo de verdura, pero es una asignatura pendiente el conseguir que la coma. Antes le gustaba la zanahoria y el brócoli, y ahora ni eso. Y si le damos de nuestras cremas de verduras pone cara de asco e incluso le dan arcadas, con lo buenas que son! Nos han recomendado que probemos añadiéndole un quesito, así que ya veremos a ver...

De postre fruta. Desde que tenía 5 dientes, y más ahora que ya tiene 6, come mucho mejor la fruta. Lo que siempre le ha gustado ha sido la pera y el caqui, pero ahora ya come fresas, manzana, piña y naranja. Este fin de semana retomaremos la famosa fruta de los niños, el plátano, que no sé por qué, no le acaba de gustar. La fruta siempre se la damos en forma de gajo para que ella pueda agarrarla y comerla. No le gusta la fruta machacada (como con los purés, todo lo que sea pringoso y en cuchara lo rechaza). Lo que sí que le gusta a veces y viene muy bien para llevar a la calle es la compota de fruta preparada para tomar por una boquilla, como la de la foto. De esa manera ella no ve que pringa y la va comiendo.

Fresas
Manzana







Durante toda la comida le ponemos su taza de aprendizaje con agua, porque evidentemente le entra sed, y ya sabe pedírnosla señalando con el dedo, pero sin duda lo que más le gusta es que al terminar me la vuelvo a poner al pecho.

Por la tarde: 

E. toma lactancia materna a demanda, lo cual le ayuda a dormir una siesta de tarde. Lo que estamos comenzando a cambiar, ahora que come mejor, es que si hace calor y nos pilla en la calle le damos agua, y solo si paramos a merendar o a tomar algo en algún lugar recogido, y se pone muy "pesada" le doy el pecho, pues hasta ahora sacaba el pecho en cualquier lugar y momento que me pillara, ya fuera sentada, de pie o incluso caminando, pero queremos intentar espaciar un poco más las tomas, como he comentado antes.

Ikea


La cena:

Al igual que en la comida, le doy el pecho antes de sentarla a la trona. Le intentamos dar proteína y lácteo (a parte de la lactancia materna, evidentemente). Suele comer algo de carne que le haya quedado de mediodía, jamón cocido, tortilla francesa... Si nosotros comemos algo de fruta, pues también partimos un buen trozo para ella. Y de cereales le ponemos arroz cocido, que normalmente lo come bastante bien cogiéndolo ella con sus deditos. En alguna ocasión conseguimos que coma bocados más grandes dándoselo nosotros en una cuchara, pero al cabo de un rato ya nos la rechaza y pasa a cogerlo ella misma con sus manos. Es verdad que así nos pone el suelo lleno de arroz y es un engorro, pero da gusto ver cómo se afana por coger ella la comida y llevársela a la boca, demostrándonos lo capaz que es.

Y al terminar siempre se come un yogurt. Cuando cumplió 11 meses empezamos a ver que este tipo de lácteo le gustaba, así que le dábamos unas cucharadas del nuestro antes de comer nosotros, cuando aún no habíamos echado azúcar ni nada. Al cumplir el año ya se comía medio envase de yogurt (siempre natural y sin azúcar) y a día de hoy, que tiene algo más de 13 meses, puede llegar a acabárselo por completo. De esta forma evito darle el pecho nada más terminar y ya me espero a que la vayamos a acostar, después del baño y de jugar un poco, así yo estoy más cargada de leche y cuando va a dormir toma de los dos pechos y mucha cantidad.

Yogurt
De noche:

Seguimos colechando así que se pasa la noche mamando cada poco. Normalmente no me deja dormir más de una hora seguida (hasta las 4 de la mañana) y luego ya duerme unas dos horas seguidas antes de volver a demandar pecho.

Planes de futuro:

Seguimos ofreciéndole cada día verdura pero no le vamos a obligar a comerla, así que solo nos queda tener un poco de paciencia y pensar que algún día pasará igual que con la fruta y acabará comiéndola. 

Otra cosa pendiente es conseguir que tome leche de fórmula, pues yo llevo un año "atada" a la niña, y eso me daría un poco más de libertad, incluso para poder hacer algún plan con mi chico que durara más de 3 horas, pues E. no aguanta más de ese tiempo sin mamar. Esta es otra de las razones por las que queremos espaciar un poco más la lactancia materna entre toma y toma, para que él no lo pase mal y nosotros podamos estar solos para ir al cine, o salir a cenar, mientras E. se queda con alguna de sus abuelas. Y digo leche de fórmula porque aunque tiene 13 meses y ya podría tomar leche de vaca, no alimenta igual, y de lo que se trata es de sustituir alguna toma de leche materna por algo que sea similar a nivel nutritivo, y solo la de fórmula lo es. Sacarme yo la leche también sería una solución, pero no demasiado válida si tenemos en cuenta que como hacemos lactancia materna casi a demanda no suelo tener una buena carga de leche en el pecho como para extraerla.

Conseguir que duerma sola en su cuna... Pero siendo sinceros, esto no lo vemos posible hasta que no deje la lactancia materna y se acostumbre a dormir varias horas seguidas. Que lo que tiene esta niña es que se mueve mucho por la noche y como se desvela lo más fácil es darle teta para que vuelva a dormirse.

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